Debido a la falta de vocaciones y avanzada edad promedio de frailes, el nuevo gobierno de la Provincia Franciscana de la Asunción de la Santísima Virgen del Río de la Plata para Argentina y Paraguay, decidió cerrar cuatro "presencias franciscanas", entre ellas la de Iglesia Nuestra Señora de la Merced, que pasará a ser atendida por el arzobispado local.
La medida afecta a cuatro presencias, tres en Argentina y una en Paraguay, pero anteriormente ya se habían tomado decisiones similares.
Así se entregarán cinco parroquias a los obispados de cada lugar: el convento de San Antonio de Padua, en Buenos Aires; el de San Lorenzo en Rosario; el de Tucumán, el de Corrientes en Nuestra Señora de la Merced y el de Caaguazú, en Paraguay.
En el caso de Corrientes, la orden seguirá en la Parroquia San Francisco Solano, mientras que la administración de la Iglesia La Merced pasará a depender del arzobispado de Corrientes.
De la orden franciscana en Argentina y Paraguay, quedan 13 presencias en la Argentina: no alcanza la cantidad de frailes para cubrir todas las necesidades. Activos, sólo existen el país 50 frailes activos –atención pastoral-: no se suman los que aún se están formando y quienes tienen una edad avanzada –promedio de 69 años-.
También la dinámica de la comunidad está cambiando. Los religiosos jóvenes ya no quieren vivir en conventos majestuosos y céntricos, prefieren estar en los barrios más pobres, al estilo San Francisco de Asís.