El mayor general iraní Qassem Soleimani, jefe de la élite de la Fuerza Quds, fue ultimado en un ataque aéreo en el aeropuerto de Bagdad, en su ciudad natal en Kerman, Irán , el 7 de enero de 2020.
Una mortal estampida cobró la vida de 40 dolientes que acompañaban la marcha fúnebre para despedir al general Qassem Soleimani. Las exequias de quien es reconocido como un héroe nacional habrían sido suspendidas.
Citando a la agencia ‘Fars’, Reuters aseguró que la cifra de muertos se elevó a 40 y la de heridos a 213, aunque otros medios calculan en 35 los fallecidos y 190 los lesionados. Las autoridades iraníes todavía no han entregado un parte oficial.
"Hoy, debido a la gran congestión de la multitud, desafortunadamente algunos de nuestros conciudadanos que estaban de luto resultaron heridos y algunos murieron", dijo el jefe de servicios médicos de emergencia, Pirhossein Kolivand, a la televisión estatal. Pero desde tempranas horas de la mañana, el hacinamiento empezaba a amenazar el desfile fúnebre. “Yo vengo desde Shiraz, llegué a las 7 de la mañana y había muchísima gente en la plazoleta Azadi. Hubo momentos en que estuvimos a punto de entrar en shock, faltaba la respiración, pero los equipos de emergencia ayudaron rápido y nada pasó”, aseguró Mohsen Shiraz, durante la peregrinación.
Catalina Gómez Ángel, corresponsal de France 24 en Teherán, aseguró que muchas personas perdieron sus zapatos y cayeron al piso en medio del tumultuoso cortejo fúnebre y dijo que incluso otras dijeron haber visto algunos cadáveres. A pesar de la mortal estampida, la periodista detalló que las personas querían dejar este hecho atrás para enfocarse de nuevo en la despedida de Soleimani y en el clamor de venganza que el líder supremo de Irán prometió al pueblo tras el asesinato del poderoso general que falleció durante un ataque aéreo estadounidense con drones el pasado viernes 3 de enero en la capital iraquí.
Durante el sepelio, el fuerte discurso de Hossein Salami, comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, retumbó con fuerza en los oídos de los afligidos. El general aseguró a viva voz que “nos vengaremos de una forma dura, decisiva y haremos que EE.UU. se arrepienta de lo que hizo. Tengan fe y mantengan la calma, será decisivo y definitivo". Este mismo martes 7, mientras Soleimani era velado en su ciudad natal, el Parlamento iraní aprobó una moción para declarar al Pentágono y al Ejército de Estados Unidos como fuerzas terroristas.
El segundo en hacer declaraciones fue el canciller iraní, Mohammad Javad Zarif, que dijo a la cadena ‘CNN’ que la muerte de Soleimani, “es un acto de agresión contra Irán y equivale a un ataque armado contra Irán, y responderemos. Pero responderemos proporcionalmente”.
El canciller aseguró además que Donald Trump estaba amenazando con cometer un crimen de guerra internacional al comprometerse a atacar sitios culturales si Irán tomaba represalias contra el asesinato de Soleimani. “No respeta el derecho internacional y está preparado para cometer crímenes de guerra, porque atacar sitios culturales es un crimen de guerra, esta respuesta desproporcionada es un crimen de guerra. Pero a él no le importa. Los días de EE. UU. en nuestra región están contados, no porque alguien tome medidas contra él, sino porque no son bienvenidos”, confesó el jefe de la diplomacia iraní.
Las tensiones entre Washington y Teherán arden y parece que Trump no sabe cómo sofocar las llamas
A la sombra de su juicio político, la política militar del presidente en el exterior está ahora estampada en el paredón de las críticas y será revisada por la oposición. La Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, someterá a votación una resolución para “limitar” los poderes militares del mandatario republicano.
Pero si las cosas en el ámbito doméstico se complican, en Medio Oriente la escalada arrecia con mayor fuerza. Aunque Irán no se ha caracterizo durante su historia por hacer declaraciones frontales de guerra ni comenzar alguna, la retórica se elevó y tuvo eco, por lo menos, en Irak, un importante bastión para Estados Unidos, que tras lo acontecido con Soleimiani, inició esta semana un debate en el Parlamento para retirar a las tropas americanas de su territorio.
En Washington, el secretario de defensa de Estados Unidos negó los informes de que el ejército estadounidense se estaba preparando para retirarse de ese país, y envió mensajes confusos, diciendo que solo se reorganizaría. En el complejo ajedrez internacional su presencia allí es fundamental no solo para asegurar su influencia en la región y un ojo vigilante sobre Irán, sino para mantener a raya al Estado Islámico.
Pero las advertencias estadounidenses e iraníes de nuevos ataques y represalias también han avivado las preocupaciones sobre un conflicto más amplio y profundo en el Medio Oriente, una región convulsa e inestable que bien puede compararse con un paciente antiguo cuyo problemático cuadro clínico reposa de antaño en los anaqueles de la historia.
Fuente: France 24, Reuters, AP