Corrientes, lunes 14 de junio de 2021

Opinión País

Mucha mujer, por la Ing. María Elina Serrano

23-12-2020
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(Por María Elina Serrano*) El avance de las mujeres en ocupar posiciones estratégicas es una característica del siglo XXI. Esta semana, el Ministerio francés de la Función Pública sancionó con 90.000 euros a la capital francesa por infringir las normas de paridad: un gabinete con demasiadas mujeres. Esta sanción ¿es una estrategia de marketing para las próximas elecciones presidenciales en Francia? ¿O es una muestra real de un futuro cierto, con muchas mujeres en puestos de decisión?

¿Más mujeres que hombres en roles directivos? Una noticia de este tipo parece increíble para la Argentina. Para que ello suceda, debería primeramente estallar el techo de cristal, ese límite invisible que impide el ascenso de las mujeres dentro de las organizaciones.

En el siglo XX la mujer salió del ámbito hogareño. Ahora vemos cómo las mujeres van ocupando espacios impensados, y su presencia se vuelve multitudinaria tanto en las instituciones educativas como en la fuerza laboral en todo el mundo. ¿Nos estamos preparando para conducir?

Analizando esta tendencia, cabe la pregunta: ¿cuántas mujeres son demasiadas?

Lo que antes era raro, hoy forma parte de la normalidad. Mujeres de buen nivel educativo demandando espacios, continuando con su formación en la búsqueda de oportunidades, independientes, con decisión sobre sus cuerpos, con ambiciones más amplias que el rol establecido de esposa y madre. Mujeres con o sin pareja, mujeres a cargo del hogar, mujeres post menopausia. Mujeres sin miedo a conducir, gerenciar, o emprender.

OH LA LA! PARÍS, PARÍS

El gobierno de la ciudad de Paris fue multado por no respetar una disposición sobre paridad de género. En el gabinete designado en 2018, se constituía de 11 mujeres y solamente 5 hombres en puestos directivos. La disposición sobre paridad de género multaba a las grandes ciudades que no tuviesen al menos un 40% de altos cargos ocupados por alguno de los dos sexos.

La normativa fue dada de baja en 2019 y actualmente en el Ayuntamiento de París la cantidad de mujeres es de 47 % contra el 69 % en 2018.

¿Demasiadas mujeres en la dirección de la Ciudad Luz? ¿París pasó a ser, de repente, demasiado feminista? La alcaldesa Anne Hidalgo anunció que junto a todas las mujeres de la Secretaría General entregará personalmente el cheque de la multa, que definió como “absurda, injusta, irresponsable y peligrosa”.

En su opinión, se debe promover a las mujeres con determinación y vigor, porque el retraso por todas partes en Francia es aún muy grande. También plantea que para acelerar los tiempos y llegar un día a la paridad, se deberían nombrar más mujeres que hombres.

El concepto de la alcaldesa es un tema para analizar: tal como el péndulo, balancearlo hacia el otro lado, hasta que llegue a su punto medio, realizando una discriminación positiva, diseñada para cambiar grandes paradigmas culturales.

MUJER, DECIME QUÉ SE SIENTE

En el sitio web de IDEA (Iniciativa para el Desarrollo Empresarial de la Argentina), organización destacada por su coloquio anual, se puede encontrar un interesante estudio llamado “Qué significa ser iguales”, con más de 2700 respuestas de 430 empresas, que trata sobre las percepciones de los y las integrantes de las empresas en torno a las políticas de género. Aquí emergen la maternidad y la tecnología, como buenos puntos para analizar. Pero miremos los puestos directivos.

En los niveles jerárquicos, directorio, presidencia y/o son dueños de las empresas, son en su amplia mayoría varones: el 69%, contra el 31% de mujeres. En puestos de alta gerencia, el 57% son varones y el 43%, mujeres. Cuando baja el nivel jerárquico, crece el porcentaje de mujeres; y cuanto mayor es la jerarquía del cargo, más varones lo ocupan.

También aparecen los conflictos entre la vida laboral y la personal, como el concepto de discriminación anticipada: la incidencia de la paternidad/maternidad sobre las oportunidades laborales. Independientemente de la edad, 9 de cada 10 varones consideran que las responsabilidades maternales, familiares y/o domésticas de las mujeres influyen "algo" o "mucho" en su carrera profesional.

El propio estudio plantea en sus conclusiones: “¿Qué significa ser iguales?” es un título tramposo. Al llegar al final nos encontramos sin respuesta a la pregunta, y sabiendo que no se analiza la equidad. Más bien se analiza su antítesis: la desigualdad.

Significa entonces saber, tener conciencia de la situación actual de desigualdad en las empresas, pero cada una considerará si actúa o no al respecto, y cómo lo hace.

En cuanto a IDEA, más allá de poner el tema en agenda, podemos mirar la composición de su Directorio que lo dice todo: de los 36 integrantes del órgano de conducción que preside Roberto Murchinson, solo 8 son mujeres.

La realidad habla por sí misma.

ASÍ NO NOS VEN

Designar mujeres en roles de conducción, tanto sea en organismos estatales como en empresas privadas, es indispensable para visualizar modelos a seguir. Es muy difícil que una persona quiera ser lo que no conoce, lo que no sabe que existe, o más grave aún: aquello que cree imposible de lograr.

La astronauta Sally Ride (1951- 2012) expresó: “Las chicas jóvenes necesitan ver modelos a seguir en cualquier carrera que elijan para poder imaginarse a sí mismas haciendo ese trabajo algún día. No puedes ser lo que no puedes ver”. Ride, graduada en Física en Stanford reclutada por la NASA, fue la primera mujer de USA en alcanzar el espacio exterior en 1983.

El World Economic Forum ha publicado un artículo de Lorena Fernández Álvarez llamado “Las sin nombre: mujeres en ciencia a las que arrebataron su visibilidad” donde describe y muestra fotografías de equipos de mujeres, o colaboradoras que aparecen trabajando en diferentes roles científicos. Muchas mujeres han estado involucradas en esos ámbitos, si bien nunca se las menciona. ¿Se las ha escondido?

La invisibilización del rol de las mujeres parecía imposible de revertir. Hoy eso está cambiando gracias al trabajo de los movimientos feministas y al protagonismo que surge con la apertura frente a nuevos desafíos.

SURFEAR LA OLA TRANSFORMADORA

Transitamos un sendero novedoso, pero aún no se modifica el esquema ni se logra el equilibrio. A pesar del crecimiento en la fuerza de trabajo, la mujer todavía no despliega todo su potencial en lo laboral. Los próximos años serán decisivos.

Medido en términos económicos, un puesto de trabajo ocupado por una mujer genera que otra persona también tenga un empleo: alguien que cuide, realice las tareas domésticas, se ocupe del bienestar de los niños y los mayores. Cuanto más demandante sea el trabajo, más asistencia se necesitará en el hogar. Esa tarea tiene un precio, un valor que se paga y se contabiliza, que aumenta la circulación monetaria. Y en su mayoría, estos nuevos empleos también son ocupados por mujeres.

Por muchas razones, no somos iguales y eso es lo bueno.

Las mujeres aportamos a los equipos de trabajo una mirada más amplia, creatividad, habilidades y actitudes para gestionar la diversidad y el diálogo necesario para la construcción de consensos.

Sobre todo, queremos poder surfear la ola y ser parte de la marea transformadora.

Nadie está satisfecho con ser espectador, todos queremos ser protagonistas de nuestro tiempo.

Especialmente las mujeres, que estamos descubriendo el mundo que vendrá.

*Ex titular de ambiente de Chaco.