Un derrame de al menos 3.000 litros de ácido sulfúrico en el Mar de Cortés, en el noroeste de México, ha provocado una serie de protestas ante la "impunidad" con la que opera la empresa minera responsable de ocasionar al menos 22 desastres ecológicos en los últimos años.
Mientras las imágenes de animales muertos en los días posteriores al desastre ecológico provocado por una filial de Grupo México generaban indignación en redes, expertas consultadas por RT aseguran que el Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador tiene en sus manos la oportunidad de imponer una sanción ejemplar a una compañía que registra un largo historial de afectaciones ambientales.
Animales muertos y protestas
Dos días después del derrame ocurrido el 9 de julio en la costa de Guaymas, en el norteño estado de Sonora, comenzaron a surgir las primeras imágenes de peces muertos cerca del lugar donde ocurrió el desastre.
Posteriormente, tortugas y un lobo marino aparecieron muertos en la citada costa, a tan solo 20 kilómetros del derrame de ácido en el Mar de Cortes, en el Golfo de Baja California, lugar que el célebre oceanógrafo Jacques Cousteau nombró como "el acuario del mundo" por la gran biodiversidad marina que alberga la zona.
pesar de que algunos usuarios atribuyeron la muerte de los animales al derrame ocasionado por Grupo México, la empresa se deslindó de dichas acusaciones, al señalar que no hay pruebas que permitan establecer las causas de la mortandad de la fauna marina.
Mientras tanto, ciudadanos protestaron el pasado 17 de julio en la ciudad de Hermosillo, capital de Sonora, para que el Gobierno intervenga en el caso y castigue a la empresa.