Después de la sentencia contra los curas abusadores del Próvolo en Mendoza, las explicaciones del Vaticano sobre las "demoras" de la investigación canónica fueron rechazadas por la justicia mendocina
El contrapunto aparece porque uentes del Vaticano, indicaron que el proceso canónico sólo avanzará con una sentencia definitiva, por lo que recién tras esa instancia se discutiría la posible expulsión de los sacerdotes condenados.
Luego de la histórica sentencia a 45 y 42 años de cárcel para los dos curas imputados, desde la Santa Sede llegó el comentario que dejó estupefactos a los miembros de la Justicia provincial. "No hemos podido proceder en el proceso canónico porque nunca tuvimos más información que la de los medios, ya que las autoridades judiciales argentinas no nos dieron acceso a las actas y pruebas del proceso civil. Por eso esperábamos el fallo y hay expectación en que termine en forma definitiva el proceso civil allá para poder disponer de las actas, valorar los hechos e imponer la pena canónica correspondiente", aseguraron desde Italia, lo que exasperó a las autoridades judiciales mendocinas
"Está muy mal lo que dicen. Hablan de la Justicia civil y lo que nosotros hemos hecho es una condena penal, en primer término. Segundo, ellos deberían mostrar los pedidos de información. Tercero, lo que han dicho es que no van a iniciar el proceso hasta que haya sentencia firme. Ahí está el secreto: sentencia firme en dónde; puede ser en la Corte provincial, en la nacional o en la Corte Interamericana de DDHH. Son unos hipócritas. Es realmente un papelón", señaló una fuente de la Corte provincial citada por el diario La Nación .
Desde la Fiscalía mendocina coincidieron en esa postura, dejando en claro todo lo que se hizo y se le reclamó a la Iglesia. "Oportunamente ofrecimos colaboración y reciprocidad, les libramos un oficio pidiendo datos y nunca tuvimos respuesta. Hoy, es difícil escuchar eso y saber que no han hecho nada, pero bueno, eso nos excede", se lamentó una alta fuente del caso, que sigue ponderando la "condena ejemplar" que recibieron los religiosos por abusar de niños sordomudos.
Por último, Sergio Salinas, abogado querellante de las víctimas de los abusos sexuales, miembro de Xumek, la reconocida organización de DDHH, se mostró molesto por los dichos que llegan desde el Vaticano. "Son cómplices ocultando pruebas que están obligados a dar. Estamos cansados de su cinismos", expresó el letrado.