Corrientes, martes 12 de mayo de 2026

Sociedad País
PLANTACIÓN Y REGENERACIÓN

En Jujuy, restauran la selva pedemontana de la Yunga

05-08-2019
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Ubicada en la llanura ondulada al pie de los cordones montañosos orientales del noroeste de la Argentina y el sur de Bolivia, las Yungas son reconocidas por la gran diversidad de especies vegetales. Allí, la selva pedemontana actúa como un espacio de transición y en el que se encuentran especies arbóreas destacadas, como: cedro, roble, afata, nogal criollo, quina colorada y tipa colorada, entre otras.

Entre 2009 y 2013, varios incendios afectaron unas 30.000 hectáreas en la cuenca forestal Caimancito –Jujuy– y degradaron los bosques de la región. Esta situación generó pérdidas productivas e impactó en los servicios ecológicos que prestan.

Con el objetivo de recuperar el potencial productivo y las posibilidades de manejo forestal de los bosques afectados, el equipo de investigación forestal del INTA Yuto (Jujuy), promueve la plantación y la regeneración de las especies nativas.

“Se trata de un proyecto piloto que busca restituir el potencial productivo y las posibilidades de manejo forestal”, señaló Ezequiel Balducci, especialista del INTA Yuto y agregó: “Para lograrlo, implementamos una estrategia enfocada en la plantación de fajas que se abren en los sectores de bosque más degradados y, otra, en el manejo de regeneración natural”.

Para dar inicio a las tareas, se conformó una mesa de gestión integrada por el equipo de investigadores del INTA, del Ministerio de Ambiente de la Provincia de Jujuy a través de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y la Dirección Provincial de Manejo del Fuego, del Nodo Norte 1, de la Asociación Foresto Industrial de Jujuy (AFIJUY) y productores forestales de la región afectada por los incendios. En ese ámbito se identificaron cuatro sitios experimentales, localizados en la selva pedemontana de las Yungas en los departamentos Ledesma y Santa Bárbara, dentro de lo que se denomina cuenca forestal Caimancito.

Para los trabajos de restauración se emplearon más de 8000 plantines forestales. En este sentido, las especies nativas que fueron seleccionadas para su implantación fueron: cedro (Cedrela balansae), lapacho rosado (Handroantus impetiginosus), afata (Cordia trichotoma), tipa blanca (Tipuana tipu), pacará (Enterolobium contorsiliqum) y tipa colorada (Pterogyne nitens).

“Durante 2019 estaremos enfocados en evaluar los resultados de sobrevivencia de las plantas utilizadas para la estrategia de enriquecimiento, teniendo en cuenta el crecimiento evolutivo que tuvieron, desde que se plantaron y complementariamente monitorear algunos aspectos relacionados a los servicios ecosistémicos, tales como desarrollo del suelo y producción primaria neta”, expresó Flavio Speranza, del INTA Yuto.

Se estima que para 2022 contarán con resultados concretos sobre el crecimiento de los árboles introducidos y de aquellos monitoreados para su regeneración natural.

“En virtud de los resultados que se obtengan, le brindaremos al productor elementos que le permitan tomar decisiones para revertir las situaciones de degradación en sus bosques”, indicó Balducci quien adelantó que “el pase a una escala territorial mayor dependerá, en gran medida, de las posibilidades de financiamiento que puedan obtener”.

LOS SERVICIOS DEL BOSQUE DE YUNGAS

Las yungas son ecorregiones de bosque andino y selva de montaña que se distribuyen a lo largo del flanco oriental de los Andes centrales. Con un relieve típico de montaña, en el que predominan las pendientes desde muy pronunciadas a leves, esta ecorregión, según el Fondo Mundial para la Naturaleza global (WWF, por sus siglas en inglés’), se localiza desde el norte del Perú, atraviesa Bolivia y llega hasta el norte de Argentina.

