La mesa chica de la CGT insistió esta tarde en reclamar “paritarias con libertad y sin condicionamientos” y ratificó su rechazo a las sumas fijas como mecanismo de aumento salarial, tal como quiere el Gobierno para el primer semestre del año con el fin de dar señales desindexatorias de la economía.
Así se coincidió en la reunión, que se realizó en la sede de UPCN y que se prolongó durante tres horas, en donde la discusión por la política salarial del Gobierno mostró más coincidencias que diferencias.
La mayoría de los dirigentes criticó que se siga promoviendo el otorgamiento de sumas fijas porque “achata las categorías" salariales y, en cambio, se acordó proponerle a la Casa Rosada que defina una franja con pisos y techos de aumentos porcentuales que, a juicio de los funcionarios, no ponga en peligro la estrategia antiinflacionaria.
La cuestión salarial volvió a protagonizar la reunión de la mesa chica de la CGT: lo mismo había sucedido el 30 de enero, cuando los dirigentes analizaron el tema y acordaron dejar en libertad de acción a los gremios para que acordaran aumentos según la situación económica de cada actividad, ya sea mediante un incremento porcentual o una suma fija.