La empresa Integración Eléctrica Sur Argentina (Intesar), con ingresos básicamente concentrados en la interconexión de las centrales hidroeléctricas Cóndor Cliff y La Barrancosa en la provincia de Santa Cruz, atraviesa una "débil situación operativa y financiera", según advirtió la calificadora de riesgos FixScr.
Intesar es propiedad del grupo Eling, al que también pertenece Electroingeniería, la co-contratista de las represas junto a la local Hidrocuyo y a China Gezhouba Group Corporation.
Según la calificadora, la actividad que desarrolla la empresa "es sensible a la dependencia de la contraparte pública y su capacidad de pago se encuentra expuesta a la situación crediticia y fiscal de la Argentina".
Pero en el análisis de la situación de la empresa, la calificadora Fiz destaca que para mejorar su situación Intesar afirma que "se están reiniciando" actualmente otras dos obras de la firma que habían mostrado demoras: Rincón Santa María (Corrientes) - Resistencia (Chaco) y Bahía Blanca-Mar del Plata (en Buenos Aires), y agregó un proyecto de subcontrato para un tendido e interconexión de 500 kV en la provincia de San Juan.
Cabe recordar que la empresa Intesar en el último trimestre del año pasado paralizó la obra de instalación de una línea de alta tensión de 500 KV desde la represa Yacyretá en Rincón Santa María (Ituzaingó) hasta Puerto Bastiani (Resistencia-Chaco), que se ejecutaba hace más de tres años y despidió a todo el personal, casi 450 empleados.
Sobre la actualidad de la empresa Intesar, la calificadora Fix admitió que el riesgo de financiación de Intesar "se encuentra acotado, dado que las obras son enteramente financiadas por bancos del exterior", aunque "las decisiones sobre el desarrollo de infraestructura del gobierno nacional suman incertidumbre a los tiempos de ejecución".
La situación de Intesar no escapa a la realidad de las compañías ligadas a la obra pública tradicional, que "se verán afectadas por una fuerte retracción en el gasto de capital estimado para 2019, con una caída promedio del 30% en términos reales", señaló la calificadora.
Fix, filial en el país de la firma global Fitch Ratings, explicó que la nota de los bonos de la empresa "podría verse presionada a la baja, en caso de retrasos en las cobranzas que afecten la capacidad de repago en tiempo y forma de la deuda financiera y los pasivos operativos", agregó.