El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación oficializó mediante la Resolución Nº 138/20, la creación del Programa de Asistencia Crítica y Directa para la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, para fortalecimiento estratégico y asistencia económica para los sectores productivos más desprotegidos a fin de disminuir los efectos adversos de la pandemia.
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación oficializó mediante la Resolución Nº 138/20, la creación del Programa de Asistencia Crítica y Directa para la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, que cuenta con un monto inicial para su implementación de 30 millones de pesos, a fin de fortalecer y asistir a productores y productoras del sector inscriptos en el Registro Nacional de la Agricultura Familiar (RENAF).
Vale destacar que la medida toma como marco la mencionada Ley N° 27.118, establecida en diciembre de 2014, que declaró de interés público la agricultura familiar, campesina e indígena por su contribución a la seguridad y soberanía alimentaria del pueblo y por practicar y promover sistemas de vida y producción que preservan la biodiversidad y procesos sostenibles de transformación productiva.
Se contempla a su vez, que la medición de umbral crítico de daño para este sector es generalmente mucho más bajo que para cualquier sector productivo del ámbito rural, por lo que resulta sustancial medidas como la presente que tengan en cuenta esas especificidades para permitirle enfrentarlas y sobreponerse.
El Programa impulsa el otorgamiento de Aportes No Reintegrables (ANR) en forma directa a productores del sector que al momento de solicitarlos, se encuentren afectados por situaciones de riesgo productivo como consecuencia de eventos climáticos, sociales o particulares extremos.
La Subsecretaría de Agricultura Familiar y Desarrollo Territorial, perteneciente a la Secretaría Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, será la Autoridad de Aplicación del Programa.
La Resolución subraya que el aporte en la producción de alimentos de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena en todo el territorio nacional es muy importante en materia de soberanía alimentaria local y regional asumiendo un rol estratégico en el cuidado y sostenimiento de los bienes naturales y como factor dinamizador de las economías regionales.