Elma Pelozo, la madre del soldado correntino caído en Malvinas Gabino Ruiz Díaz, arribó a Mar del Plata desde donde viajará este jueves rumbo a Malvinas para conocer la tumba de su hijo. Por cuestiones de salud, se inició una campaña para conseguir un vuelo sanitario especial.
Se recuerda que el caso Gabino Ruiz Díaz resultó una pieza fundamental en el largo proceso de identificación de cuerpos enterrados en Malvinas.
La historia del reencuentro con el excombatiente, que resultó una pieza fundamental en el largo proceso de identificación de cuerpos que se dio en el marco del "Proyecto ADN" que impulsó la Fundación No Me Olvides, encuentra un argumento con diferentes particularidades. La mujer no pudo viajar en los dos vuelos humanitarios anteriores por una imposibilidad física derivada de graves problemas de salud: tiene amputada sus dos piernas.
Durante varios meses estuvieron realizando una campaña solidaria para juntar fondos para que Elma pudiera viajar a Malvinas ya que necesita un avión sanitario por su estado de salud. Gracias a la colaboración de muchas personas se pudo lograr y este jueves partirán junto a Julio Aro hacia el cementerio de Darwin.
La mujer fue traslada en un helicóptero del Ejército desde la localidad de Colonia Pando donde vive hacia el aeropuerto de Corrientes, de donde partió en un vuelo chárter con rumbo a las Islas Malvinas, previa escala en Mar del Plata.

Elma recordó que "fui la primera madre que acepté hacerme las muestras de ADN" para poder identificar a los caídos en Malvinas que se encuentran en el cementerio de Darwin. Con esta iniciativa que se colocaron 115 placas de los 122 saldados.
Elma Peloso vive en una localidad a más de 100 kilómetros de la capital de Corrientes. Su hijo, Gabino Ruiz Díaz, cayó en las Islas Malvinas durante el conflicto bélico.
Gabino Ruiz Díaz, ex combatiente de Malvinas, fue el primero en ser identificado en el marco de la campaña internacional que posibilitó avanzar en la identificación de los cuerpos de soldados argentinos que estaban enterrados como NN en el cementerio de Darwin.
CÓMO SURGIÓ LA VISITA
A mediados de marzo de 2019 una comitiva de familiares de los ex combatientes argentinos enterrados en Darwin viajó a Malvinas para visitar las tumbas de los soldados identificados.
En ese viaje, estuvo Geoffrey Cardozo, el militar inglés que, al finalizar la guerra, viajó a las Islas Malvinas y se encargó de construir el Cementerio de Darwin, donde yacen más de doscientos argentinos; pero también el que hizo posible que muchos de esos restos pudieran recuperar sus nombres décadas después.
Tras ese viaje de marzo de este año, Cardozo tenía previsto reunirse con Elma Pelozo, la madre de Gabino, pero por cuestiones de salud la madre del ex combatiente no pudo hacerlo. Ante ello, el mismo Geoffrey Cardozo decidió visitar a la mujer en su casa ubicada en la localidad de San Roque, Corrientes, más precisamente en Colonia Pando donde Gabino tiene una estatua conmemorativa.

Para Cardozo esa visita a Elma era considerada como un "cierre" de todo el proceso de identificación de soldados que se inició con el caso de Gabino. Pero organizaciones de ex combatientes sintieron que la visita de "un inglés" a la localidad sería recibida como una "puñalada a traición".
Finalmente, Cardozo y una delegación que lo acompañaba, cuando estaba cerca de San Roque emprendió la vuelta a Buenos Aires por falta de garantías y el clima hostil que se había apoderado de los ex combatientes y algunos de sus familiares.
LA HISTORIA DE GABINO
Cuando Gabino Ruíz Díaz, ex combatiente y héroe de la guerra de Malvinas, anotó su DNI en la medalla que colgaba de su cuello, no sabía que ese número no solo serviría para identificar su cuerpo 35 años después, sino que también sería la punta del ovillo para impulsar la iniciativa de la Fundación No me olvides, que contó con el acompañamiento de la Cruz Roja Internacional, de los gobiernos argentino y británico, y del Equipo Argentino de Antropología Forense.
Así, los ex soldados combatientes en Malvinas Julio Aro, José María Raschia y José Luis Capurro daban entonces los primeros pasos de un proceso que llevaría casi una década, proceso que finalmente develó que aquella tumba era realmente la de Gabino, pero que también permitió conocer la ubicación exacta en Darwin de, hasta ahora, 115 hombres más, a través de esta causa humanitaria que aún no finalizó y que les permite a las familias comenzar a cerrar sus duelos.
Una década atrás, el primer paso fue visitar a los padres de Gabino para contarles el proyecto. Ante la respuesta afirmativa de los familiares, se comenzó un camino lleno de obstáculos que de a poco se fueron superando. El padre de Gabino murió en medio de esta búsqueda, pero su madre, Elma Pelozo, pudo ser informada del paso a paso y recibir finalmente la noticia liberadora: los restos de su hijo están en la tumba D.A.2.15, en el sector A del Cementerio de Darwin.