El Ministerio Público Fiscal consideró que los hechos que conforman el objeto procesal –torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes, entre otros delitos- constituyen crímenes de guerra y/o graves violaciones a los derechos humanos, por lo cual considera inadmisible el instituto de la prescripción
A raíz de la denuncia que abogados defensores de los militares acusados de torturas durante la Guerra de Malvinas realizaran contra el fiscal federal de Río Grande, Marcelo Rapoport y el ex secretario de Derechos Humanos de Corrientes, Pablo Vassel, uno de los impulsores de esta causa, el Ministerio Público Fiscal respondió que los hechos que conforman el objeto procesal –torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes, entre otros delitos- constituyen crímenes de guerra y/o graves violaciones a los derechos humanos, por lo cual considera inadmisible el instituto de la prescripción.
Lo consideró de acuerdo a lo establecido por normas del derecho penal internacional, tratados internacionales con jerarquía constitucional, doctrina de la Corte y de la CIDH.
De este modo, requirió que quede firme la resolución de la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia que había dispuesto que continuara la investigación en torno a la responsabilidad de ex militares en los hechos antes descriptos, informó fiscales.gob.ar.
Se recuerda que los abogados defensores de los ex militares acusados de torturas en Malvinas -nucleados en la Asociación Civil Defensores de los Derechos Humanos de Latinoamérica-, habían denunciado al fiscal federal de Río Grande, Marcelo Rapoport por mal desempeño, y al ex secretario de Derechos Humanos de Corrientes, Pablo Vassel, por haber manipulado a ex soldados combatientes con promesas falsas de recompensas económicas y operar para concertar declaraciones alejadas de la realidad, tergiversando los hechos acontecidos.
En tal sentido, al ser consultado por momarandu.com, Vassel había señalado: “Es un contrasentido grotesco que para los defensores –de los hoy militares acusados-, los que combatieron en Malvinas sean héroes, y cuando alguien denuncia torturas pasa inmediatamente a ser el ´loco de la guerra´. Cerca de doscientas declaraciones que hay en la causa, fueron brindadas ante magistrados, de acuerdo a las formalidades del Código Procesal Penal de la Nación”.
LA CAUSA DE TORTURAS
La causa 1777/07, caratulada "Pierre Pedro Valentín y otros sobre delito de acción pública", surgió a partir de los testimonios de soldados tras el regreso de la guerra de 1982, quienes revelaron haber sido víctimas de "estaqueamientos" y "enterramientos", entre otros maltratos físicos perpetrados por oficiales y suboficiales contra integrantes de la propia tropa.
La denuncia fue radicada en 2007 con la presentación de las primeras 25 denuncias por parte del correntino Pablo Vassel, entonces secretario de Derechos Humanos de Corrientes, y tomó impulso a raíz de acciones promovidas por el Centro Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata (Cecim).
LOS QUE DEBÍAN SER INDAGADOS
Las primeras 18 indagatorias estaban prevista para el 27 de junio y se extenderían hasta el 4 de julio, según había dispuesto el 2 de mayo el juez subrogante de Ushuaia, Federico Calvete, antes de que la jueza Borruto asumiera el cargo, quien decidió suspender las indagatorias porque, alegó, no contaba con el personal suficiente para llevar adelante el proceso.
Los primeros 18 indagados iban a ser los militares Miguel Ángel Garde, Belisario Gustavo Affranchino Rumi, Eduardo Luis Gassino, Jorge Oscar Ferrante, Emilio José Samyn Duco, Jorge Guillermo Díaz, Luis Alfredo Manzur, Raúl Antonio Linares y Pablo Emilio Hernández. También fueron llamados a declarar los ex militares Claudio Tamareu, Jorge Arnaldo Romano, Ramón Eduardo Caro, Sergio Alberto Guevara, Oscar Luis Contreras, Francisco Gabriel Rivero, Oscar Albarracín, Ramón Desiderio Leiva y Gustavo Adolfo Calderini.
Además, Calvete había resuelto que "debido a la concurrencia de elementos probatorios", corresponde indagar a otros seis militares mencionados en las denuncias de más de un centenar de ex combatientes que dijeron haber sido víctimas de "enterramientos" y "estaqueos", entre otros vejámenes.
Se trata de Omar Edgardo Parada, Emilio Daniel Terán, Jorge Aníbal Santiago Cadelago, Jorge Luís López, Horacio Francisco Vlcek y Jorge Raúl Masiriz. Se recuerda que Parada era jefe de la III Brigada con asiento en Curuzú Cuatiá. El general Parada fue, además, acusado en informes oficiales y por colegas, de abandonar a sus tropas entre las que estaban los regimientos de Paso de los Libres y Mercedes (ver nota de momarandu en: https://www.momarandu.com/amanoticias.php?a=7&b=0&c=165543).