Estados Unidos y Turquía llegaron a un acuerdo para un alto el fuego en Siria, que incluirá el establecimiento de una “zona segura” de la que se retirarán en no más de 5 días las fuerzas kurdosirias de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), una tarea conjunta contra el Estado Islámico (EI) y la decisión de EEUU de no imponer nuevas sanciones.
Los anuncios los hizo el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, tras una reunión de cuatro horas con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en Ankara, en la que participó también el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo.
El acuerdo alcanzado con la mediación de Washington dispone que el YPG se retirará de una franja fronteriza con Turquía de 32 kilómetros de ancho en las próximas 120 horas, es decir, en 5 días
El pacto incluye la cláusula de que Turquía no emprenderá ninguna operación contra la ciudad kurda de Kobani, situada en la frontera sirio-turca.
La violencia en la zona creció a partir de la decisión de EEUU de retirar sus tropas, aliadas de las UPG, lo que dio paso a una inmediata ofensiva turca para expulsar a las milicias kurdas del noroeste de Siria.
Ahora, Turquía y Estados Unidos acordaron que "colaborarán en la lucha contra el EI y a favor de los derechos humanos y la protección de grupos religiosos y étnicos", agregó Pence.