Corrientes, sábado 16 de mayo de 2026

Sociedad Corrientes
REPRESENTANTE DE COMUNIDAD GUARANÍ CON MOMARANDU.COM

Miriam Sotelo: "La situación de la tenencia de la tierra es común en todos los pueblos indígenas"

13-10-2018
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Quien haya visto en Corrientes banderas rojas y negras cruzar sobre los caminos y las calles los cielos del interior o la capital, recordará junto a ellos la voz guardiana de Miriam sobre un caballo o a pié atravesar el silencio en defensa de los derechos del pueblo indígena organizado.

La recordará reclamar con fiereza por los derechos de su tierra en el corazón de los Esteros del Iberá, por los derechos de las inmemoriales comunidades originarias allí, comunidades de campesinos, de trabajadores rurales, de agricultores familiares, en ese y otros puntos de aquella monumental maravilla natural.

La recordará valiente frente a miles, cientos o unas cuantas decenas de personas, advertir por leyes o alertar a fueros tribunales u oficinas administrativas por los ecosistemas naturales, por la vida de los niños y niñas asesinados o aún amenazados por el veneno de las fumigaciones, contra el saqueo de recursos, la exclusión, el aislamiento y la pobreza.

La recordará bregar por una ética para el desarrollo equitativo de los pueblos con la que, en definitiva, se supere el daño que resulta de decidir algún futuro sin contemplar la diversidad con que se expresa el ser humano.

Este año, el 8, 9 y 10 en marzo, esa voz, su voz, habitó Caracol de Morelia, zona de Tzotz Choj, Chiapas, México, llamada por el Zapatismo a compartir los frutos del Buen Vivir en el “Primer Encuentro Internacional, Político, Artístico, Deportivo y Cultural de mujeres que Luchan”; poco después, en junio, 20 y 21, llegó hasta el Vaticano para indicar a la Pontificia Academia de Ciencias, junto a representantes de pueblos indígenas dispersos por todo el Planeta, la sabiduría que los guaraníes protegen con su cultura para la defensa de la Naturaleza.

Luego de visitar territorio zapatista en México y de ser convocada por la Pontificia Academia de Ciencias para trasladar a Roma la voz del pueblo guaraní, Miriam Sotelo, integrante de la comunidad de Jahaveré, reflexiona entrevistada por momarandu.com sobre luchas y resistencias en torno a la conservación de las lenguas nativas, la tenencia de la tierra y la protección de las comunidades originarias del racismo, la exclusión cultural, social y laboral y el aislamiento. 

-MOMARANDU.COM.: ¿Cómo fueron tus viajes México y a Roma? ¿Qué trataste en cada uno de ellos?.
- Miriam Sotelo Comunidad Guaraní. Corrientes: Mi viajes a México y a Roma fueron dos experiencias muy diferentes ya que en México fue un encuentro de Mujeres Zapatistas donde, bueno, los que pueden seguir el tema del anarquismo y la revolución, podrán entender lo que se produjo en México por medio del Zapatismo. La realidad es que yo no lo tuve bien en claro hasta que estuve en el lugar y lo pude experimentar y vivir desde adentro. Esa energía que se vive y sobre todo cómo ellos lucharon por su territorio, como ellos lucharon hacia un gobierno capitalista, hacia un Estado capitalista y opresor, donde muchas comunidades indígenas zapatistas pudieron ser independientes del Estado, son autónomas. Ellos tienen sus propias escuelas, sus propias normas, su propio Estado, por decirlo así. Fue un encuentro de mujeres zapatistas donde ellos nos enseñaron muchas cosas, sobre todo el amor, que eso es lo que más pude observar en ese encuentro, donde se puede reflejar la unidad, donde ellos nos enseñaron que no querían mostrarnos todo su trabajo, simplemente escucharnos, donde muchas compañeras de distintas comunidades pudieron exponer, incluso estuvieron compañeras de Argentina, de diferentes temáticas, pudieron contar su realidad, y bueno, fue un encuentro, más que nada de preservar y entender. Sabemos que hay mucho por hacer. Tuvimos la oportunidad de reunirnos con la Junta de Buen Gobierno (JBG) -forma de representación compuesta por integrantes del Municipio Autónomo Zapatista- y pudimos contar nuestra experiencia, de donde venimos y porqué motivos fuimos a México. Fueron experiencias únicas, inolvidables.

El zapatismo fue un movimiento político que desembocó en la Revolución mexicana que condujo Emiliano Zapata, símbolo de la resistencia campesina, aclamado “caudillo del sur”, un conflicto armado que inició en México el 20 de noviembre de 1910 y que propugnó la reforma agraria en ese país.

A fines de siglo XX, inspirado en aquellas ideas, nace en el estado mexicano de Chiapas el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), movimiento político y armado organizado para defender los derechos políticos y sociales de los indígenas.

