"La forma en que se podría ayudar a que la lengua y la cultura guaraní tengan un lugar más preponderante en la vida de las personas es aceptar que somos una provincia bilingüe", expresa entrevistada por momarandu.com la profesora Balbina Pittoni. Es la conductora del programa “Añua Ñembotypype” en Radio Universidad Nacional del Nordeste -UNNE- 99.7 mhz, espacio desde el cual, a través de la Red Corrientes Derechos Humanos, a partir del martes 18 de agosto, brindará clases abiertas a toda la comunidad.
En aporte a iniciativas de contención, solidaridad e inclusión, la Red Corrientes DDHH dará continuidad desde este martes 18 de agosto a uno de los más interesantes talleres de promoción sociocultural y de derechos que desarrollaba desde fechas previas a la pandemia de coronavirus, en el espacio Jaha Porã de la Unidad Penal N°1 de la ciudad de Corrientes, pero ahora a través de la sintonía de la Radio de la Universidad Nacional del Nordeste -UNNE- con "Añua ñembotypype": (Tr. Gu. ) "Abrazo en el encierro".
Se trata de otra iniciativa impulsada por el Grupo JAHÁ PORA que cuenta con el respaldo institucional de la Universidad Nacional del Nordeste para contribuir a la reinserción social de las personas privadas de la libertad. Añua Ñembotypype (abrazo en el encierro) será el nombre del espacio radial en el que se canalizarán las actividades. La idea se fue gestando a partir de otras experiencias en la provincia y el país en que la radio suplió falencias de conectividad por otros medios para la continuidad de procesos educativos en poblaciones atravesadas por múltiples desigualdades.
Se emitirá por la sintonía 99,7 mhz Radio UNNE los días martes a las 9y30 con repetición los días viernes a las 15. El inicio será este martes 18 de agosto.
“Añua Ñembotypype” es conducido y producido por la mbo'ehára Balbina Pittoni, capacitadora en Lengua Guaraní. La profesora Pittoni, integrante de la Red Corrientes, desde el año 2014, desarrolla capacitaciones en lengua y cultura guaraní para personas privadas de libertad en la Unidad Penal N° 1 desde hace varios años.
La producción y edición de cada clase semanal, de 30 minutos de duración está realizada por los comunicadores Miguel Di Spalatro y Natalia Vega.
Como parte de la propuesta pedagógica radial se entregará a los alumnos del penal cuadernillos con los conceptos básicos desarrollados en cada clase-emisión, así como la letra y traducción de cada uno de los temas musicales del folklore regional que tengan expresiones en guaraní y hayan sido compartidos en la clase del día. Para que los internos puedan acceder a las clases radiales, la organización lleva adelante una colecta de equipos de radio y de materiales de librería para llevar adelante el proyecto.
Este esfuerzo comunicacional de los voluntarios de la Red de DDHH y el aporte de la Radio UNNE como canal de contacto son un nuevo desafío para la contención, la solidaridad y la inclusión. Contactos para donaciones de radios o material de librería (cuadernos y biromes): https://www.facebook.com/YajaPora/
-MOMARANDU: Balbina, ¿cómo surge la iniciativa de ofrecer por radio un taller de lengua y cultura guaraní? ¿Cómo surge la idea de hacerlo extensivo a personas que se encuentran en contexto en encierro?
-BALBINA PITTONI: Desde el año 2014 se viene desarrollando en el penal N°1 de Corrientes, un taller de lengua y cultura guaraní. Esto se hizo de forma discontinua, hubo años en que no se dictaron. A principios de marzo de este año iniciamos un nuevo taller, pero fue interrumpido por la pandemia. Toda la educación formal e informal, entonces, desde el colectivo Yahá Porá, pensamos de qué forma podríamos darle continuidad para que el acceso a la educación no se termine con la cuarentena. Y así encontramos una nueva forma de comunicarnos, nos conectamos con la radio de la UNNE, presentamos el proyecto, y la recepción fue muy favorable. En realidad, el programa de radio fue pensado para los internos del Penal, ya que, como dije anteriormente, se interrumpieron tanto la educación formal e informal, incluso las visitas al principio, pero luego dijimos que esto, este programa, se hacía extensivo a todo público, cualquier público que lo desee lo puede escuchar, por supuesto.
