Corrientes, jueves 14 de mayo de 2026

Sociedad Corrientes
ANÁLISIS

El aislamiento y la conectividad desde el punto de vista de la complejidad

08-08-2019
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(Por Mgter. Cinthia Garrido*) Las relaciones sociales en la actualidad se ven atravesadas por un factor determinante que son las llamadas redes sociales digitales. La era digital comenzó a finales de los años sesenta, dentro de un ámbito militar. En plena guerra fría, el sistema de comunicaciones se basaba en la telefonía, que establece enlaces únicos (llamante y llamado)

Por lo que se decidió convocar a diferentes universidades para investigar alternativas.

Fue así que, en 1969, se crea ARPAnet (Red de computadoras creadas por encargo del Departamento de Defensa de los Estados Unidos). Más tarde, en los ochenta se desdobló Arpanet en: Arpanet y Milnet, siendo esta segunda de uso exclusivamente militar. El nombre sufrió algunos cambios más, quedando finalmente, Internet. En los años ´90 el acceso a Internet era aún insipiente, solo unos pocos contaban en sus casas con una computadora que, además, tuviera conexión a internet, ya que este era costoso y lento. En 2006, las redes sociales adquieren una fuerza sin parangón con la red social Facebook, la conectividad mejoró y la disponibilidad de dispositivos digitales fueron adquiriendo un ímpetu sin precedente, tan es así que, desde el más niño, hasta las personas de mayor edad pueden manejar dispositivos digitales, caracterizados por ser extremadamente didácticos. En principio, Internet y sus concomitantes (herramienta de búsqueda, correo electrónico, Facebook, entre otros) se caracterizaban por ser usados especialmente por la población joven, pero poco a poco se generó una especie de ola abrazadora, a la que se sumaron al uso personas de todas las edades. Generándose un extraordinario cambio en lo concerniente a la comunicación; afectando tanto las formas de relaciones cara a cara, como a través de los dispositivos.

El objetivo de este trabajo es analizar cómo estos cambios influyen en comunicación interpersonal, para lo cual se abordará desde el método del pensamiento complejo del sociólogo francés Edgar Morin, quien brinda las herramientas para desglosar y comprender acontecimientos que tejen un entramado de tal magnitud, que encontrar la punta del ovillo para desandarlo puede tornarse confuso y desorientador. Dicho método plantea que la realidad no puede analizarse desde el paradigma de la simplicidad, caracterizado por la dualidad, sino que la realidad es un entramado, un tejido, (Morin; 1990; p.21) es complejo “aquello que no puede resumirse en una palabra maestra, aquello que no puede retrotraerse a una ley, aquello que no puede reducirse a una idea simple”.

EL RACIONALISMO CARTESIANO DE DESCARTES
René Descartes (1596-1650. La Haye, Francia). Padre de la filosofía Moderna elaboró su célebre libro “El Discurso del Método”, en el que expone el bien más preciado sin el cual no podía vivir: el conocimiento. Trazó cuatro normas universales que servirían para estudiar cualquier fenómeno que se quisiera investigar:
-No aceptar ninguna idea que no se avale con evidencia
-Dividir todas las dificultades a examinar en tantas partes como se pueda
-Listar los pensamientos desde los más simples a los más complejos
-Asegurarse de no omitir nada en el listado.

Formuló el paradigma que rige el racionalismo occidental: el Racionalismo Cartesiano: con su “pienso, luego existo” otorgando a la razón la condición de fuente principal de conocimiento. Afirmando que se puede dudar de todo, pero de lo que no se puede dudar es que por lo menos la persona que duda, es un ser que piensa.

Este paradigma que controla la aventura del pensamiento occidental desde el siglo XVII ha permitido los enormes progresos del conocimiento científico, pero sus consecuencias nocivas no se comienzan a revelar hasta el siglo XX. Descartes rechazaba el desorden, descartando lo incierto, seleccionando elementos de orden y de certidumbre, quintando ambigüedad. Según Edgard Morin, tales operaciones corren el riesgo de producir ceguera.