Allí, el bosque de montaña, nuboso, lluvioso y tropical se combina y presta diversos servicios ecosistémicos, como: de suministro, de regulación y culturales. “Muchas veces, no se toma verdadera dimensión del rol que tienen estos lugares para los agricultores de la región”, expresó Speranza y destacó el servicio de suministro que prestan en relación a “la generación de productos forestales de madera valiosa y extracción de leña”.

Asimismo, los servicios de regulación están vinculados a la regulación climática global con almacenes aéreos y en el suelo de carbono, al clima local a través de sus efectos en la temperatura, en la humedad relativa y de impactos de los eventos extremos que ocurren de forma natural, regulación de la erosión, inundaciones y de la calidad del agua.

Finalmente, los servicios culturales se refieren a la identidad de los habitantes de la zona, bienestar estético y valoración ecoturística.

El equipo dirigido por Jochen Küpper, del Sincrotrón Alemán de Electrones DESY, del Centro para la Ciencia Láser de Electrones Libres (CFEL), y Arnaud Rouzée, del Instituto Max Born de Berlín, presenta sus hallazgos en la revista 'Nature Communications'. "La física molecular siempre ha soñado con capturar el movimiento ultrarrápido de los átomos durante los procesos dinámicos en una película", explica Küpper, también profesor en la Universidad de Hamburgo.

No obstante, esto no es de ninguna manera simple, porque en el ámbito de las moléculas, normalmente se necesita radiación de alta energía con una longitud de onda del orden del tamaño de un átomo para poder ver los detalles.

Por eso, el equipo de Küpper adoptó un enfoque diferente: utilizaron dos pulsos de luz láser infrarroja que se sintonizaron con precisión entre sí y se separaron en 38 trillones de segundo (picosegundos), para establecer las moléculas de sulfuro de carbonilo girando rápidamente al unísono (es decir, coherentemente). Luego, utilizaron un pulso de láser adicional, que tiene una longitud de onda más larga, para determinar la posición de las moléculas a intervalos de alrededor de 0,2 trillonésimas de segundo cada una.

En total, los cientícos tomaron 651 imágenes que cubrían un periodo y medio de rotación de la molécula. Ensambladas secuencialmente, las imágenes produjeron una película de 125 picosegundos de la rotación de la molécula. La molécula de sulfuro de carbonilo toma aproximadamente 0,000,000,000,082 segundos para completar una revolución completa.

"Sin embargo, sería erróneo pensar que su movimiento es como el de un palo giratorio --explica Küpper--. Los procesos que observamos aquí se rigen por la mecánica cuántica. En esta escala, los objetos muy pequeños, como los átomos y las moléculas, se comportan de manera diferente a los objetos cotidianos en nuestro entorno. La posición y el momento de una molécula no se pueden determinar simultáneamente con la mayor precisión".

Las características peculiares de la mecánica cuántica se pueden ver en varias de las muchas imágenes de la película, en las que la molécula no solo apunta en una dirección, sino en varias direcciones diferentes al mismo tiempo, cada una con una probabilidad diferente (ver por ejemplo la posición de las tres en punto en la gura).

"Son precisamente esas direcciones y probabilidades las que tomamos imágenes experimentalmente en este estudio", agrega Rouzée. "Del hecho de que estas imágenes individuales comienzan a repetirse después de unos 82 picosegundos, podemos deducir el periodo de rotación de una molécula de sulfuro de carbonilo", añade.

Los cientícos creen que su método también puede usarse para otras moléculas y procesos, por ejemplo, para estudiar la torsión interna, es decir, la torsión de moléculas o compuestos quirales, que son compuestos que existen en dos formas --al igual que las manos derecha e izquierda de un ser humano--.

"Grabamos una película molecular de alta resolución de la rotación ultrarrápida del sulfuro de carbonilo como proyecto piloto", dice Karamatskos, que resume el experimento. "El nivel de detalle que pudimos alcanzar indica que nuestro método podría usarse para producir películas instructivas sobre la dinámica de otros procesos y moléculas", concluye.