Corrientes, lunes 11 de mayo de 2026

Sociedad Corrientes
TARJETAS Y REGATEO

Jugueterías llegan a la navidad de 2019 con precios treinta por ciento por encima de la navidad de 2018

24-12-2019
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Foto ilustrativa

Los juguetes no han cambiado pero los precios sí. En esta navidad, la nota en juguetes, como para otros tantos productos, también se la llevan los precios. Momarandu.com recorrió jugueterías en Corrientes y en Chaco y halló en todas ellas un denominador común: precios por encima del 30% a los expuestos en 2018 sobre ofertas de financiación con tarjeta o regateo por cantidad.

Los puntos de venta más concurridos, en ambas capitales son, una vez más, en menor medida, los locales ubicados sobre las calles peatonales Junín y Perón, y en mayor medida los puestos de variedad y los mercados en el Barrio San Martín, en el puerto, dentro de la Ciudad de Corrientes, y en Las Heras casi 9 de Julio, dentro de la Ciudad de Resistencia.

En estos últimos, los precios comienzan en un mínimo de 500 pesos por artículos como un set de bloques para niños y niñas en primera infancia, una pequeña colección de muñecos de acción para niños y niñas de hasta seis años, y una tableta de pinceles, lápices y crayones para niños y niñas de hasta 12, y cierran en 2000 pesos por artículos como un juego de bañera de verano, una colección a escala con motivos de héroes o piratas, o un set de maquillaje y vestuario de princesas o superhéroes.

Este es, sin duda, el rango de precios que, un día antes de la navidad, puede decirse que, en el litoral, según vendedores en ambas ciudades capitales, ha marcado el comportamiento de consumo para la venta de regalos en la navidad de 2019: entre 500 y 2000 pesos por artículo.

Eso sí, agregan, con motivos e intereses casi idénticos a los expuestos en 2018, pero con un 30 por ciento, mínimo, sobre los precios que se recuerdan de aquella navidad.

Esto quiere decir que aquellos artículos que hoy se venden a 500 pesos en 2018 se vendieron a 350, y los que hoy se venden a 2000 pesos en 2018 lo fueron a sólo 1.300, mínimo, de acuerdo al testimonio de sus vendedores.

Pero todo esto, no ha detenido a la navidad.

El consumo continúa y los vendedores dicen que, si falta dinero en el bolsillo de sus clientes, el regateo es la mejor manera de hallar un precio acorde pero por dos o más compras que amilanen el temor de ver pasar las fiestas con las góndolas llenas de juguetes.

Otros, mejor organizados y dirigidos a clientes con mayor poder adquisitivo, por su parte, recomiendan la financiación hasta en doce cuotas con tasas de recargo bajas.

HALLAR JUGUETES: INTERESES QUE LA COSTUMBRE APARTA DE LA ESPECULACIÓN
En los mercados una multitud de personas llena un pasillo tras otro, pequeños laberintos de rebajas, ofertas y productos con una hoja de ruta en la voz de sus vendedores y vendedoras.

El puñadito de billetes en la mano, la carterita anudada al cinturón, la billetera vencida por el calor de la tarde, la media fuera de estación cosida a mano con hilos de lana hasta el orificio misterioso de un agujero que atrapa monedas de todos los tamaños, el vuelto de la compra anterior, el reto, el grito, y entre todo ello, el regateo de valores y precios.

“Nosotros vendemos siempre, porque verás, a nosotros nos pagan por la cantidad de productos que vendemos, y sobre el precio de venta, un porcentaje, entonces, a veces, como sabemos que la mano está dura, es mejor vender y bajar un poquito la comisión, y dejar bien al cliente, entonces los jefes ven que tenemos entrada con la gente, y nos siguen contratando, ven que somos solidarios, y después también ellos lo son con nosotros, y a veces, hasta nos devuelven lo que fuimos acordando, porque ellos también entienden que es mejor vender que tener todo guardado y dejar ir a la gente descontenta, y que nunca quiera regresar”, dice a momarandu.com un vendedor en Resistencia.

“Nosotros también hacemos eso, vamos vendiendo y, no sé si está bien decirlo, pero “vemos la cara del cliente…”, para bien. Vemos cuánto le gusta algo, y a veces pasa, que, por algo, un producto parece que es para él, o para sus hijos, entonces, de qué sirve tenerlo acá guardado. Preguntamos: ¿quiere que le hagamos una oferta? y vamos charlando. Funciona muy bien. Es estar en el mercado. Nosotros creemos que tenemos que hacer una oferta, y saber que el precio puede subir o bajar, dependiendo de lo que vayamos viendo qué ocurre con la venta en general, es decir, si hubo un buen día, o un mal día, aunque, por estas fechas, casi todos los días son buenos, y, verdaderamente, te impulsan a ser más solidario con los clientes”, señala una vendedora.

“Nosotros apelamos a lo que popularmente se conoce como regateo. ¿Porqué? Porque la gente tiene plata, poca, pero tiene, pero si ya entrás con financiar, vas perdiendo el cliente, porque la mayoría trabaja en negro, y no tiene acceso a créditos y bancos. Acá, eso, no funciona. ¡Funciona!, pero para algunos, para los que tienen mejor posición, pero en la navidad no se ve eso. Se ve mucha gente que compra para uno, dos, tres, seis hijos, y se estira hasta como puede... llora, para llevar un juguete y cumplir un sueñito. Entonces hacemos eso, no regalamos, pero si estamos abiertos a que el cliente cuestione y quiera comprar, pero a precios más bajos”, señala otro vendedor.