¿QUÉ ES EL PENSAMIENTO COMPLEJO DE EDGAR MORIN?
El 8 de julio de 1921, en el seno de una familia parisina de origen judío sefardí nació el fundador del pensamiento complejo bajo el nombre Edgar Nahum. En 1942 se licenció en “La Sorbonne” en Historia, Geografía y Derecho. Cursó posteriormente estudios universitarios de sociología, economía y filosofía, que se vio obligado a interrumpir por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Fue militante de la resistencia francesa contra la ocupación nazi y, más tarde, miembro del Partido Comunista Francés hasta 1951, año en que fue expulsado por su antiestalinismo. Como ensayista, Edgar Morin es considerado como uno de los grandes pensadores franceses actuales. Colaborador de numerosas publicaciones científicas y autor de más de treinta libros.

El autor plantea un método para comprender la realidad física y social y propone el siguiente concepto del término complejidad (Morin; 1990, p.32) “…la complejidad es un tejido de constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados… tejido de eventos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones, azares, que constituyen nuestro mundo fenoménico. Se presenta con los rasgos inquietantes de lo enredado, de lo inextricable, del desorden, la ambigüedad, la incertidumbre...”. A partir de esta definición, se pueden desglosar conceptos clave, con la expresión “constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados”, refiere a que a que cada actividad, se enlaza de tal manera a una red de otras acciones, generándose un entramado de “acciones, interacciones y retroacciones”, que a la vez se ven atravesadas por el permanente azar, conviviendo inexorablemente en la incertidumbre. Morin presta especial atención a la incertidumbre, y plantea que el paradigma que rige el pensamiento occidental es dual, pretende encontrar certezas, y que, si bien este modelo ha traído un desarrollo espectacular de la ciencia, se producen otras mutilaciones, cortes de la realidad, sumidos en un eterno devenir.

El autor, (Morin, 2010, p.109) plantea tres principios que colaboran a concebir la compleja realidad:

-El principio dialógico
-El principio recursivo
-El principio hologramatico

El principio dialógico: proviene de la conjunción “dos lógicas”, por lo cual, en un mismo fenómeno se pueden encontrar lógicas en apariencia antagónicas, pero que, en realidad se complementan. (Morin; 2010; p.111) “…la matriz de la regresión también es la madre de la progresión…es el espíritu/ cerebro mismo el que dispone de las posibilidades inauditas de elucidación, de inteligencia y de invención, al mismo tiempo que de delirio y ceguera…”. Por ejemplo, una persona que está enojada con otra, y, no le dirige la palabra a su contraparte, pero expresa con todo su lenguaje corporal, que desea desesperadamente que la otra persona lo aborde. En este caso, hay una lógica de lo digital (verbal) y una lógica antagónica de lo analógico (no verbal).

El principio recursivo (Morin; 2010; p.111): “…los efectos o productos al mismo tiempo son causantes y productores del mismo proceso… es un proceso que se produce/reproduce a sí mismo a condición de ser alimentado por una fuente, una reserva o un flujo…bucle recursivo que se generen entre sí.” Por ejemplo, la profecía autocumplida, es una predicción que, una vez hecha, es en sí misma la causa de que se haga realidad. Entonces, una persona que parte de la premisa “nadie me quiere”, se comporta de manera distante y desconfiada, obligando a los otros a responder de la misma manera, pero sin tomar conciencia de que él mismo es quien origina la distancia.

El principio hologramático: (Morin; 2010; p. 112) “cada punto del objeto hologramado es “memorizado” por todo el holograma, y cada punto del holograma contiene la presencia del objeto en su totalidad”, es decir trasciende al reduccionismo que no ve más que las partes, y al holismo que no ve más que el todo. Por ejemplo, en el mundo biológico, cada célula de nuestro organismo contiene la totalidad de la información genética de ese organismo, aunque no es la totalidad del cuerpo (holismo), ni un órgano en particular (reduccionismo). En la sociedad, este concepto es aplicable, por ejemplo, en política, al ver que un candidato tras otro repite las mismas malas prácticas, sin tomar en cuenta que esos funcionarios son nuestros pares y compatriotas, acarrean la misma matriz cultural que cada uno de los argentinos, y las imprimen en sus prácticas cotidianas, es por eso que es tan difícil que arribe “un cambio real” en materia política.

Con los tres principios que rigen a la realidad compleja, se puede desglosar un fenómeno en apariencia confuso, heterogéneo y embrollado, incluso cuando éste fuera de carácter social.

