El acordeonista Horacio "Pitogüé" Fernández nos envía un video solidario para acompañarnos con su música en esta cuarentena.
"Yo nací un 18 de febrero de 1971, en San Vicente, Buenos Aires, familia de ocho hermanas y cinco hermanos. Trece en total. Nacimos todos en Buenos Aires", cuenta Horacio Fernández a momarandu.com.
"Mi papá, Darío Fernández, de Bella Vista, Corrientes. Mi mamá, Ramona Fernández, de Goya, Corrientes. Comencé con el acordeón a los diez años. Aclaro: sólo la agarraba a las escondidas cuando mis tíos, músicos, la dejaban por ahí, en esas juntadas que hacían todos los fines de semana", recuerda.
"Así andaba a los ponchazos aprendiendo como podía ya que no tenía mi propio instrumento. Tampoco mi viejo podía comprar uno ya que la plata nunca alcanzaba", continúa contándole a momarandu.com.
"Terminé la primaria y, junto a mi hermano mayor, él catorce y yo trece, tuvimos que salir a trabajar, con mucho orgullo, para ayudar para la olla. Y así hasta que a los veintiséis años, cuando entre los cinco hermanos varones compramos esta acordeón que tengo hoy, y se la regalamos a nuestro papá", comparte.
"Así comenzamos; no tuve otro maestro que mi viejo. De allí en adelante era sólo para alegrar nuestras reuniones familiares, hasta que en 2001 formamos "Luminarias del Taraguí", grabamos dos trabajos discográficos, más o menos hasta 2010, cuando, sin separarnos, cordialmente, cada uno siguió por su camino, por cosas personales, familia, etcétera", señala.
"Hoy estoy acá, firme, para no perder esa esencia y la pasión por lo nuestro, con mis hijos, sentimiento montielero", concluye.