Perú conmovido por una crisis política sin precedentes en la que coexisten dos presidentes y un Congreso disuelto que se resiste a dejar de funcionar, y sin embargo, tuvo un impacto muy moderado sobre las variables económicas y la vida cotid
El inédito conflicto de poderes sorprendió también a la comunidad internacional, que solo se expresó a través de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Parlamento Latinoamericano (Parlatino), que llamaron a buscar soluciones constitucionales y pacíficas sin tomar partido.
El presidente Martín Vizcarra solo se mostró en público al tomar juramento al nuevo primer ministro, Vicente Zeballos, quien sucedió a Salvador del Solar, pero hasta bien avanzada la tarde no había hecho declaraciones.
Tampoco las había hecho la vicepresidenta Mercedes Aráoz, quien anoche juró como jefa del Estado ante la mayoría parlamentaria que votó la suspensión de Vizcarra.