Esta victoria es para Latinoamérica y el Caribe", afirmó el abogado estadoudnidense Mauricio Claver-Carone tras ser elegido presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cargo que cuando asuma el próximo 1 de octubre para un mandato de 5 años lo convertirá en el primer no latinoamericano en dirigir este organismo continental en sus 61 años de historia.
"Trabajaré incansablemente en pos de crear oportunidades para lograr una prosperidad y crecimiento económicos compartidos en toda la región", prometió este abogado de 45 años que actualmente se desempeña como asesor de seguridad nacional para América Latina de la Casa Blanca, al punto de haberse transformado en la cara visible de la política de administración Donald Trump para el hemisferio.
Su designación, al cabo de una votación secreta realizada por vía telemática, rompe la norma no escrita del BID según la cual su titular debía provenir de países latinoamericanos. El hecho de haber nacido en EE.UU. (exactamente en Miami) "constituye una oportunidad mágica para profundizar los nexos y sueños del panamericanismo, de los que siempre se ha hablado tanto, aunque retóricamente, sin resultados concretos".
"Mi elección permitirá que este banco sea más visible en la nación que le aporta mayor capital", resaltó este funcionario de padre español y madre cubana.
También reiteró que solo permanecerá un lustro al frente del BID a pesar de que las reglas internas le permiten la reelección (de hecho, reemplazará al colombiano Luis Alberto Moreno, que ocupa el puesto desde 2005).
"Mi idea es ayudar a recuperar económicamente a la región, duramente golpeada por la pandemia. Construiremos un equipo fuerte para actuar en los temas prioritarios del hemisferio", subrayó Claver-Carone, quien cosechó 23 sufragios y el 66,8 % de los apoyos.