El coronavirus infectó a más de 500.000 personas en el mundo, con más de 23.000 muertos, y Estados Unidos -con 82.400 casos- superó en cantidad a China, el país desde el que se disparó la pandemia.
Los nuevos datos del centro de monitoreo la Universidad de Johns Hopkins difundidos hoy parecen confirmar el pronóstico de la Organización Mundial de la Salud de que Estados Unidos se convirtió en el nuevo foco principal de la pandemia.
Mientras, los gobiernos de las 175 naciones afectadas hasta ahora reinventan estrategias, ven crujir sus sistemas de salud y modifican sus agendas para neutralizar el brote que, salvo excepciones, aún se encuentra en su fase ascendente.
La Universidad Johns Hopkins informó en su último balance que los casos ya son más de 510.000 y destacó que Italia, con 7.503 muertes -casi un tercio de los fallecimientos totales-, es el país donde el brote golpeó de manera más mortífera hasta ahora.
Luego se ubica España, donde los contagios se aceleran y ya son 4.089 los muertos, 56.188 los contagios y 7.015 los pacientes recuperados, mientras que China, con muchos más contagios (81.782), tiene menos muertos (3.291) y es una de las pocas naciones donde la curva ya pasó su punto de inflexión y la preocupación de las autoridades se desplazó a lograr controlar los contagios no nativos.