Será el 10 de septiembre a las 19 en el CCU - Córdoba y 9 de Julio, Corrientes capital). La Cátedra Libre del Chamamé abordará las reducciones jesuíticas guaraníes a través de la charla “Una aproximación histórica al mundo sonoro de la Reducción de Yapeyú”.
Estará a cargo de Walter Luis Lezcano: profesor en Educación Musical, licenciado en Artes, mención en Música (UNNE). Magíster en Educación Artística, mención en Música (UNR). Magíster en Interpretación de Música Latinoamericana del siglo XX (UNCuyo). Investigador independiente.
Desde el principio de la colonia, en los diversos documentos se aprecia que se hace mención a prácticas musicales, tanto por parte de los conquistadores como de los conquistados. Al consolidarse la ocupación española del suelo americano, encontramos que las principales prácticas musicales se daban en distintos ámbitos, cada una con sus reglas y características propias. De todas ellas, en nuestro actual territorio, durante los siglos XVII y XVIII se destaca la realizada por los miembros de la Compañía de Jesús, en las Reducciones que les fueron encomendadas por la corona española.
Hablar de toda la música jesuítica es un tema muy amplio, por ello para esta presentación se toma un recorte específico. Se trata de “las músicas” que se cultivaron en la Reducción o “Misión de Yapeyú”, uno de los pueblos de las Misiones y la aproximación a su mundo sonoro del que, lamentablemente, poco queda.
Se ha escrito mucho sobre Yapeyú por ser la cuna del general José de San Martín, cuyo padre se desempeñaba entonces como gobernador de dicha antigua Reducción en la etapa pos jesuítica. Lo cierto es que Yapeyú contó en los tiempos jesuíticos con una de las Capillas de Música más importantes de los Pueblos de las Misiones de guaraníes (ca. 1690). Al concretarse la expulsión de los jesuitas en 1768, su destino cambió drástica y dramáticamente.
El objetivo de esta exposición es presentar un panorama de las prácticas y protagonistas de las diferentes tipologías musicales realizadas en la vida de las Reducciones Jesuíticas de guaraníes tomando como caso de estudio la Reducción de Yapeyú,
MUSICALIDAD: conjunto de características rítmicas y sonoras propias de la música y gratas al oído:
Violeta Hemsy (2011) Se dice que alguien es musical o está musicalizado cuando responde al estímulo sonoro (absorción) y se expresa sonoramente (proyección) de manera espontánea.
Willems (2004), pedagogo musical, considera que “La sensibilidad afectiva es el centro de la musicalidad” y señala el elemento melódico como el más significativo para el desarrollo de la sensibilidad afectiva.
La sensibilidad musical, la musicalidad, corresponde por tanto a la capacidad de percibir el carácter humano que la música conlleva, al hecho de que las personas podamos entender y sentir el lenguaje de la música como transmisor y generador de deseos, emociones, sentimientos. Incluye además, la capacidad de interiorizarla y reproducirla, incluso improvisarla, sin que medie ninguna reflexión intelectual.
Esta capacidad supera el nivel sensorial fisiológico para pasar al afectivo, a la sensibilidad musical, a la musicalidad, “supone pasar del oír al escuchar” (Willems 2004).