Brasil vivió este jueves su día más duro desde la llegada de la pandemia, con un récord de 407 muertos en las últimas 24 horas, cifra por la que trepó a 3.313 la cifra de decesos por el coronavirus.
El Ministerio de Salud informó acerca de las nuevas cifras de fallecidos y precisó que la cantidad de contagiados también se disparó dado que se registraron hoy 3.735 nuevos casos, el número más alto reportado hasta ahora, que elevó a casi 50.000.
El fuerte crecimiento se explica en parte por el rápido avance de la pandemia en Brasil, un país en el que los estados han adoptado diferentes estrategias para controlar al virus, sólo en algunos casos la cuarentena obligatoria, y en donde el mismo presidente, Jair Bolsonaro, aboga activamente por reactivar la economía y evitar fuertes restricciones.