La huelga fue definida ante la falta de avances en la negociación paritaria. El sector mantiene su convenio colectivo vencido desde hace dos meses, con fecha del 31 de marzo pasado, por lo que los choferes aún no tuvieron una recomposición salarial después de 2018.
Los representantes de los colectiveros exigen un aumento salarial que se acerque al deterioro de la inflación. Según se anunció públicamente, la propuesta sindical plantea un incremento superior al 25 por ciento, si se consideran los dos primeros trimestre de 2019.
Sin embargo, la cámara empresaria nucleada en la Federación Argentina de Transporte Automotor de Pasajeros (FATAP) resiste a un aumento de esta magnitud. La demora en el cierre del acuerdo paritario está vinculada a la política tarifaria del transporte, en la que el Estado nacional interviene no solo con la fijación del precio sino también con la transferencia de subsidios.