El Gobierno Nacional analiza cambios en retenciones y aumentos de reintegros de exportación de la industria manufacturera. Confían en solucionar asimetrías en por lo menos tres cadenas industriales, entre ellas la foresto-industrial en la que actualmente algunos de los insumos con mayor valor agregado pagan derechos de exportación superiores a los de sus materias primas, pudo saber momarandu.com.
En la búsqueda de una mejora en la competitividad de aquellos sectores considerados claves, el Gobierno Nacional tomó la decisión política de modificar el esquema de retenciones (derechos de exportación) y reintegros de la industria manufacturera.
El documento que da origen a esta nueva estructura y que por estas horas fue girado a los distintos sectores (al que pudo acceder Ámbito), plantea una reducción de los derechos de exportación para bienes finales, de 5% a 0%, y de los insumos elaborados, del 4% al 3%. Incluye además aumentos en los reintegros con un esquema escalonado en el que las alícuotas crecen a la par del nivel de elaboración.
La propuesta elaborada por el ministerio de Desarrollo Productivo en base a un trabajo conjunto realizado en distintas mesas sectoriales consigna que esta modificación “busca incentivar la diversificación y complejización de la canasta exportable y desincentivar la primarización de la economía”.
El esquema que Producción acaba de girarle a las entidades, pone un tope del 2% a los reintegros a las materias primas, que en promedio habían recibido un 2,54 por ciento. Pero a su vez, lleva a un 6% a los insumos básicos que recibieron el año pasado solo un 0,12% y aumenta la alícuota mínima de los bienes industriales finales a 6%, cuando en 2019 habían recibido solo 0,53% en promedio.
El texto recalca que con la situación actual, en términos porcentuales, las materias primas reciben los mayores reintegros efectivos. El foco está puesto en fomentar manufacturas en torno a los recursos naturales.
El documento que lleva el sello de la cartera que conduce Matías Kulfas propone sostener el derecho de exportación de las materias primas en el nivel actual del 5%. En cambio, postula bajas para los insumos elaborados que pasarían del 4% al 3% y los bienes finales, del 5% a 0. Según las estimaciones del Gobierno, el costo fiscal para estas modificaciones sería de u$s 525 millones.
De esta manera, confían en solucionar asimetrías en por lo menos tres cadenas industriales: foresto-industrial, textil-lana y textil-algodón, en las que actualmente algunos de los insumos con mayor valor agregado pagan derechos de exportación superiores a los de sus materias primas