En la actualidad, el zapatismo, que perduró como movimiento armado por doce años entre 1994 y 2006, es un movimiento político organizado por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI-CG), conjunto de mando del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), integrado por veintitrés comandantes y un subcomandante, su portavoz, Rafael Sebastián Guillén Vicente, el Subcomandante Galeano, antes Subcomandante Insurgente Marcos, así llamado en homenaje al periodista y escritor uruguayo Eduardo Germán María Hughes Galeano, autor de "Las venas abiertas de América Latina" (1971), y de otros cuarenta y cuatro libros, después de su muerte en 2015.

Sus principios básicos son la defensa de derechos colectivos e individuales que han sido negados históricamente a los pueblos indígenas mexicanos, la construcción de un nuevo modelo de nación que incluya a la democracia, la libertad y la justicia como principios fundamentales de una nueva forma de hacer política, y el tejido de una red de resistencias y rebeldías altermundistas en nombre de la humanidad y en contra del neoliberalismo.

-M.: ¿Qué descubriste en México?
-M.S.: En México, particularmente, el setenta por ciento de la población indígena y bueno, no todas las comunidades indígenas está en este grupo, en esta asociación zapatista porque, sabemos que el zapatismo nació en la lucha, también, de hace muchos años, y estos líderes indígenas, para recuperar su tierra, tuvieron que aliarse, también, y juntarse, y bueno, pero no todas las comunidades indígenas están en él. También sufre la persecución del Estado, como lo dijimos acá, por eso es que ellos creen que -el Estado- no nos representa, dicen ellos, y, creemos que en Argentina pasa algo parecido, nada más que acá tenemos un Estado democrático, entre comillas, donde nuestros derechos están, pero no son respetados, lo mismo que pasa en México. También ellos, al tener la Junta del Buen Gobierno, al ser independientes, al tener muchas organizaciones que acompañan al zapatismo, están en la vulnerabilidad, y, en muchos casos sufren atropellos, incluso, sobre el tema de lo social, de la ayuda, por ejemplo, -el Estado- dá viviendas con tal de separar a las comunidades de esa organización que han logrado, ellos, en muchos años, construir, porque desde el año 1998 ellos están como afianzados, en el año 1994, fue la revolución de esta lucha zapatista, en la que ellos se revelan al Estado y dicen ser independientes. Con esta unidad, han logrado demostrar al Estado que sí se puede. Es increíble lo que han logrado. Contarlo es una cosa, y estar allá, en territorio zapatista, es que te agarre una piel de gallina. Saber que el derecho lo tuvieron que pelear y que muchos hermanos indígenas han perdido la vida en esa pelea.

Sotelo además fue invitada por la Pontificia Academia de Ciencias a participar el 27 y 28 de junio del VIII Taller Ética en Acción, un evento para tratar sobre los “Objetivos de Desarrollo Sostenible y la población indígena”, enfocada en analizar los "Retos del Desarrollo Sostenible para Hacer Justicia a los Pueblos Originarios".

La Pontificia Academia de las Ciencias es de alcance internacional, multi-racial en su composición, y no-sectaria en la elección de sus miembros. Su trabajo incluye seis grandes áreas: ciencias básicas, ciencias y tecnología de los problemas globales, ciencia de los problemas del mundo en desarrollo, política científica, bioética, epistemología.

Entre los desafíos planteados por la Ética en Acción de la Pontificia Academia de Ciencias se encuentran formas de violencia y coerción -guerra, extremismo religioso y étnico violento, violencia de género, esclavitud moderna, tráfico de drogas-, amenazas ambientales -cambio climático, destrucción de especies y hábitat- y exclusión social -pobreza, desigualdad, privación, discriminación de género, y marginación de los pueblos indígenas y las minorías-.

Esta visión estriba en a encíclica Laudato si.

En esta ecíclica, el Papa Francisco I, Jorge Bergoglio, establece que "si la crisis ecológica es una eclosión o una manifestación externa de la crisis ética, cultural y espiritual de la modernidad" no se puede "pretender sanar nuestra relación con la naturaleza y el ambiente sin sanar todas las relaciones básicas del ser humano" (Pt 202. V. Las religiones en el diálogo con las ciencias)

"Basta mirar la realidad para entender que esta opción hoy es una exigencia ética fundamental para la realización efectiva del bien común", señala poco antes (Pt. 158), sobre El principio del bien común, en el mismo texto, Francisco I.

