El caso al que se refirió Stanovnik es el del ginecólogo de Cipolleti Leandro Rodríguez Lastra a quien el juez Álvaro Meynet declaró culpable al por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Rodríguez Lastra fue acusado de obstruir una interrupción legal del embarazo a una joven de 19 años víctima de violación en el 2017. “Nunca tuvo la menor intención de efectuar la práctica”, aseguró el magistrado
“Hagan por los demás lo que quieren que los hombres hagan por ustedes”, citó Stnovnik del Evangelio. "En el extremo opuesto a esa sentencia, que exhorta a todos los seres humanos a trabajar por una cultura de la vida, tenemos el lamentable fallo que condena a un médico neuquino por negarse a practicar el aborto a una mujer violada en un avanzado estado de gestación".
Señaló que sin embargo como consecuencia de la opción por salvar las dos vidas hay una madre sana y un niño vivo de dos años dado en adopción.
Pero "por otra parte, un médico declarado culpable del delito por incumplimiento de los deberes de funcionario público, cuya misión es sanar, cuidar y defender la vida, como de hecho lo practicó salvando a la mujer y a su hijo".
El arzobispo de Corrientes expresó la solidaridad con médico y dijo "unirse a la enorme ola de oración que se extiende a lo largo de todo el país para acompañarlo, y para que la ciencia no se instrumente nunca más en contra de la vida de nadie y la sensatez humana prevalezca sobre la necedad de matar para salvar".
"Podríamos preguntarnos cuáles fueron los hechos extraordinarios de su vida para que la Iglesia canonizara a Santa Rita", sostuvo el arzobispo de Corrientes Andrés Stanovnik Explicó que es un ejemplo de mujer cristiana "para ser imitada y amiga de Dios a quien poder confiarle nuestras necesidades".
"Fue un modelo ejemplar de mujer, que estuvo siempre a favor de la vida aun en circunstancias que le exigían un sacrificio extremo de sí misma.
Entre los “prodigios” de esta mujer, llamada también “La Santa de lo imposible”, está su capacidad para responder con oración y bondad al trato cruel de su marido agregó.
"Ella no renegó de la suerte que le tocó con un marido violento ni con sus hijos que querían vengar la muerte de su padre. Los amó sufriendo y tratando de aplacar la violencia que dominaba a su esposo y a sus hijos. La violencia y el odio matan siempre, sea al inicio de la vida humana, en el transcurso de la misma, o al término de su existencia" aseveró.
Stanovnik señaló que para ello recurrió a la fuente del Evangelio en la que encontró la fuerza necesaria para vivir con alegría su vida y su misión.
"Fue una mujer, esposa, madre y monja apasionada por la vida; no dominada por la ansiedad de cuidar y defender la propia, sino por entregarse para que su extraviado esposo y sus furiosos hijos no arruinaran sus vidas para siempre "Ser santo, ser santa, es optar siempre y en cualquier circunstancia a favor de la vida, especialmente donde la misma se presenta vulnerable y amenazada de muerte" dijo también.
Santa Rita continúa esparciendo el buen olor de la vida del bautizado, precisamente porque le creyó a Jesús y se unió a él para convertirse con él en fuente de vida y de inspiración frente a las dificultades,dijo también.
Citó en su homilía a San Juan Pablo II cuando al cumplirse el centenario de su canonización dijo que fue una “mujer experta en sufrimiento” y como tal aprendió a comprender las penas del corazón humano. “De este modo, Rita se convirtió en abogada de los pobres y los desesperados, obteniendo innumerables gracias de consuelo y fortaleza a quien la ha invocado en las más diversas circunstancias”.