-M.: ¿Cómo fueron pensadas las clases para este taller? ¿Cuántas serán, cuánto durarán y cuánto durará el taller en su totalidad? ¿Cómo se dividirán los contenidos...?
-BALBINA PITTONI: Las clases del taller tendrán una duración de media hora semanal, un programa irá los días martes a las nueve treinta, y se repetirá ese mismo programa los viernes a las 18 horas. Pensamos que podría durar en su totalidad hasta el mes de noviembre. En cuanto a los contenidos, se comenzará con los saludos formales e informales, aprender a preguntar y responder nombre y apellido, aprender los días de la semana, los meses y estaciones del año, los colores, los números, los parentescos, enseñar pequeños diálogos, además, compartiremos canciones en guaraní, y se realizarán las traducciones correspondientes. Para ello, los internos contarán con radios que se están recepcionando a través de donaciones, y cuadernillos que proveeremos para el seguimiento de las clases.
El guaraní es una lengua de la familia tupí-guaraní, denominación de pueblos originarios, pero en su variante moderna, cuyo estándar es representado por el guaraní paraguayo, posee un importante uso e impacto en la región.
El guaraní es lengua nativa de los guaraníes, denominación de pueblos originarios de la zona. Sus variantes modernas, como el guaraní paraguayo y el guaraní correntino, poseen un amplio uso entre poblaciones mestizas, y no indígenas propiamente dichas. En la América precolonial, fue habitualmente empleado por pueblos que vivían al este de la Cordillera de los Andes, aproximadamente desde el mar Caribe hasta el Río de la Plata.
A lo largo de la historia, y especialmente desde la expulsión de los Jesuitas, el idioma guaraní ha sufrido persecuciones en los distintos territorios donde se hablaba y/o habla.
El guaraní fue incluso estratégico durante las guerras internacionales que involucraron al Paraguay (la de la Triple Alianza y la del Chaco), ya que todas las comunicaciones al frente se realizaban en ese idioma. Aun así, tanto en el ejército argentino como en el brasileño había gente con raíces guaraníes que hablaba el idioma en cuestión.
-M.: ¿Cuáles cree que son los aspectos más importantes que deben reconocer y aprender quienes decidan sumergirse en el mundo de la lengua y la cultura guaraní? ¿Qué beneficios apareja el aprendizaje de la lengua y de la cultura guaraní?
-BALBINA PITTONI: En cuanto a los aspectos importantes que debe reconocer quienes deseen aprender esta lengua, podemos empezar diciendo que Corrientes es una provincia bilingüe. Tanto en la capital como en muchas localidades del interior se habla cotidianamente el guaraní, muchas veces utilizando el yo-pará, que es una mezcla entre guaraní y español, es decir, uno habla en guaraní y cuando no conoce algún término en guaraní lo produce en castellano. Podemos decir que hay una fuerte presencia del guaraní en Corrientes, y muchas veces lo hablamos sin saberlo, constantemente estamos usando palabras en guaraní. Qué beneficios nos puede traer esto, primeramente, es perder la vergüenza al utilizarlo, reconocer y apropiarse del guaraní, que innegablemente está en nuestra cultura, que los jóvenes se sientan orgullosos de poder manejar dos lenguas, ya que hace mucho tiempo dejó de ser una lengua marginal, incluso que lo reconozcan como lengua, como idioma, y no como dialecto.
-M.: ¿Por qué cree que es necesario revitalizar aspectos básicos del lenguaje y la cultura guaraní a través de iniciativas en esta modalidad?
-BALBINA PITTONI: El guaraní, hace mucho tiempo dejó de ser una lengua marginal, para convertirse, por ejemplo, en idioma de trabajo del Mercosur, que no es poca cosa decirlo, y que se enseña en muchas universidades del exterior. Acá dentro de la Argentina también, y del exterior. El lugar que ocupa actualmente el guaraní en la educación formal, lamentablemente, tengo que decirlo, es casi nula, desde el año 2004, se promulgó una ley, la ley N° 5548, que establece al guaraní como idioma oficial alternativo, y que debería incorporarse a todos los niveles del sistema educativo, pero hasta hoy no está reglamentada, y por lo tanto no está en vigencia.
De acuerdo con el Atlas sociolingüístico de pueblos indígenas en América Latina, publicado por UNICEF, en América Latina viven actualmente 522 pueblos originarios, que componen el 10% de la población y que hablan 420 lenguas.