¿CÓMO SE VINCULAN LA CONECTIVIDAD Y EL AISLAMIENTO?
En este trabajo se pretende analizar la importancia que la conectividad adquiere sobre la comunicación humana y asociado a esto, el consecuente aislamiento de las personas en la era digital. Hoy en día se busca formas de evitar la conversación. Nos escondemos los unos de los otros a pesar de estar constantemente conectados.

Considerando a los espacios digitales como lugares de encuentro y de contacto con otros, la construcción de la subjetividad adquiere una relevancia fundamental en la actualidad, lo que plantea ciertas preguntas: 1. ¿Cómo se construyen los vínculos bajo estas características de socialización?, 2. ¿existe coherencia entre las formas de socialización humana y las formas de socialización en las redes digitales?, 3. ¿cómo se produce el despliegue de subjetividades en las pantallas? Para el abordaje del análisis, se pondrán en perspectiva conceptos clave tales como identidad, comunicación humana, redes sociales, y vulnerabilidad.

Según Giménez en Diana Mata Codesal (Codesal, 2005, p.35) el concepto de identidad puede definirse de la siguiente manera: “Las nuevas conceptualizaciones sobre identidad reconocen que el sentido de pertenencia a un grupo se desarrolla sobre la base de compartir un universo simbólico común (una representación colectiva que define una relación entre nosotros y los otros) que puede tener asiento sobre muy diversos fenómenos, no necesariamente territoriales. Por otra parte, existe la posibilidad de compartir con diferentes grupos sus respectivos universos simbólicos, por lo que una persona puede adscribirse a varias identidades”.

Identidad entonces, es la presencia de un ideario simbólico compartido y la conciencia de los propios actores de su existencia y su participación del mismo. Dentro de este ideario simbólico compartido, la comunicación encarna un papel principal, dado que la identidad acarrea códigos de conducta y estilos de comunicación.

Según el psicólogo austríaco de la escuela de Palo Alto, Paul Watzlawick (Watzlawick; 1991, p. 10), comunicación y conducta, se usan como sinónimos, dado que los datos de la pragmática no son sólo palabras al servicio de la sintáctica y la semántica, sino también sus concomitantes no verbales y el lenguaje corporal. Más aún, se deben considerar también el contexto en que la comunicación tiene lugar. Desde esta perspectiva, toda conducta, y no sólo el habla, es comunicación: esto se pierde en la charla a través de una pantalla.

En las redes, la comunicación es controlada, y la construcción de la identidad se funda sobre los cimientos de la planeación. En las pantallas, tenemos la tentación de presentarnos como nos gustaría ser, en internet y con todo el tiempo del mundo, es fácil componer, editar y mejorar a medida que revisamos, todo ello representa una huida de la conversación, al menos de las espontaneas. El problema se sucinta cuando se toma conciencia que el humano es imperfecto por naturaleza, vulnerable, y no siempre halla las soluciones a los conflictos y a los miedos. Cuando en una sociedad se fomenta la competitividad y sobre todo aparentar invulnerabilidad continua se crea un sentimiento de fracaso y es fuente de frustraciones.

Los medios electrónicos pasan a ser recursos, para administrar la vulnerabilidad. Disponibles en todo tipo de sociedades y accesibles a todo tipo de personas, para experimentar con la construcción de la identidad y la imagen personal. Los medios electrónicos dan un nuevo giro al ambiente social y cultural (Appadurai, 2001, p.7) dentro del cual lo moderno y lo global suelen presentarse como dos caras de una misma moneda. Aunque siempre cargados de un sentido de la distancia que separa al espectador del evento.
Conectividad y Aislamiento desde Pensamiento Complejo

Como primera medida, se tomará el paradigma de simplificación en contraposición al paradigma de complejidad. Morín define al paradigma de simplificación de la siguiente forma (Morin; 1990; p.29): “Vivimos bajo el imperio de los principios de disyunción, reducción y abstracción, cuyo conjunto constituye lo que llamo el “paradigma de simplificación”. Descartes formuló ese paradigma maestro de Occidente…postulando como principio de verdad a las ideas «claras y distintas», es decir, al pensamiento disyuntor mismo”. Actualmente, el hecho de reducir las relaciones sociales al medio virtual (internet), quita una importante carga de responsabilidad y toda la empatía que requiere la comunicación humana, incluyendo todo su contenido digital (verbal) y analógico (no verbal). Por ejemplo, siempre se ha requerido coraje para pedir disculpas, porque haciéndolo cara a cara, uno ve el daño que ha hecho a la otra persona, y la otra persona ve que eso no resulta indiferente para quien pide disculpas, es la mutua comprensión la que inicia el perdón. Nada de eso sucede cuando se escribe “lo siento” y se pulsa enviar. Se prefiere la simplificación de la experiencia, aunque ésta sea superficial, antes que atravesar el momento de coraje que se requiere para enfrentar situaciones como estas.