“Acá tomamos vendedores y ser vendedor es estar predispuesto a responder preguntas todo el tiempo, y sí, permitimos a los vendedores que respondan preguntas sobre el precio de góndola, de escaparate, pero hasta el precio de stock, no menos. En la diferencia está el pago del local y las ganancias, los vendedores tienen que tener eso bien en claro, y los clientes también”, indica el regente de un pequeño local de juguetes en el puerto de Corrientes.

El regateo sobre los precios minoristas, en este caso, acerca los intereses de vendedores y de clientes: intercambiar productos por dinero, sobre una base de cambio ajustada al día a día, y no a la proyección inflacionaria, para que el contexto económico de alza en los precios no afecte el comportamiento de consumo, y, a la vez, estreche la relación entre locales comerciales y consumidores a los que también esperarán las ventas antes del Día de Reyes.

FINANCIACIÓN SIN INTERESES, LA MEJOR OPCIÓN DENTRO DEL MERCADO PARA TRABAJADORES EN BLANCO
En las peatonales, el mercado es la vidriera. Este año, casi sin estrategias de marketing o elegantes adornos de época, sólo los precios en rojo o en negro junto a los productos y a una estrella azul que avisa que pueden llevarse en cuotas y sin interés como sentados sobre los escaparates a la espera de que los empleados administrativos cobren su sueldo o su bono o resuman sus cuentas para aceptar nuevos descuentos a sus haberes a partir de enero, febrero o marzo de 2020.

“En este caso, nosotros no podemos darnos muchos lujos, y los precios son lo que se muestran en la vidriera, y nada más. Si se compran los productos ya sabemos que para tal o cual fecha nos van a estar pagando por eso, en todo caso, tratamos de dirigir la elección del cliente hacia una fecha en la que sabemos que quizá haya poca plata en ventas, como marzo, o abril, y que, para ese mes, ya tengan pagado el producto que están comprando en este mes. Si no, ofrecemos todos los plazos, y no importa mucho si los productos se venden en tres, seis o doce cuotas”, explica tras un mostrador un vendedor en la peatonal Junín a momarandu.com.

“Nosotros sabemos que el cliente acá no va a querer regatear, por una cuestión de orgullo, que se yo… es muy común pensar que el regateo deja mal al cliente, que lo expone como sin dinero o con muchas pretensiones ante los demás, pero lo permitimos. Sin embargo, es muy probable, que no se acuerde nada. Los vendedores tratan de ofrecer una buena financiación, y que se entienda que eso es un servicio acorde al servicio que compran en este lugar, y que el cliente valore que acá no compra productos viejos o usados o fuera de temporada”, dice otro vendedor, este en la Peatonal de la Ciudad de Resistencia.

“Acá, nosotros no creemos que dejar lugar al regateo permita mejorar la relación con el cliente, creemos que eso pasa cuando el cliente no vuelve con el producto roto: no vendemos una experiencia, sino un producto que no se va a romper y que está garantizado. Claro, la mayoría de nuestros clientes son empleados públicos o personas que trabajan en blanco, y eso les permite comprar los juguetes en plazos de financiación, y llevárselo a sus casas sabiendo que, aunque cueste caro, es para toda la vida, o al menos, para gran parte de ella”, señala otro vendedor sobre Peatonal Junín a momarandu.com.

Este año, en gran medida, el sector del comercio ingresa en las fiestas navideñas con la expectativa de que los anuncios del gobierno de reactivación del consumo alienten las ventas, a lo que suman promociones y descuentos de marcas y tarjetas bancarias.

Así se desprende de un informe elaborado con datos para todo el país para la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) a través de Focus Market, en el que los rubros con mayor proyección en la participación de demanda para regalar en Navidad son indumentaria 27 %, juguetes 24 %, regalería y bazar 11,8 %, perfumería 10% y bijouterie 4,1 %, entre otros.

El análisis del informe consideró que estos anuncios significarán "volcar un volumen importante de dinero al mercado que en parte se utilizarán para saldar deudas de las familias, pero otra se orientará claramente al consumo en el contexto de las estas". De acuerdo con el trabajo de Focus Market, la Navidad tiene impacto en el área de servicios gastronómicos, ya sea por la tradicional Cena Navideña en los restaurantes que ofrecen sus menús especiales como por los preparativos de la mesa hogareña.

El relevamiento indicó que el consumidor puede conseguir en electrodomésticos descuentos de hasta 30 % y planes de 12 cuotas sin interés, y condiciones similares en artículos de telefonía móvil. En indumentaria y calzado las promociones ofrecen hasta 25% de descuentos de acuerdo con marcas y tarjetas, en tanto que en marketplaces con comercios inter rubros (Mercado Libre, Avenida.com, etc.) las ofertas alcanzan hasta el 30%. Los descuentos también se extienden a rubros como indumentaria y artículos deportivos, perfumería, bazar y regalos; blanquería, artículos electrónicos y de computación.