Desde Kazajistán fue lanzado el cohete portador Proton-M con el observatorio astrofísico espacial Spektr-RG.
Este proyecto, cuyo desarrollo empezó a finales de los años 1980, se considera como uno de los más importantes para Rusia en la era posoviética. La misión pretende cartografiar todo el cielo en el rango de rayos X con una precisión sin precedentes.
El observatorio Spektr-RG es un proyecto conjunto entre la Agencia espacial rusa (Roscosmos) y el Centro Aeroespacial Alemán (DLR). Su predecesor, el Observatorio Espacial Astrofísico del Spektr-R (proyecto RadioAstron), se lanzó en 2011 y se estrelló en enero de 2019.
El lanzamiento del sábado fue precedido por semanas de retrasos. El primer intento de lanzar la misión el 21 de junio se pospuso debido a la descarga de una batería. El segundo intento de lanzamiento (el 12 de julio) se suspendió debido a un problema potencial con el acelerador.
El Spektr-RG navegará a una órbita estable en el espacio llamado punto de Lagrange (específicamente, L2), donde las fuerzas gravitacionales de dos objetos grandes, en este caso el Sol y la Tierra, se equilibran entre sí. Esta ubicación permitirá al Spektr-RG realizar sus observaciones mientras usa una cantidad mínima de combustible.
Estructuralmente hablando, el observatorio es una plataforma de servicio Navigator multipropósito (de fabricación rusa) con dos telescopios de espejo de rayos X: el eRosita, creado por el Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (Alemania), y el ART-XC, desarrollado por el Instituto de Investigación Espacial de la Academia de Ciencias y fabricado por el Instituto de Investigación de Física Experimental de Rusia.
El ART-XC examinará las energías más altas de los rayos X, hasta 30 keV (kiloelectronvoltios), mientras que el eRosita está optimizado para un rango de energía de 0.5 a 10 keV.
Los estudios astrofísicos se planifican para 6,5 años: durante 4 años el aparato escaneará el cielo estrellado, y durante 2,5 años observará objetos puntuales en el universo.