Entre los ejes del paradigma de simplificación, Morin (2010; p.72) realiza una distinción entre la noción de programa y estrategia: “La palabra estrategia se opone a la palabra programa…El programa no obliga a estar vigilante. No obliga a innovar…” la estrategia, una vez librada depende del azar, por lo que el objetivo de la estrategia podrá ser modificado según los elementos aleatorios que sobrevendrán y perturbarán la acción. Análogamente a la estrategia, las relaciones humanas son diversas, caóticas y exigentes. El querer tener el control en las relaciones humanas que se entablan, se encarna en el hecho de vigilar el azar. En los ordenadores, cuando las cosas son impredecibles, lo son de un modo predecible, la gente se aparta de las conversaciones sin un objetivo establecido, y, controlar las cosas en internet parece el principio de la solución. Al menos, se pueden responder las preguntas cuando a uno le conviene y editar las respuestas hasta que quede “bien”. La vida en las redes anima a la persona a mostrarse como invulnerable o lo menos vulnerable posibles. Divididos entre el deseo de expresar el auténtico yo y la presión para mostrar la mejor versión online. Salir a la vida equivale a golpearse, y hasta pasar vergüenza a veces. En el intento de manejar la sociabilización con la contingencia de un programa, se socializa por redes, lo que implica crear una identidad simplificadora que ronde a una temática; por ejemplo: status económico relacionado a la realización de viajes u objetos costosos; capitales sociales relativo a tener muchos amigos y vida social activa; o status profesional.

Según los tres principios básicos del pensamiento complejo (dialógico, recursivo y hologramático), la conectividad y el aislamiento se reproducen circularmente:

EL PRINCIPIO DIALÓGICO: LA IDENTIDAD REAL Y PROYECTADA
El principio dialógico (Morin, 1990, p. 105) permite mantener la dualidad en el seno de la unidad, en ciertos casos, orden y desorden colaboran y producen la organización y la complejidad. Para comprender este principio aplicado al fenómeno social en estudio, se tomará primeramente el concepto de identidad. En la comunidad virtual, los medios electrónicos son recursos para experimentar la construcción de la identidad e imagen personal. Esto es así (Appadurai, 2001, p.7) “porque permiten que los guiones de las historias de vida posibles se intersecten o coincidan con el encanto de las estrellas de cine y con las tramas fantásticas de las películas…los medios de comunicación electrónicos proveen recursos y materia prima para hacer de la construcción de la imagen del yo, un proyecto social cotidiano”. El problema con este proyecto social cotidiano, es que los internautas, cuentan con una “identidad fragmentada”, con dos lógicas o dialógica, signada por la globalidad que brinda internet donde todos quieren ser parte del rebaño; y la individualidad que se pretende, pero sin quedar fuera del marco mayor:



Una identidad construida en las redes, con la proyección de ser una estrella de Hollywood, se aprecian imágenes “espontaneas” con un montaje similar a una producción de la pantalla grande. Puedes sentirte decepcionado si algo de lo que compartes no tiene el número de reacciones positivas que habrías deseado, así que te entrenas para publicar cosas que gusten.

Una vez offline, se vuelve a la vida cotidiana normal, con sus trajines, esfuerzos, vergüenzas, alegrías y sufrimientos. Se intenta reproducir invulnerabilidad, pero es la misma resistencia la que produce sufrimiento, siendo el hombre vulnerable en sí mismo.

El principio de recursividad: La comunicación; a mayor conectividad, mayor aislamiento:

El segundo principio es el recursivo (Morin, 1990, p. 106) “La idea recursiva rompe con la idea lineal de causa / efecto, de producto / productor, de estructura / superestructura, porque todo lo que es producido re-entra sobre aquello que lo ha producido en un ciclo en sí mismo auto-constitutivo, auto-organizador, y auto-productor”.

