Al menos cinco personas murieron y más de 100 resultaron heridas este sábado (9.11.2019) a manos de las fuerzas de seguridad de Irak, durante violentas protestas registradas en distintos puntos de la capital, según informes oficiales preliminares divulgados en Bagdad.
Cinco de los manifestantes fueron asesinados a balazos, mientras una sexta persona habría muerto por el impacto de una lata de gas lacrimógeno en la cabeza, de acuerdo a la agencia de noticias AP. Otras fuentes, sin embargo, elevan la cifra de víctimas hasta ocho.
En el centro de Bagdad, las fuerzas gubernamentales utilizaron armas de fuego, gases lacrimógenos y bombas de sonido para aplacar a los manifestantes, logrando empujarlos desde el puente de Sinak hasta la cercana plaza Khilani, donde unas 35 personas resultaron heridas, según datos médicos oficiales.
Las tropas del gobierno también recuperaron el control del cercano sector de Ahrar y los puentes de Shuhada. En tanto, en la ciudad sureña de Basora, otros tres manifestantes habrían sido abatidos durante protestas antigubernamentales de la noche del sábado a la mañana del domingo.
Las protestas masivas estallaron en la plaza Tahrir de Bagdad el pasado 1 de octubre y se extendieron a las ciudades del sur de Irak. Los manifestantes demandan empleos, servicios y la revisión del sistema político establecido después de la invasión militar liderada por Estados Unidos en 2003.
Hasta la fecha, la represión gubernamental sobre las manifestaciones ha dejado un saldo de más de 250 muertos, según distintas fuentes.
El 1 de octubre, miles de manifestantes salieron a las calles de la capital iraquí, Bagdad, para protestar contra el gobierno. Sus demandas incluyen la reducción del desempleo, la prestación de mejores servicios y el fin de la corrupción. Las manifestaciones convergieron en la céntrica plaza Tahrir. Los manifestantes intentaron llegar a la zona que alberga embajadas y edificios gubernamentales.
ATAQUE EN MOSUL
Por otra parte, un bombardeo de cohetes Katyusha golpeó el viernes una base aérea iraquí que alberga tropas estadounidenses al sur de la ciudad de Mosul, dijeron dos funcionarios de seguridad.
El fuego de los cohetes parece haberse originado en Mosul y golpeó la base del ejército iraquí en Qayyara, a unos 60 kilómetros (38 millas) al sur de Mosul, donde una coalición dirigida por Estados Unidos está ayudando a las fuerzas iraquíes a combatir los restos del grupo del Estado Islámico.
Los funcionarios iraquíes que hablaron con The Associated Press lo hicieron bajo la condición del anonimato bajo los reglamentos.
No hay una reivindicación inmediata de responsabilidad ni está claro si alguno de los cohetes ha alcanzado la base.
Irak anunció su victoria sobre ISIS hace dos años, pero el grupo extremista sigue activo a través de células durmientes y con frecuencia ataca a las fuerzas de seguridad iraquíes.
Algunas milicias iraquíes de línea dura leales a Irán han amenazado recientemente con llevar a cabo ataques contra estadounidenses en el país. Los Estados Unidos mantienen alrededor de 5.000 tropas en Irak.
Las fuerzas estadounidenses se retiraron de Irak en 2011, pero regresaron en 2014 por invitación del gobierno para ayudar a combatir a ISIS después de que éste se apoderó de vastas áreas en el norte y el oeste del país, incluyendo la segunda ciudad más grande de Irak, Mosul. Una coalición encabezada por Estados Unidos proporcionó un apoyo aéreo crucial mientras las fuerzas iraquíes se reagrupaban y expulsaban a ISIS en una costosa campaña de tres años.
El ataque del viernes se produjo cuando gran parte de Irak, incluida la capital de Bagdad y las provincias del sur de mayoría chiíta, están envueltas en protestas antigubernamentales. Recientemente se han disparado cohetes cerca de la Embajada de los Estados Unidos en la zona verde de la capital iraquí, fuertemente fortificada, en varias ocasiones.
Mosul, que fue destruido en gran parte durante la guerra contra el grupo del Estado Islámico, se encuentra al norte de Bagdad y no ha visto ninguna protesta contra el gobierno.
Fuentes: AFP, DW, IN