Durante su discurso en la apertura de sesiones ordinarias, el primer mandatario señaló que pese al contexto nacional, Corrientes es una provincia sana, financieramente. Es la tercera provincia menos endeudada, y la deuda representa un ínfimo porcentaje de los gastos corrientes y los gastos totales (3%).
Sólo el 12% de la deuda es en moneda extranjera, por lo que Corrientes no está en riesgo ante los vaivenes de la política cambiaria.
Se reperfiló la deuda con el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial por un monto de $2187 millones, pasando de una tasa variable a una fija del 25% y con plazo de gracia para intereses y amortización del capital.
Sostuvo que los créditos tomados en el 2019 y los solicitados para 2020 fueron exclusivamente para obras de infraestructura y no para gastos corrientes.
En cuanto a salarios, durante el año pasado tuvieron incremento de entre 45 y 60 por ciento, que se trasladaron además al sector pasivo.
Se mantendrá con decisión político de pagar el plus en dos tramos mensuales, que representa una inversión anual de 7 mil millones de pesos
Comentó que el año pasado el Gobierno invirtió $38 mil millones en salarios de trabajadores activos y $13.800 en jubilaciones y pensiones.
Destacó que se mantuvo planta de personal sin incremento.
“Los salarios no están ni estuvieron nunca en riesgo” remarcó y se refirió al bono anual de 6 mil pesos que se otorgó en el mes de enero y señaló que “muy pocas provincias pudieron hacerlo”.
El Fondo Anticíclico provincial tuvo un rendimiento del 67%, 15 puntos por encima de la inflación, y actualmente supera los 3 mil millones de pesos.