El título de este trabajo responde a este principio, ¿cómo se explica que mientras más conectado se está a las redes sociales digitales, más aislamiento humano se experimenta? Se intentará responder a esta pregunta con el siguiente ejemplo: Carla se encuentra cenando con sus amigas, y comienza a relatar la delicada situación familiar que se encuentra atravesando, está muy angustiada y cuenta su historia con una importante carga emotiva. De repente, una de las amigas mira su teléfono, sin tocarlo, simplemente lo mira. Carla toma conciencia de que es momento de aligerar un poco la conversación, por lo que cambia de tema y comienza a hablar de indumentaria de moda.

En el ejemplo, Carla, quien estaba desplegando su mayor vulnerabilidad con sus seres de máxima confianza, debe repentinamente “despertar”, y comportarse como aquello que proyecta en las redes, una chica siempre alegre. La mera presencia de un teléfono sobre la mesa puede cambiar aquello de lo que se habla. Y, la ligereza de los temas conversados da la posibilidad de poder entrar y salir de la plática, por lo que mantener un diálogo ligero cuando hay un teléfono en el horizonte se ha convertido en una habilidad social.

El principio hologramático: los rasgos sociales valorados proyectados en las redes:

El tercer principio es el hologramático (Morin, 1990, p. 107). “En un holograma físico, el menor punto de la imagen del holograma contiene la casi totalidad de la información del objeto representado. No solamente la parte está en el todo, sino que el todo está en la parte…En la lógica recursiva aquello que adquirimos como conocimiento de las partes reentra sobre el todo. De allí que la idea hologramática esté ligada a la idea recursiva que está, a su vez ligada a la idea dialógica de la que partimos”.
Actualmente y como herencia del evolucionismo social (Bartolomé; 2006; p. 10), lo “tradicional” es percibido como lo opuesto a lo moderno. Siendo este último percibido como superior a lo tradicional. El crecimiento científico y tecnológico, inscrito al cambio se asocia con evolución. Ser moderno, es dejar de ser lo que se es, para ser “otra cosa”. Así, por ejemplo, en las calles de El Cairo, una muchacha egipcia no usa la pañoleta islámica, porque ella es “moderna”, es decir, ser moderna significa no usar su propia ropa, lo que lleva a una aculturación compulsiva de índole occidental, cayendo en una especie de trampa evolucionista al privilegiar la temporalidad como sinónimo de evolución. Bajo esta premisa, nadie quiere quedar fuera de la modernidad, nadie quiere ser obsoleto, por lo cual, analizando las publicaciones que realiza un individuo en su red social, se pueden observar los rasgos valorados en esa sociedad en ese momento, a partir de la imagen que esa persona quiere proyectar, dado que el individuo realiza una selección controlada y planeada de las imágenes a publicar. Por lo tanto, si el ideario colectivo considera y comparte determinada idea será posible realizar una valoración de tal cosa a partir de publicaciones en las redes. Por ejemplo, si actualmente lo que se prioriza es la satisfacción inmediata (y el movimiento permanente), las publicaciones estarán orientadas a los viajes, a las reuniones sociales, al trabajo profesional y al cambio.

d. El Bucle Causa-Efecto-Causa: El problema se agrava en el seno de la sociedad, siendo las instituciones (escuelas, institutos, empresas) quienes promueven el uso de dispositivos, para la entrega de trabajos, chequeo de información, avisos importantes, entre otros, a la vez que intentan limitar el uso de redes sociales en clases / trabajo, pero es el mismo dispositivo la herramienta de educación y trabajo, a la vez que la herramienta de distracción. Se ingresa para consultar un horario escolar o descargar un archivo de estudio, pero la red atrapa. Una vez que el iPad está en la mano para hacer los deberes, se empieza a enviar mensajes y a jugar. Es muy difícil dedicarse a hacer sólo el trabajo. Se puede visualizar con claridad como inter- (con otro) retro- (se auto alimenta o retroalimenta)- actúan los hechos sociales para que se genere un círculo vicioso.

En un nivel más general, sin la coerción de nadie, los individuos de las sociedades actuales se comunican y construyen identidades fuertes y felices en las pantallas, en tanto que se busca y se anhela la autenticidad y la empatía emocional como Carla, en referencia a la chica del ejemplo en páginas anteriores.

CONCLUSIÓN
En el presente trabajo se intentó examinar un hecho social contemporáneo, como son las comunicaciones a través de las redes y todo lo que eso trae aparejado, para lo cual se tomó el método del pensamiento complejo de Edgar Morin como herramienta de análisis junto a contenidos recolectados de diferentes investigaciones sociales relacionadas con el uso de redes digitales.

