Se enfrenta a serias amenazas a causa de la expansión de la agricultura, con la consiguiente pérdida de más del 90% de su territorio en los últimos 120 años. En Argentina, ni los peces ni las plantas se han clasificado por completo y se necesitan más datos sobre la fauna de la región para comprender el impacto total.
La Selva Paranaense se extiende entre Argentina, Brasil y Paraguay. Abarca el extremo meridional del bioma del Bosque Atlántico, donde comienza la transición hacia las sabanas y los pastizales de la provincia pampeana. Estas selvas fronterizas, conocidas como ecotonos, tienen muchas especies tropicales con genética valiosa porque han evolucionado para resistir a condiciones climáticas más extremas. La Selva Paranaense es un refugio importante para muchas especies amenazadas.
En Misiones, más de 4.000 hectáreas pertenecen a pueblos indígenas y comunidades locales.
Sus selvas albergan más de 1500 especies de mamíferos, más de 500 especies de aves, más de 300 especies de peces y una gran variedad de animales acuáticos vertebrados e invertebrados. Sólo en el Parque Nacional Iguazú se registran aproximadamente 250 especies de árboles y 85 variedades de fascinantes orquídeas.
Actualmente sólo se conserva el 7,8% de los 47.000.000 ha de selva que había originalmente y en un paisaje muy fragmentado.
Misiones, en la Argentina, posee el mayor bloque de selva continua que aún permanece en pie, ocupando cerca del 50% de la superficie de la provincia. Allí 1.128.343 ha de monte conforman lo que se conoce como el Corredor Verde.
Una iniciativa conjunta de la Secretaría de Medio ambiente y Desarrollo Sostenible y el Programa de colaboración de las Naciones Unidas para la reducción de emisiones de la deforestación y la degradación de bosques en los países en desarrollo en 2018, sirvió para desarrollar el Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Climático.
El plan busca fomentar políticas para la gestión sostenible de los bosques, reducir la vulnerabilidad de las comunidades que dependen de ellos, disminuir la deforestación y promover la restauración de los bosques.
TERRITORIOS CON GRAN VALOR PARA MITIGAR LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Una investigación de las Nacones Unidas ha demostrado que los bosques vírgenes tienen una gran importancia para la mitigación y adaptación al cambio climático, la preservación de la biodiversidad, la gestión de las cuencas hidrográficas y las culturas y medios de vida de los indígenas.
Sin embargo, entre el año 2000 y el 2013, el 7% de los bosques vírgenes fueron destruidos. La Selva Paranaense hace frente a amenazas serias a causa de la expansión de la agricultura; en los últimos 120 años se ha perdido el 95%. Del 5% restante, la mayoría está en la Provincia de Misiones. La pérdida de selva ha tenido un impacto devastador sobre la flora y la fauna. De más de 1.000 especies y subespecies de anfibios, reptiles, aves y mamíferos, el 20% está en peligro o amenazado.
En Argentina, ni los peces ni las plantas se han clasificado por completo y se necesitan más datos sobre la fauna de la región para comprender el impacto total. A pesar de que existan leyes para proteger especies concretas amenazadas que hacen frente a la destrucción y la alteración de sus hábitats, como las orquídeas, una de las familias más numerosas de la provincia, la selva necesita más protección.
El potencial turístico es enorme; más de 25 millones de personas pasan por esta región cada año, es decir, más de las que visitan Buenos Aires. Esto supone una oportunidad muy buena para el ecoturismo.