El Comité Argentino de Arándanos presentó una App diseñada para detectar de manera temprana de trabajo infantil en la producción de arándanos que registra intentos de ingresos de niños o niñas menores de 16 años.
La propuesta fue prestada al gobierno de Buenos Aires como un sistema de prevención de trabajo infantil, con intenciones de extenderlo a todo el país.
La app se puso a prueba este año como herramienta de detección en el acceso de cosecheros a los campos productivos. Fue diseñada para detectar de manera temprana intentos de ingresos de niños o niñas menores de 16 años, pero también ofrece otras funciones.
Para el uso de la app también se desarrollaron capacitaciones previas e instancias de intercambios sobre prueba y error.
El desarrollo fue presentado por el presidente del Comité Argentino de Arándanos (ABC) Federico Bayá junto al presidente de la Cámara de Productores de Arándanos de Buenos Aires (CAPAB) Jorge Pazos y su par de la Asociación de Productores de Arándanos de Tucumán (APRATUC) al ministerio de Trabajo.
La app forma parte del Sistema de Cumplimiento Social (SCS), una herramienta creada en el marco del Proyecto PAR (Producción Agrícola Responsable) del que el ABC forma parte gracias a la convocatoria de la Fundación Desarrollo y Autogestión (DyA), que diseñó el Sistema.
Entre los recursos que el sistema provee se encuentra la sistematización del control en tres etapas consecutivas: prevención, monitoreo y atención.
P.A.R. establece un Sistema de Cumplimiento Social, un mecanismo voluntario que implementan empresas, cooperativas y sectores productivos, con el acompañamiento del Estado para prevenir el trabajo infantil (bajo los 16 años) y adolescente desprotegido (entre 16 y 17 años).
Es un sistema que consta de 3 etapas:
-Prevención: se capacita y sensibiliza a los diferentes actores sociales y a la comunidad sobre los riesgos del trabajo infantil y adolescente desprotegido.
-Monitoreo: se evita el ingreso de niños, niñas y adolescentes al sistema productivo.
-Atención: se refuerza y recrea la red comunitaria de servicios como guarderías, jornadas extendidas, capacitaciones, servicios de salud, para proteger los derechos de los niños, niñas y adolescentes.
Esta iniciativa tiene como estándar mínimo el cumplimiento de las normativas de trabajo infantil, y como máximo, el desarrollo de programas de R.S.E. dirigido a niños, niñas, adolescentes y sus familias
Los arándanos son pequeñas frutas de color azul oscuro, recubiertas por una leve pruina y con un exquisito sabor, ligeramente ácido. Este alimento –poco habitual en la cocina de los argentinos– brinda notables beneficios para la salud, ya sea consumido fresco o en distintas preparaciones.
Brinda un aporte nutritivo extraordinario para la dieta, que contribuye con vitaminas –principalmente C y las del grupo B–, minerales y ocupa los primeros lugares entre los alimentos vegetales que se destacan, tanto en cantidad como en calidad, por sus antioxidantes. Por ello, el consumo de esta magnífica fruta produce efectos beneficiosos en la salud que protegen al organismo de los efectos degenerativos de la edad, de las infecciones del tracto urinario y contribuye con el buen mantenimiento del sistema cardiovascular y el de la visión.
La producción de arándanos argentina oscila las 18.000 t, las que se exportan en mayor medida a USA, Reino Unido y Europa, sin embargo con el afán de ampliar los mercados, en la última campaña se incursionó en el mercado Chino con notable éxito. Es un cultivo que requiere gran cantidad de mano de obra calificada, en etapas claves como la poda, la cosecha y empaque genera más de 20.000 puestos de trabajo en todo el país.
El 95% de los arándanos argentinos se exporta como fruta fresca, aproximadamente el 2% se reserva al mercado local y el 3% restante se destina a su industrialización para la producción de pasas, frutos congelados, jugos, mermeladas y pastas congeladas para helados, yogur y repostería.