El Gobierno porteño llevó hoy a Casa de Gobierno un plan "de paulatina apertura" de un sector de la economía local para la nueva fase de la cuarentena dispuesta por el coronavirus, que prevé la implementación de protocolos que permitan la reactivación de actividades vinculadas a la construcción privada, los restaurantes y comercios minoristas.
La idea fue trasladada por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, al jefe de Gabinete Santiago Cafiero y a otros funcionarios nacionales en un encuentro que se extendió por más de dos horas y del que participó a través de una videollamada el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
"Todo lo que se analice para la próxima etapa tiene que ser visto desde el punto de vista de las tres jurisdicciones y el encuentro de hoy fue un intercambio de propuestas", confió a Télam una fuente del Gobierno de la Ciudad que remarcó la necesidad de lograr consensos con la Nación y la Provincia.
Según indicaron, desde la Ciudad se planteó, a modo de posibilidad, una flexibilización en las actividades vinculadas a "algunos comercios a la calle, a la construcción de obras privadas con ciertas características y al sistema conocido como ´take away´" que habilita a los clientes de locales gastronómicos a retirar el pedido por el lugar.
La posibilidad de una reapertura de un grupo de comercios minoristas en la Ciudad de Buenos Aires, más allá de los que permanecieron abiertos por estar exceptuados al ser considerados esenciales, está en análisis aún por parte de las autoridades porteñas, no obstante trascendió que podría darse "por horarios y por rubros".
Para las obras en construcción del sector privado, en cambio, se habilitarían solamente aquellas que están en ejecución pero en una etapa inicial, es decir, en las que se realizó la excavación del pozo previo a la edificación.