Corrientes, jueves 09 de abril de 2026

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Heraldo Vallejos: poemas de tierra con infancia y vuelos improvisados

06-07-2019
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Este sábado, momarandu.com acerca al poeta de Caa Cati, Heraldo Vallejos. Los poemas que nos acerca son leídos por él mismo, para que, como siempre decimos, la literatura de la región llegue a más personas.

Para contactar con Heraldo Vallejos e intercambiar con él, se le puede escribir a su correo electrónico heraldovallejos@gmail.com, o bien, contactar por mensaje privado a su Face, Heraldo Vallejos.



ACERCA DE HERALDO
Nació en la ciudad de Caá Catí en la provincia de Corrientes en 1990. Es miembro del grupo literario Pájaro de Tinta y cofundador del grupo cultural Nativo, ambos de Caá Catí. Es poeta, y en 2017 publicó Tendy Ava (Luz del hombre), un poemario cancionero, en coautoría con el músico Matías Geneyro. Tiene inédito los poemarios “Brebaje de la tierra” y “La isla otoñal”.

LEAMOS AL POETA

Postal de la infancia
I

Ya no quedan los silencios
que coloreaban las tardes
cuando la niñez
se conjugaba entre mis dedos

tampoco florecen las calles
con la misma furia
que cuando la inundaban
una bandada de niños
con sus risotadas claras

ya no estalla el arenal
con sus bombitas de agua

y ahora
               muy de vez en cuando

aparece un pequeño coco extraviado

y entonces la siesta recobra
su inocencia de niña
y por un rato
                se cree útil otra vez.


Reminiscencia del monte

Andábamos improvisando vuelos
para no sentirnos tan vacíos
como la luna que inventa estrellas
para amenizar su blanco tifón de luz

andábamos pintando caminos
en las nalgas de la impoluta selva
mientras aprendíamos a ser sombra
perdida entre la espesura
y el chasquear de los monos

andábamos a extiendas de nuestros sueños
y la tierra manaba su claridad
para alumbrar con destellos
nuestra tez de siesta tropical

todo era una bocanada de equilibrio

el sol espiando entre las hendiduras de la tarde
los pájaros entonando sus credos
los ríos quejándose río abajo
las flores vertiendo sin mezquindad sus perfumes
los árboles arremangando sus frutos
y la lluvia aparejándonos de vez en cuando

todo era una bocanada de equilibrio

hasta que la tempestad trajo los espejos
trajo nuevos males para entorpecer los cuerpos
trajo una danza nueva llamada miseria
y cuantas otras entidades inservibles
que nos fueron arrebatando nuestro mundo
por otros mundos llenos de ira

de pronto el cielo vistió su luto
y despacito nos fuimos yendo
atrás quedó la paz
                 atrás quedamos nosotros
ahora hasta el monte que en su momento resistió
se está yendo
                  herido hasta en sus crepúsculos
se está yendo
                   y sin decir adiós.


Todavía

Todavía se espeja en ti mi infancia
y una caballada anda alborotando
camalotes y juncos

yo que aprendí a dibujar nubes
y a pintar castillos de arena
en tus siestas de soles secos

yo que ahogué mi niñez
en el pálido crujir de tus aguas
y en tus sauces sembré esperanza
para que no lloraran

ahora vuelvo lejano y gris
a contemplarte/ coronada de juncos
y de peregrinas cabañas

y otra vez se me retuerce el niño
sobre los crines del tiempo
y lanzo una pialada de gritos
sobre el estero que me contiene
mientras un biguá se zambulle en tu vientre
y me deja que vuelva a montar
el mismo viejo hálito
por donde descendieron mis sueños


El derrumbe

Cuántas ciudades se derrumbaron
sobre mi pecho
mientras filas de monolitos
avanzaban a la deriva
como barquitos de papel
por esos charcos azules-grisáceos de lágrimas

cuántas oscuras noches oscuras
llevo empalmadas en la carne
como verruga oculta
que anhela pronto mostrarse al mundo
para que el mundo se ría de ella y no con ella

y la sonrisa siempre viva
siguió tapándome los miedos y la desazón de las sombras

y la sonrisa ahora me sonríe en todo el rostro
soñando
                   / tal vez/
solo días buenos

pero yo sé
que varias ciudades
aguardan por mi pecho

yo sé que mi piel hurgará
una última ciudad antes de partir

para ese día guardo una sonrisa
/mi mejor sonrisa/
sólo para mostrar
                    que yo también tuve fe.