Foto: Mural en homenaje al pionero de la industria textil.
El artista visual Matías Rauber y la comunidad educativa del Colegio Secundario Don Agop Seferian de la Ciudad de Corrientes concluyeron un mural en homenaje al pionero de la industria textil Agop Seferian al cumplirse 30 aniversario su apertura.
"Esta nueva obra por la calle Quinquela Martin, surge como idea de los festejos de los treinta años del colegio donde se impuso de nombre en la Escuela Secundaria Agop Seferián. Este nombre lo impuso el gobernador Leconte el 27 de noviembre de 1990 y bueno a través de esta obra la idea es conocer las disciplinas del colegio, conocer su establecimiento renovado y conmemorar un poco a la comisión vecinal y a la empresa Tipoití, que la construyeron", dijo Rauber a moamrandu.com al finalizar su obra.
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"El mural mide dieciocho metros y medio por cuatro, más o menos, y está destacando el retrato del señor Agop Seferian y como parte complementaria del diseño se trabajó de manera icónica con las diferentes disciplinas en las que el colegio se destaca, como ser Ciencias Naturales, Geografía, Economía, y también se destaca en disciplinas deportivas, en especial voley el Colegio es muy destacado a nivel provincial, en los intercolegiales", compartió.
"Trabajé con mi técnica, como siempre, con aerografía, sobre la pared con un resultado, con un diseño gráfico que mezcla diferentes estéticas, colores pasteles, colores vivos, y bueno, así dando un nuevo retoque a la Ciudad de Corrientes, sobre esta calle, Quinquela Martin, en la que llevo ya tres obras realizadas, y con la gran respuesta de la cooperativa vecinal, con todo el apoyo y la alegría que se llevó durante estos días de trabajo. Estoy muy contento de haberlo realizado. A seguir adelante, con nuevos proyectos para todo el marco de la Ciudad de Corrientes en diferentes locaciones", precisó.
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"Se agradece, desde ya, a la cooperadora del colegio, que ayudó en la refacción y a la instalación del mural en la restauración de la pared y en la inauguración del parquizado, como también al señor Pablo Lazaroff, de la estación de servicio Libertad", expresó Matías Rauber.
Foto: Rauber junto a su obra conmemorativa a Seferián.
"El arte en todas sus expresiones, es la forma más natural de aprender y constituye un procedimiento eficaz para desarrollar y estimular la capacidad de todos los estudiantes. En este día festivo queremos compartir con todos ustedes el talento reflejado en el mural conmemorativo", expresó, en paralelo, la comunidad educativa Agop Seferian.
"A través de esta obra, el artista Matías Rauber presenta un mural icónico de dieciocho metros de alto por cuatro metros de ancho, presentando al establecimiento desde su origen con la imposición del nombre Agop Seferián, la industria Textil y el Águila de Armenia. Hasta las modalidades del plan de estudios que iniciaron y aún siguen vigentes: Economía y Administración, Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, y Áreas en las que se destaca el colegio como el deporte", se señaló.
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"Utilizó como técnica la aerografía, empleando colores pasteles y colores vivos, aportando una nueva obra a la ciudad de Corrientes por calle Quinquela Martín entre Pedro Laplace y Gallardo. Agradecemos profundamente la inspiración del artista Matías Rauber al señor Pablo Lasaroff y a los seres queridos que hicieron posible esta magnífica obra", se indicó.
AGOP SEFERIAN, CIUDADANO DEL MUNDO, LUCHADOR INCANSABLE
Foto: Agop Seferián.
Agop Seferian nació en Armenia el 1 de enero de 1900, y vivió hasta 1979. Fue un pionero de la industria textil en Corrientes, recopila un estudio de la profesora Elsa Beatriz Sáenz.
Desde muy joven Seferian debió trabajar en busca de su sustento, ya que provenía de una familia muy humilde. A los 16 años se trasladó a Rumania, obligado por una fuerte persecución turca hacia el pueblo armenio. Allí, en Galati, instaló su primera fábrica textil llamada “Atlántida” entre 1931 y 1933. En 1933 se casó en Rumania con Florica Andresku, con la cual tiene 3 hijos: Mircea, Dino y Pablo.
En 1949 Seferian viajó a Génova, Italia, donde decide su rumbo hacia Argentina. En ese momento la fábrica tenía 2000 operarios. Ese mismo año llega al país con la idea de continuar en la industria textil, con ese propósito compra un terreno en Luján, provincia de Bs. As. Pero en ese momento se debía conseguir un permiso para importar maquinarias de tipo pesada, como las que necesitaba para la fábrica textil, ya que en el país no se fabricaban.
En ese contexto, Seferian conoció en forma personal a quien fuera vicepresidente de la República Argentina entre 1946 y 1952, el correntino Dr. Hortensio Quijano, quien consigue un decreto firmado por el Presidente de la Nación, en ese momento Juan Domingo Perón, para poder importar las maquinarias, pero con la condición que la fábrica debía instalarse en la provincia de Corrientes.
