(Por Facundo Sagardoy para momarandu.com) Cavalleria Rusticana de Pietro Mascagni, mundialmente célebre obra clásica del verismo, a cargo de la directora musical Andrea Fusco, inaugurada por el maestro en stick Osvaldo Burgos, brilló como broche de oro en el pecho de la gala final de la campaña #EndPolioNow en el Teatro Oficial Juan de Vera de Corrientes.
Durante esta velada, cuarta y última actividad del Club Río Paraná de Rotary Internacional en Corrientes por el mes por la erradicación la poliomielitis en todo el mundo, el público también tuvo el honor de recibir a grandes músicos y voces potentes.
A Burgos, se sumaron sobre el escenario el violonchelista Luis Mariscotti, el saxofonista Gonzalo Naranjo, y luego, a Fusco, los líricos Analía Estigarribia, Herman Juli, Sergio Casco, Pablo Posanzini, Lisandro Palomo, Francisco Malvido, Griselda Copani, Macarena López Leyes y María Eugenia Hernández y el coro juvenil del Instituto “Carmelo H. de Biasi, dirigido por Alejandro Bendersky.
La gala cerró con todos juntos sobre un escenario radiante y repleto ante un público deslumbrado.
Los fondos recaudados con las entradas, gracias a la asociación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Rotary International, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF ) y la Fundación Bill y Melinda Gates, para esta campaña, se multiplicarán y serán destinados a la compra de vacunas para erradicar la poliomielitis en todo el mundo.
Osvaldo Burgos y Gonzalo Naranjo sobre el escenario.
Sobre el fondo rojo del telón, la gala abrió con Osvaldo Burgos.
El maestro en stick ofreció al público unas palabras, expresó su felicidad por participar de la campaña y digitó “
Pasos líquidos”, metáfora de las tierras mesopotánicas sobre las que habita Corrientes, y “
Lo que no fue”.
Burgos eligió para esta noche compartir “
Nostalgias”, del destacado compositor, pianista, director de orquesta y letrista de tango argentino Juan Carlos Cobián y del poeta, compositor y también escritor argentino, Enrique Cadícamo, y "
Oblivion", del célebre Astor Piazzolla, junto al violonchelista chaqueño Luis Mariscotti.
Su repertorio cerró junto al saxofonista Gonzalo Naranjo con “
Libertango”, también de Piazzolla, y “
Merceditas” del músico y guitarrista, maestro de chamamé, Ramón Sixto Ríos.
Una vez abierto el telón, a Burgos continuó
Cavalleria Rusticana. .
Al finalizar la presentación, Andrea Fusco y Osvaldo Burgos fueron distinguidos con premios por el Rotary Club Río Paraná.
PIETRO MASCAGNI, ENTRE EL HONOR Y LOS VENCIDOS DE LA VIDA
Cavalleria Rusticana. Libretto. Milano.1906.
Cavalleria Rusticana o "Caballerosidad rústica" es un melodrama en un acto compuesto por el músico italiano, exponente de la ópera verista, nacido en Livorno el 7 de diciembre de 1863 y muerto el 2 de agosto de 1945, en Roma, Pietro Antonio Stefano Mascagni,
Esta obra transcurre sobre un libreto creado por Giovanni Targioni-Tozzetti y Guido Menasci, en base a un relato del escritor italiano, exponente de la corriente literaria verista, Giovanni Verga, autor que se ha ganado el título de intérprete de los "vencidos de la vida".
En este escenario, esta ópera se oye sin arpas, en versión libre, desde septiembre de este año, bajo la dirección musical de Andrea Fusco, a la vez, directora de la Orquesta Sinfónica de Corrientes.
Pero en esta obra, además de a sus músicos, también se oye cantar al coro juvenil del Instituto de Música “Carmelo H. de Biasi, a la soprano Analía Estigarribia, a los tenores Herman Juli, Sergio Casco y Pablo Posanzini, a los barítonos Lisandro Palomo y Francisco Malvido, a la soprano Griselda Copani y a las mezzosopranos Macarena López Leyes y María Eugenia Hernández.
