Según datos del Ministerio de Agricultura de la Nación en el país hay 3,7 millones de hectáreas registradas como dedicadas a la producción orgánica, de las cuales el 11% se ubica en provincias del NEA.
La Producción Orgánica es un sistema basado en un manejo holístico e integrado de los recursos, para producir de manera sostenible.
En el caso del sector alimentario, brinda productos sin restos de agroquímicos ni organismos genéticamente modificados, dado que los excluye expresamente, tanto en su materia prima (campo) como en su procesamiento.
De acuerdo a datos del Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación, reproducidos por el sitio Perfil, el sistema de producción orgánica en Argentina abarca 3,7 millones de hectáreas.
Bajo este sistema de producción hay 1.269 operadores registrados (entre productores primarios, elaboradores y comercializadores).
En cuanto a la representatividad territorial, el 33% corresponde a Patagonia; 22% a la región pampeana; 19% a Cuyo; 14% al NOA y 11% al NEA.
La producción orgánica busca cuidar el ambiente y la salud de los consumidores, garantizando atributos de calidad a partir de la certificación y trazabilidad.
En este sentido para el Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación es importante que los productos lleven el logo de la certificadora y el isologo oficial "Orgánico Argentina", cuyo uso es obligatorio.
Argentina exporta productos orgánicos a 56 destinos, por un valor promedio de U$S 700 por tonelada.
Los principales productos exportados son industrializados (azúcar de caña, harina de soja, vino y sidra); frutas (arándanos, peras y manzanas; cereales (trigo, arroz integral) y oleaginosas (soja y chía).
Los principales destinos hoy son Estados Unidos, que representan el 44% de los envíos y la Unión Europea con 41%.
De acuerdo con un informe del Senasa sobre el sector orgánico, "el mercado interno se sigue caracterizando por una diversidad en la oferta de productos y por su escasa relevancia en volumen como destino de la producción".
En 2019, el tamaño medio de los establecimientos subió un 8% respecto al año anterior, una tendencia que se viene mostrando en el largo plazo, a la vez que la cantidad de registros disminuyó un 7%.