Más de 26.000 efectivos de la policía y el Ejército fueron desplegados cerca de la Cámara Baja de la capital, un aumento desde los cerca de 20.000 de los días anteriores, según dijo el portavoz de la policía de Yakarta, Argo Yuwono, al medio local Tirto.
Grupos de manifestantes salieron a la calle en ciudades de la isla de Java, Sumatra y Célebes, en un heterogéneo movimiento que surgió como rechazo a la exhaustiva reforma del Código Penal indonesio y otras leyes acusadas de favorecer a las élites indonesias y mermar libertades.
Hasta el momento tres jóvenes murieron en los disturbios relacionados con las protestas, uno a causa de una insuficiencia respiratoria, otro por un disparo en el pecho y un tercero por una contusión grave en el cráneo, según informó la policía.