El dengue está causando estragos en Paraguay: entre 2019 y lo que va de 2020 ya se sumaron 11.392 notificaciones registradas en todo el país, con 992 casos confirmados y una muerte. Ahora, el propio presidente de Paraguay tiene dengue del serotipo DEN-4. Hay alerta en la región con más de 3 millones de afectados.
Fue confirmado por el ministro de Salud de ese país, Julio Mazzoleni.
El 17 de enero pasado, el Ministerio de Salud actualizó las cifras sobre el dengue: una muerte y otras 10 están bajo estudio. Las autoridades paraguayas anticiparon que prevén para febrero "el punto más álgido" de la epidemia de dengue. También suspendieron a partir del 1º de febrero las vacaciones del personal de salud de las regiones sanitarias donde se encuentra el epicentro de la epidemia: Asunción y el departamento Central, dos zonas vecinas de la frontera con Formosa.
El diagnóstico de Mario Abdo Benítez fue confirmado tras los análisis laboratoriales a los que fue sometido luego de descompensarse durante un acto oficial en el Departamento de Alto Paraná. El ministro Julio Mazzoleni confirmó en conferencia de prensa que se trata de dengue tipo 4, uno de los más frecuentes en la epidemia actual.
Refirió que el primer mandatario se encuentra en buen estado general, por lo que cumplirá agenda en Mburuvicha Róga, pero con algunas restricciones. El jefe de Estado desarrolló un cuadro febril, dolor de cabeza y sensación de malestar general, condición que lo obligó a abandonar un acto oficial en el Este del país.
EN ARGENTINA
Hasta ahora, en la Argentina, la mayoría de los casos después del movimiento turístico por las fiestas de fin de año y las primeras semanas de las vacaciones son personas que volvieron de Paraguay, donde predomina la infección por el serotipo DEN-4.
La infección por uno de los cuatro serotipos del virus del dengue (DEN-1 al 4) da inmunidad contra ese tipo viral, pero una persona puede volver a contraer la infección por otro serotipo. Esas infecciones secundarias aumentan el riesgo de padecer el dengue grave, que antes se conocía como hemorrágico. En el país, circulan todos los serotipos, pero en los casos autóctonos prevalecen las infecciones por los serotipos 1 y 2, por eso la susceptibilidad a contraer una infección por DEN-4 es alta.
Con más de tres millones de afectados en la región y un cambio del patrón epidemiológico, que incluye un aumento del riesgo de dengue en la población infantil, la OPS alertó el año pasado sobre un nuevo ciclo epidémico de la infección, con especial riesgo para países como la Argentina y Paraguay, que registraron una baja transmisión con respecto a la zona del Caribe y Brasil.
El dengue se transmite por la picadura del mosquito Aedes aegypti y se previene con repelente y con la eliminación activa de potenciales criaderos en las viviendas, obras en construcción, cementerios, plazas, hospitales, escuelas, comercios y la vía pública.
DENGUE
Es una enfermedad que depende de la higiene ambiental, y se estima que por cada persona enferma se infectan entre 8 y 15 más que continúan el ciclo de transmisión a través del mosquito vector.
El año pasado hubo 3.104.324 casos de dengue en la región, el valor histórico más alto de la enfermedad. Solo Brasil notificó 2.201.115 de casos a la OPS. Con Honduras, El Salvador, Belice y Nicaragua, fueron los países con más afectados en 2019. Bolivia informó 16.193 casos, Paraguay comunicó 11.237 y la Argentina, 3209 infecciones.