La Cámara Argentina de Distribuidores de Gas Licuado (Cadigas) en garrafas denunció que el sector enfrenta una preocupante crisis debido a altos costos que pone a las empresas al borde del colapso operativo. La provincia de Corrientes figura entre las más afectadas.
La entidad puntualizó que en los últimos años mientras los costos aumentaron 370%, el margen para las empresas -que en su mayoría son pymes- se incrementó menos de 150%, lo cual provocó un «fuerte endeudamiento» que pone en riesgo la continuidad de las operaciones comerciales.
Estas empresas emplean a unas 3.000 personas y se encargan de llevar el gas en garrafas a 10 millones de personas.
Según alertó Cadigas, las provincias que más se verán afectadas son Buenos Aires, Córdoba, Chaco, Corrientes, Misiones, Formosa, Tucumán y Mendoza, entre otras.
Claudio Bisurgi, presidente de Cadigas, señaló que la situación crítica afecta a unas 180 pequeñas y medianas empresas de capitales nacionales, entre las cuales la mayoría tiene estructuras familiares.
Según los datos oficiales del INDEC, sobre un total de 12,2 millones de familias que habitan el país, unas 5 millones, o sea el 41%, utiĺiza gas envasado. Y el 40% de los usuarios de gas en garrafas recibe un subsidio directo a través de la tarifa social.
Es evidente entonces que existe una estructura económica y social vulnerable que para su calidad de vida requiere la accesibilidad a este recurso básico, que podría truncarse de no mediar soluciones, indicó la entidad.
Solicitaron una reunión con el Gobierno nacional con el objetivo de trabajar en una agenda común para recuperar la sustentabilidad operativa: «Las empresas estamos en condiciones de aportar el conocimiento, la experiencia y la vocación de servicio en momentos en los que la agenda de la lucha contra el hambre y la pobreza obligan a tener una actitud solidaria, integral y responsable», agregó la entidad.