El Programa de Leishmaniasis del Ministerio de Salud de la Provincia recibió aviso de pacientes con lesiones compatibles con Leishmaniasis en el hospital zonal de Bella Vista. En 2004, la localidad fue escenario del brote más importante que tuvo la provincia, con casi 77 pacientes registrados.
El Programa de Leishmaniasis del Ministerio de Salud de la Provincia recibió aviso de pacientes con lesiones compatibles con Leishmaniasis en el hospital zonal de Bella Vista, informó este viernes la jefa del Programa de Leishmaniasis, Karina Ramos.
En 2004, la localidad fue escenario del brote más importante que tuvo la provincia, con casi 77 pacientes registrados.
“Recibimos el aviso de pacientes que se acercaron al hospital de Bella Vista con lesiones compatibles con Leishmaniasis, por lo que fuimos con Epidemiología y el equipo de residentes en Epidemiología”, afirmó. “Se realizó búsqueda activa de casos, se convocó a los pacientes al Caps local, y en otros casos fuimos directamente a los domicilios, donde se hizo toma de muestras de las lesiones, que están siendo analizadas para poder certificar si son compatibles con Leishmaniasis cutánea”, explicó Ramos.
La jefa del Programa de Leishmaniasis, recordó que los dos barrios intervenidos “fueron escenario del brote más importante que tuvo la provincia en 2004, con casi 77 pacientes”.
“También trabajamos en prevención, concientizando a la población sobre las medidas que deben tomar, haciendo siempre hincapié en la limpieza del espacio peridomiciliar, es decir, alrededor de los hogares y se repartió folletería con todas las medidas de prevención”, sostuvo. “También se explicó a la población, para dejar bien en claro, las diferencias de la Leishmaniasis Visceral y la Cutánea, cosa de no estigmatizar a los perros, porque la Leishmaniasis que siempre se presenta en esos lugares está relacionada a reservorios que son animales silvestres”, agregó.
Del trabajo, participó, además de Ramos, el director General de Epidemiología, Gustavo Fernández; el subdirector del hospital "El Salvador", Alexis Sánchez; el coordinador Zona II de "Control de Enfermedades Vectoriales", Eduardo Sánchez; y médicos residente, entre otros.
LEISHMANIASIS
La Leishmaniasis cutánea es una enfermedad causada por parásitos, transmitidos al ser humano por la picadura de distintas especies de insectos flebótomos. Afecta la piel y las membranas mucosas. Las lesiones en la piel por lo regular comienzan en el sitio de la picadura del flebótomo. En algunas personas, las lesiones se pueden desarrollar en las membranas mucosas. Al tener como reservorio animales silvestres, en caso de vivir en zonas ribereñas o transitar por zonas selváticas o con mucha vegetación, se recomienda repelente, usar camisas de manga larga y pantalones, además de colocarse repelente. La Leishmaniasis visceral, en tanto, es una enfermedad grave que afecta a personas y perros.
En las personas, los síntomas que produce son fiebre prolongada, aumento de tamaño del abdomen, pérdida de apetito, disminución de peso, tos seca, diarrea y vómitos. En los perros los síntomas que produce son decaimiento, falta de apetito, falta de pelo y descamación especialmente alrededor de los ojos y en el hocico, crecimiento exagerado de las uñas, úlceras en la piel y hemorragia nasal.
PREVENCIÓN
La primordial medida preventiva es erradicar el flebótomo de los hogares. Para eso se recomienda: 1) Erradicar hojas y malezas de los alrededores de las viviendas y la basura acumulada en las casas; 2) Mantener el terreno alrededor de la vivienda libre de malezas y corrales, y los animales domésticos y mascotas alejados de la vivienda durante la noche; 3) Utilizar repelentes para insectos, mosquiteros o telas metálicas; 4) Limpiar los lugares donde habitan los perros y evitar que sean picados por los flebótomos mediante collares o pipetas repelentes que deben ser renovadas según las instrucciones; 5) Estar atentos si las mascotas presentan alguno de estos síntomas y si aparece llevarlo al veterinario: Caída del pelo especialmente alrededor de los ojos y las orejas, Fatiga, Pérdida de peso, Seborrea escamosa (como caspa), Crecimiento exagerado de las uñas, Ulceras en la piel, Hemorragia nasal; 6) Se debe evitar el traslado de perros sanos e infectados desde y hacia zonas con Leishmaniasis visceral.