La importante concentración de casos y muertos en Sudáfrica, país que representa menos del 5% de la población de todo el continente, tiene varias posibles explicaciones como la mayor conectividad con el resto del mundo y el cumplimiento de testeos masivos, algo que no se ve en mucho de los otros países.
El continente africano superó hoy los 945.000 casos confirmados de coronavirus y se acerca a las 20.000 muertes, con un mapa muy desigual, en el que Sudáfrica concentra más de la mitad de los contagios y un 40% de los fallecidos.
Anoche, el presidente Cyril Ramaphosa argumentó que pese al creciente número de casos y fallecidos, el país está comenzando a controlar la pandemia.
"Nuestra tasa de recuperación está actualmente alrededor del 68%, la de letalidad -que es el número de muertes en comparación con el total de infectados- sigue en el 1,6 %, que es significativamente inferior a la media global", estimó Ramaphosa en el comunicado, citado por la agencia de noticias EFE