El ex juez federal de Corrientes Carlos Soto Dávila denunció en Comodoro Py un "pacto de impunidad" entre el juez Sergio Torres, el fiscal Carlos Stornelli y el procurador de Narcocriminalidad, Diego Iglesias, con narcotraficantes. Se recuerda que, por esa causa, Soto Dávila fue acusado por connivencia con narcos. En abril de 2019, el ex juez que tenía prisión domiciliaria fue excarcelado bajo fianza.
La denuncia de Soto Dávila cuenta con el patrocinio del abogado Eduardo Barcesat. Se trata de una "querella por pacto de impunidad con narcotraficantes y otros graves delitos de acción pública perpetrados en sede judicial", y apuntó al ex juez federal Sergio Torres (actual integrando de la Suprema Corte bonaerense); al fiscal federal Carlos Stornelli y al titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), Diego Iglesias.
Asimismo, la denuncia se realizó contra el abogado Rodrigo González, los oficiales de Gendarmería Valeria Osorio y Hernán González, y el jefe de Drogas Peligrosas de esa fuerza en 2018, Raúl Contreras.
Se recuerda que Soto Dávila renunció en febrero de 2019 tras ser procesado por Torres (ahora, uno de los denunciados), por supuestos beneficios procesales para narcotraficantes a cambio de presuntas coimas.
En esta denuncia, Soto Dávila acusa que se ha “pactado la impunidad del narcotraficante Federico ´Morenita´ Marín a cambio de que declarara" contra él, y sus secretarios Pablo Molina y Federico Grau.
En su escrito, informa Télam, el abogado querellante Barcesat puntualizó que el objetivo era involucrar a Soto Dávila, Molina y Grau en "hechos delictivos" y que, además, omitieron "intencionalmente" investigar al camarista correntino Luis González y al fiscal federal Flavio Ferrini, supuestamente vinculados a delitos ventilados en las investigaciones del narcotráfico proveniente de la localidad de Itatí.
Por otra parte, imputó al abogado González y a Stornelli de "haber presionado" al ex intendente de la localidad correntina de Empedrado, Juan Manuel Faraone, cuando estaba detenido en la causa del operativo Sapucay, "a fin de que acusara al ex juez Soto Dávila, haciéndolo permanecer una noche en la Alcaidía de Comodoro Py a fin de 'ablandarlo'".
En tanto que, al jefe de Drogas Peligrosas de la Gendarmería en 2018, Raúl Contreras, y a los oficiales Osorio y González, los acusó de "haberle propuesto, los tres, en reiteradas ocasiones, a Juan Manuel Faraone que declarara contra Soto Dávila y que si así lo hacía su hija -también detenida- iba a recuperar la libertad”.