El papa Francisco consideró hoy una "profanación de Dios" la violencia contra las mujeres, al tiempo que reclamó que sean incorporadas "completamente" en los procesos de toma de decisiones, al celebrar en la Basílica de San Pedro su primera misa del año.
"Si queremos tejer con humanidad las tramas de nuestro tiempo, debemos partir de nuevo de la mujer", planteó el pontífice durante la celebración de este miércoles en el Vaticano.
"El renacer de la humanidad comenzó con la mujer. Las mujeres son fuente de vida. Sin embargo, son continuamente ofendidas, golpeadas, violadas, inducidas a prostituirse y a eliminar la vida que llevan en el vientre", lamentó luego Jorge Bergoglio.
"Toda violencia infligida a la mujer es una profanación de Dios, nacido de una mujer", condenó en su homilía, en el día en que se celebra la 53 Jornada Mundial de la Paz.