Se ha apuntado a un pensamiento multidimensional, sin pretender eliminar la ambigüedad, considerando los hechos en apariencia contradictorios, como complementarios. Según los tres principios que rigen a la complejidad se desglosaron los hechos de la siguiente forma:

El principio dialógico: ¿existe coherencia entre las formas de socialización humana y las formas de socialización en las redes digitales? por un lado, el aparente control y administración que la persona ejerce mediante la comunicación en las redes sociales, donde lo que se dice, se responde y se publica, se edita "hasta que queda bien". Y por el otro la vulnerabilidad que genera no poder mostrarse vulnerable, acompañado de un anhelo de la espontaneidad y la empatía;

El principio recursivo: las premisas que dan título a este trabajo “El Aislamiento y la Conectividad”, reconocen este principio. Respondiendo a la pregunta 1. ¿Cómo se construyen los vínculos bajo estas características de socialización?, se considera que, las características de la socialización se fundan sobre la base de la construcción de una imagen en apariencia fuerte, pero carente de empatía. Dado que, si solo se está parcialmente presentes, (ya sea en presencia de otra persona alivianando los temas de las conversaciones con la mera presencia de un dispositivo, o bien fragmentando las conversaciones por las interrupciones del celular), es muy fácil perder el contexto emocional y no verbal de lo que dicen los demás, como también que se pierdan nuestras emociones cuando estamos conversando con alguien que permanentemente atiende y prioriza el sonar del móvil. A la vez, tampoco permite a la persona concentrarse en sus propios sentimientos, dado que, a la mínima sensación de soledad, se recurre al dispositivo móvil;

El principio hologramático: en el individuo en red vemos representada la matriz cultural social: prioridad al movimiento, al vivir actual en contraposición con la paciencia que se requería en épocas anteriores, donde lo que se priorizaba era el bienestar futuro. Este principio responde a la tercera pregunta ¿cómo se produce el despliegue de subjetividades en las pantallas? Se ha pretendido responder a este cuestionamiento considerando que la sociedad occidental contemporánea valora el estatus y la imagen sobre el esfuerzo y la paciencia; como también el temor a la incertidumbre reflejada en la aprensión a cometer errores al hablar, siendo ésta inexorablemente inseparable de la realidad y el azar.

Los dispositivos móviles conceden tres deseos:

-Siempre seremos oídos;
-Siempre podremos centrar nuestra atención en aquello en lo que queremos;
-Nunca estaremos solos.

La concesión de estos tres deseos implica otra recompensa: que jamás nos aburriremos. Sin embargo, en las conversaciones creativas, en las que la gente llega a conocerse de verdad, normalmente hay que tolerar un poco de aburrimiento. Cuando alguien tiene que lidiar con algo nuevo, a menudo da pasos en falso, las conversaciones en las que se descubre algo nuevo suelen incluir largos silencios.

* Docente de la tecnicatura de Resolución Pacífica de Conflictos del Instituto Superior Rodolfo Walsh, Resistencia, Chaco

BIBLIOGRAFÍA:
Arjun Appadurai. La Modernidad Desbordada. Dimensiones Culturales de la Globalización. FCE. 2001
Diana Mata Codesal. Redefinición del Concepto de “Cultura de la Migración” a la luz del Enfoque Transnacional: la importancia de la Identidad. Final Draft, Junio 2005
Edgar Morin. Introducción al Pensamiento Complejo. Ed. Gedisa. 1990
Edgar Morin. El Método, El Conocimiento del Conocimiento. Ed Cátedra Teorma, 7ma edición. 2010
Miguel Bartolomé. Fronteras estatales y fronteras étnicas en América Latina. Notas sobre el espacio, la temporalidad y el pensamiento de la diferencia. Procesos interculturales, Siglo XXI, México. 2006.
Paul Watzlaklawick., J.B Bavelas, D.D. Jackson. Teoría de la Comunicación Humana. Interacciones, patologías y paradojas. Ed. Herder. Editorial Barcelona, 1991.

Fuentes Digitales:
https://www.nodo50.org/manuales/internet/1.htm
http://www.edgarmorinmultiversidad.org/index.php/biografia-edgar-morin.html