Inmediatamente, Seferian viaja a Corrientes y compra unos terrenos para la instalación de la fábrica. Con el permiso del gobierno nacional las máquinas fueron traídas desde Alemania en barco, donde además llegaron ingenieros alemanes, especialistas en el armado de las partes. Trajeron muchos maestros paraguayos, que enseñaban el manejo de las máquinas y el trabajo en la desmotadora, ya que el algodón se traía en bruto.
A todos se les daba casas que se construían alrededor del predio. Con el paso del tiempo, estas viviendas fueron multiplicándose, y dieron lugar al surgimiento de lo que hoy es el Barrio Industrial. Frente a la fábrica, se comenzaron a instalar las casas de los obreros, y dieron origen al Barrio Popular.
En la empresa, el horario de trabajo estaba dividido en tres turnos. Las mujeres trabajaban en los turnos de día y sólo los hombres en el turno noche. Los operarios trabajaban ocho horas diarias, recibían alimentación y si surgía algún tipo de necesidad material personal, funcionaba dentro del predio una cooperativa con almacén completo conocida como La Proveeduría.
Los operarios correntinos, al igual que los rumanos, sentían un cariño especial hacia "Don Agop" porque él era “un buen patrón” que se interesaba por el bienestar de su personal, acostumbraba acercarse a ellos y preguntarles personalmente si tenían algún problema particular, para tratar de ayudarlos.
Treinta años después de llegar a la Argentina, ya pionero industrial y benefactor social, Seferián fallece el 13 de noviembre de 1979, a la edad de 79 años.
AVENIDA ARMENIA Y MONUMENTO AL ÁGUILA
Con la llegada e instalación de la fábrica textil Tipoití surge la necesidad imperiosa de construir el pavimento de acceso a la ciudad, para facilitar la llegada, no solo de los obreros que trabajarían allí, sino también de la materia prima para elaborar los productos y el posterior traslado de los mismos para su comercialización.
Entre 1952 y 1953 fue ejecutado el tramo original de este acceso. La nueva avenida llevaría el nombre de Armenia en homenaje a lo que significó para la sociedad correntina la instalación de la Hilandería Tipoití, por el eximio empresario armenio Don Agop Seferián.
El Monumento al Águila se encuentra emplazado en la avenida Armenia y Ruta 12. El águila representa a Armenia. El escudo de Armenia estaba representado por un águila de plata y un león de oro sosteniendo el escudo de armas. También representa a los dos arcos que simbolizan los montes Ararat y Masis.
El monumento también representa la libertad del pueblo armenio al yugo ruso-turco.
El ave se posa sobre dos picos en forma de "A", que representa el monte Ararat, lugar emblemático de Armenia, donde quedó enclavado el Arca de Noé.
En la simbología, la estructura en la que se monta el águila, tambien pueden observarse dos letras "A" que se entrelazan y que significan las iniciales de Armenia y Argentina.
El monumento es además un agradecimiento al pueblo argentino de parte del pueblo armenio, por ser Argentina la primera Nación en reconocerlos como Estado Libre, enviándoles también una nave para los refugiados armenios.
La Escuela Secundaria del Barrio San Gerónimo -primera denominación de la escuela- comenzó a funcionar en el año 1990 en las instalaciones de la Escuela Nº 158 Colegio Argentino. Debido al gran número de alumnos que asistían se plantea la necesidad de contar con un edificio propio. El terreno para dicho fin fue donado por la familia Raimer y el 14 de octubre de 1990 la empresa Tipoiti se hace cargo de la financiación del edificio, infraestructura y amoblamiento.
En ese mismo año, un 27 de noviembre, mediante el Decreto Nº 6131 firmado por el Gobernador Ricardo Guillermo Leconte se dispuso imponer el nombre de “Don Agop Seferian” a la Escuela Secundaria del Barrio San Gerónimo, CONSIDERANDO:
*Que, Don Agop Seferián promovió la industria desde la ciudad de Corrientes, instalando la hilandería TIPOITI S.A., por lo que constituye un ejemplo de entusiasmo y dedicación al trabajo.
*Que, sus principios y valores se objetivaron en su relación con los obreros en actos de justicia laboral, y en relación con la comunidad en obras de beneficencia.
*Que, concibió el trabajo como un producto de un esfuerzo personal, y del conocimiento y la destreza de la actividad que se desarrolla, poniendo de relieve así, para la comunidad el principio de la eficiencia.
*Que, amó la tierra donde se establecía con su familia - su naturaleza y su cultura -, hecho que lo perfila como modelo para la educación correntina.
*Que, la Empresa TIPOITI S.A., continuando con su labor de ayuda a la comunidad mandará construir el edificio donde funcionará la Escuela Secundaria del Barrio San Gerónimo
Hoy, como en vida, la comunidad de la zona recuerda a Seferián por su semblanza inagotable: ciudadano del mundo, visionario del futuro, luchador infatigable por el deporte, la salud de sus protegidos, por la enseñanza y el aprendizaje y la modernización tecnológica, maestro práctico, benefcator social, y personalidad singular de Corrientes.