GRANDES VOCES SOBRE EL ESCENARIO
En Corrientes,
Cavalleria Rusticana revive en grandes pero también jóvenes y prometedoras voces para la Ópera.
Con Herman Juli, la voz de Turiddu se eleva cuando declara con “
O Lola ch'ai di latti la cammisa” su amor a Lola y su deseo de morir y entrar al paraíso con ella.
Con Analía Estigarribia, Santuzza hace suyo el himno de la Resurrección en “
Inneggiamo, Il Signor non é” y ruega por el amor de Turiddu en “
Voi lo sapete o mamma!” , y, junto a Pablo Posanzini se sumerge en “
Ah! Lo vedi, che hati tu detto?”, a Sergio Casco en “
No, no, Turiddu, rimani”, y a Francisco Malvido en “
Comare Santa”.
Analía Estigarribia como Santuzza.
Con Lisandro Palomo, el carrero de la aldea, Alfio, declara su confianza por su amada Lola en “
Il cavallo scalpita”.
A todo ello, se agrega un luminoso canto al corazón que late entre los naranjos, las márgenes verdes, los mirtos en flores y las alondras, ante los ojos abiertos del sol campestre, interpretado por el coro juvenil del Instituto de Música “Carmelo H. de Biasi en “
Gli aranci olezzano”.
Y con Macarena López Leyes la “
Fior di giaggiolo” y con el elenco, a viva voz, “
Viva el vino spumeggiante”, para cierre y frente a un público al borde de la ovación.
VERISMO, BROCHE DE ORO PARA #ENDPOLIONOW EN CORRIENTES
En las letras
, Cavalleria Rusticana es una también una obra clásica atribuida, desde esta perspectiva del arte, al verismo, una tendencia estética que recorrió Italia entre 1875 y 1896, bajo el puño cerrado de escritores, narradores y comediógrafos, y, sobre el papel, en las tramas ruinosas imaginadas por ellos para reflejar en la tradición operística post-romántica la vida en las clases sociales bajas.
Premiere. Pietro Mascagni's. Opera Cavalleria Rusticana. 17 Mayo de 1890. Teatro Costanzi. Roma.
Cavalleria Rusticana fue vista por el público, por primera vez, el 17 de mayo de 1890. Ese día, en el Teatro Costanzi de Roma, hoy "teatro Costanzi", de Domenico Costanzi, creado por el arquitecto milanés Achille Sfondrini, e inaugurado ante el rey Humberto I de Italia y de la reina Margarita Teresa con la Semiramide de Rossini, el 27 de noviembre de 1880.
A través de sus 129 años de vida,
Cavalleria Rusticana se ha convertido en una de las óperas más famosas del mundo.
Esta ópera fue grabada en más de ciento veinte oportunidades sobre el escenario, la primera de ellas, en Alemania en 1909, y llevada al cine en su totalidad y, como elemento escénico en el arte cinematográfico contemporáneo, en secuencias dentro de
El padrino parte III y en
Director's Cut de
Watchmen.
Esta vez,
Cavalleria Rusticana ha sido el broche de oro que Corrientes eligió para su velada final por el mes y Día Mundial contra la Poliomielitis.
Una obra de acto único, en la que Santuzza, una mujer siciliana de sentimientos nobles, nota que su novio, Turiddu, se ha enamorado de Lola, esposa de Alfio, y, sin saberlo, invoca su muerte.
Un melodrama que inicia cuando Santuzza, sin éxito, confía su presunción a su suegra, Mamma Lucía, y reprocha su descubrimiento.
Un clásico que, sin más remedio, presenta a Santuzza frente a Alfio, y luego a ambos heridos de amor, resueltos en la traición de Turiddu y Lola.
Cavalleria Rusticana es un combate que en la celebración de la Resurrección de Cristo tiñe de rojo el presente de una aldea rural de Sicilia con la sangre de Turiddu, tras una misa, en una taberna, donde Alfio concurre con ánimos de duelo.
En
Cavalleria Rusticana la vida común del poblador italiano escapa de la comedia y, por honor, se vuelve tragedia, una reserva literaria en abundancia dedicada por el puño de los autores al final de la vida de reyes y caballeros con títulos de corte.