Tras un encuentro que se realizó ayer jueves en el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, el gobierno nacional y el sector cárnico coincidieron en que debe ampliarse la cantidad de establecimientos para que el descuento no quede en las principales áreas urbanas de Argentina.
La propuesta original del oficialismo consistía en implementar a través del plástico un descuento de $100 por kilo en una red de 200 carnicerías localizadas en Gran Buenos Aires y cordones urbanos de ciudades como Rosario, Santa Fe y Mar del Plata.
En el encuentro, los presentes coincidieron en que debe ampliarse la cantidad de establecimientos y su ubicación geográfica, para que no quede limitado solo a las principales áreas urbanas de Argentina.
Desde el Estado se comprometieron a notificarlos acerca de la cantidad de tarjetas que habrá en cada localidad y en qué fecha estarán disponibles. Con esta información, los representantes de la cadena de las carnes empezarán a delinear la estrategia para su implementación.
El volumen de 1.200 toneladas de carne bovina que se destinará al programa representa cerca del 1% de la producción total de esta carne a nivel nacional. En el mediano y largo plazo, la idea sería replicar este plan para las carnes aviar y porcina.