Desde La Cruz, Corrientes, Susana Frette no comparte un microrrelato y algunos poemas. Todos sus textos son inéditos.
MICROCUENTO
UN PUNTO FIJO
Sentada al borde del precipicio de aquel gran cañón, estaba muda, inerte cual hoja seca caída en otoño. No había sol ni luna ni cielo azul cubierto de nubes. Miraba hacia abajo, era profundo, oscuro, vacío, lúgubre pero no sentía miedo. Mi corazón latía acelerado, era lo único que se escuchaba en la inmensidad de mi vida, solitaria, ordinaria sin muchas pretensiones. Me levanté esa mañana, sin pensar en nada, sólo caminé hasta ese lugar. Quería morir, es cierto, pero quería vivir. Tantas emociones pasaron por mi piel que los pelos se me erizaron. Luego de varios minutos, mis ojos se posaron en un punto fijo, nada me distraía, sólo veía acercarse hacia mí. Lo que parecía un punto lejano, estaba muy cerca. Se posó en mi mano, tenía colores que no reconocí. Se quedó allí por un largo tiempo y no aparte mis ojos de ella. El viento tibio soplaba mis oídos, lágrimas rodaron por mis mejillas, luego la colorida mariposa, se hizo miles y llenó el vacío de colores. Yo con una sonrisa en los labios, abrí las alas y volé.
-------------------------
POEMAS
TE ESCRIBIRÉ
Tú no sabes nada hoy de mí.
Pensar que tus labios ayer besaron los míos,
tus manos rosaron las mías.
Soñamos tantos sueños.
Cuántos otoños han pasado,
tus cabellos deben estar emblanquecidos
cómo las nieves de Las Cordilleras,
cómo los algodones ya maduros.
Pienso cada día de mi vida.
Quizás te escribiré una carta,
sí enserio, una carta, toda
llena de mí, de mis días sin ti.
En ella te contaré también,
que ya no duermo sola,
que estoy viva aún sin tu querer.
Mañana te escribiré una carta.
---------------------------
ESA GENERACIÓN
Pandemia decían los noticieros,
palabra que sonaba rara en muchos oídos,
más en el de los abuelos.
Abuelos que ya habían pasado
por innumerables dificultades.
Esa generación que tenía palabra,
donde no era necesario un papel.
Abuelos luchadores, incansables
constructores de futuros.
Así de repente surge la pandemia
parece salida de una película de terror,
donde los personajes principales
son asesinados sin piedad.
Esa generación de gente honesta, trabajadora,
generosa, llena de valores para transmitir.
Valores que se están perdiendo
con los nuevos cambios.
Esa generación admirable, se nos va
con este mal que acecha.
Se apaga su luz sin avisar.
Esa generación, no debe ser olvidada
aún nos queda mucho por aprender.
Sin ellos, ya no resta nada.