Con 241, Brasil es el país que tiene mayor diversidad de pueblos indígenas, seguido por Colombia con 83, México con 67 y Perú con 43. En el otro lado del espectro, El Salvador es hogar de sólo 3 de esos pueblos, mientras que en el Caribe insular hay pocos datos sobre la supervivencia de las comunidades nativas.
Bolivia y Guatemala destacan por la proporción de su población indígena, con 66,2% y 39,9%. En cambio, países como El Salvador, Brasil, Argentina, Costa Rica, Paraguay y Venezuela registran apenas un porcentaje que varía entre el 0,2 y el 2,3% del total de sus habitantes.
México, Bolivia, Guatemala, Perú y Colombia reúnen al 87% de los indígenas de América Latina y el Caribe con una población que va desde 9,5 millones en México a 1,3 millones en Colombia. El 13% restante vive en otros 20 países.
De las 420 lenguas vivas en la región, 103 son transfronterizas y se utilizan en al menos dos países. Entre ellas destaca el quechua, hablado en siete países (Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador y Perú).
Sin embargo, este Atlas también reporta que casi una quinta parte de los pueblos indígenas de América Latina ha dejado de hablar su lengua, con 44 usando como único idioma el español y 55 sólo el portugués.
Del total de lenguas amerindias vivas en la región, el 26% corre el riesgo de desaparecer. En áreas como el Caribe insular la situación es ya irreversible y esas lenguas están prácticamente extinguidas.
Las zonas más afectadas por el desplazamiento idiomático debido a las estructuras sociales, económicas y educativas son la Patagonia, Baja Centroamérica, Orinoquía y el Caribe continental, mientras que el área menos impactada por la pérdida del idioma es Mesoamérica.
-M.: En Corrientes, ¿qué lugar piensa que ocupan hoy la lengua y la cultura guaraní en la educación formal? ¿Qué lugar cree que deberían ocupar la lengua y la cultura guaraní? ¿Cómo se podría ayudar a que la lengua y la cultura guaraní tengan una posición más preponderante en la vida y la educación de las personas?
-BALBINA PITTONI: No existe hoy en Corrientes una institución pública que forme profesores en esta materia, hay algunos pocos colegios secundarios y algunas instituciones terciarias, algunas del interior y otras de la capital, que implementan la enseñanza del guaraní, algunas carreras superiores como enfermería y profesorado en Letras, que tienen en su plan de estudio el idioma guaraní, pero no se está implementando como dice la ley. La forma en que se podría ayudar a que la lengua y la cultura guaraní tengan un lugar más preponderante en la vida de las personas es aceptar, aceptar que somos una provincia bilingüe. La inmensa mayoría de los ciudadanos correntinos habla y piensa guaraní. Y muchos se sienten más cómodos expresándose en guaraní. Creo que habría que poner voluntad política para poder implementar la ley, crear la carrera en profesorado en lengua guaraní, para poder tener un plantel de profesores suficientes que cubra todos los niveles de enseñanza, como dice la ley, sea en la primaria, secundaria y terciaria.
Según la Encuesta Permanente de Hogares 2017, los idiomas hablados en el hogar la mayor parte del tiempo por la población de 5 años y más en Paraguay son: el guaraní (40%), el castellano (26,5%), guaraní y castellano (30%), y otros idiomas entre los que se incluyen al alemán, árabe, coreano, francés, inglés, portugués, italiano, japonés y ucraniano (3%).
Los departamentos donde el idioma hablado con mayor frecuencia en el hogar es el guaraní son: San Pedro (78,87%), Caazapá (77,39%) y Concepción (71,34%). Y los lugares en donde se habla con menor frecuencia son: Asunción (8,95%), Central (15,9%) y Alto Paraná (37,75%).
El mayor porcentaje de uso de otros idiomas en el hogar se encuentra en el departamento de Amambay (15,15%).
Pero el guaraní no sólo se habla en Paraguay, también es lengua común en el noreste de Argentina, principalmente en Corrientes, Misiones, Formosa, partes del este de la provincia del Chaco, y en puntos aislados de Entre Ríos.
En la provincia de Corrientes es lengua oficial junto con el español.
Desde la promulgación del decreto supremo n.º 25894 el 11 de septiembre de 2000, el guaraní también es una de las lenguas indígenas oficiales de Bolivia, lo que fue incluido en la Constitución Política, promulgada el 7 de febrero de 2009.