-M.: ¿Qué viviste en Roma?
-M.S.: Tuve la oportunidad de estar allá con Teresa -Tripailaf, de la comunidad mapuche Linares de San Martín de los Andes-, una gran persona, una gran líder, una gran mujer mapuche, luchadora, con todas las raíces e identidad por la que vienen sufriendo los pueblos mapuches en este último tiempo, atropellos, muertes, un montón de cosas no deseadas que vienen dejando a las comunidades mapuches del sur de Argentina, y desde donde se ha puesto en Argentina el dilema de que si los mapuches son argentinos o chilenos. Esto es muy triste y sentimos que de esa manera retrocedemos. Tuve la oportunidad de estar con Teresa allá, con esa invitación, con muchas organizaciones que apoyan el desarrollo sustentable, y, de la mano de la Iglesia, en este caso de la mano del Papa Francisco I, tuvimos la oportunidad de conocer a muchos hermanos indígenas de todo el mundo, del Caribe, Estados Unidos, Brasil, Noruega, que pudieron exponer su problema ambiental. En él, la Iglesia llama a las comunidades indígenas y pone en primer lugar que las comunidades indígenas son las que vienen trabajando en el territorio, y dice que ellos son los encargados de proteger esta naturaleza que es del buen vivir; se crearon un montón de lemas y nació un documento muy importante, en este encuentro, en Roma. Es un primer encuentro; la idea es seguir, seguir trabajando ese documento para que podamos, nosotros, también, ser parte de esta gran pelea que es cuidar los recursos naturales y conservar el medio ambiente, que es nuestra casa común.

Además de su participación en el taller, Sotelo y Tripailaf se reunieron el 26 de junio con “Potere al Popolo” (Poder al Pueblo), una coalición de partidos políticos y grupos en Italia, similar a "Podemos" de España. Sus miembros describen al PaP como una organización “anticapitalista, comunista, socialista, ecologista, feminista, secular, pacifista, libertaria, sureña” de izquierda. El encuentro giró en torno a sus historias de lucha y exclusión como indígenas en los Esteros del Iberá y la Patagonia. También conversaron sobre las luchas de los excluidos por la restauración de políticas económicas neoliberales en todo el mundo, el Fondo Monetario Internacional -FMI- en la Argentina y la situación actual italiana.

POBREZA EN LAS COMUNIDADES, NO RECONOCIMIENTO DE TERRITORIOS, DE LA LENGUA Y LO ANCESTRAL

-M.: Tras ambos encuentros ¿qué análisis surge de la situación de los pueblos originarios? ¿Qué expresa esa reflexión hacia el vínculo entre los pueblos y el Estado?
-M.S.: Creo que el Estado, el Estado o el gobierno siempre ha jugado un rol, el mejor rol que le convenía. El gobierno nunca quiere dar identidad definitiva a las comunidades, los usa cuando los necesitan y luego, si les pueden quitar derechos, se los quitan. Creo que este gobierno que estamos viviendo es un gobierno opresor, un gobierno para los ricos, y bueno, creo que en la mayoría de los gobiernos siempre ha pasado esto; pobreza en las comunidades indígenas, no reconocimiento de los territorios, no reconocimiento de la lengua, de lo ancestral. Me parece que esta convocatoria en Roma tiene que ver mucho con que la Iglesia a tomado otra postura de acuerdo a la identidad indígena, porque, como yo lo dije en ese encuentro también, la Iglesia también ha sido uno de los mayores impulsores de atropello hacia las comunidades indígenas. En Argentina misma, incluso, tenemos, en Tucumán, una Iglesia en conflicto con comunidades indígenas porque quieren quitar tierra a las comunidades indígenas. Hay un montón de casos de la Iglesia, casos que han surgido hace años y casos recientes. Creo que el Estado no ha dado el cien por cien a las comunidades indígenas el Derecho, no se han hecho venido haciendo los relevamientos en este Estado, en este gobierno, no se han cumplido con los pagos de CPI -Consejo de Participación Indígena-, que son los representantes elegidos por democracia, por los pueblos, es como que en esto hemos retrocedido también, un poco, en este gobierno, asi que, bueno, es una manera de pisotear siempre. Cuando ellos no pueden sacar provecho nos usan, en muchos casos, como ha pasado a muchos líderes indígenas, los han venido usando. El gobierno siempre hace eso, para ganar votos, ganar popularidad, quedar bien parados.

-M.: El 9 de agosto Naciones Unidas volvió a celebrar el día los Pueblos Indígenas, y su Secretario General, António Guterres, llamó a tomar compromiso en hacer plenamente realidad la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, incluidos los derechos a la libre determinación y a sus tierras, territorios y recursos tradicionales. Entre otros puntos, este día destaca la promoción de las lenguas nativas. Corrientes tiene la suya particular: El guaraní. ¿Qué debe hacerse por ella?
-M.S.: Creo que la lengua nativa es lo más valioso que puede tener un país. Una provincia como Corrientes, que es el guaraní, bien lo dice, como lo decis en tu pregunta, sobre la relación actual con el Estado, esta es lengua nativa. Las Naciones Unidas celebran a la lengua nativa, como lo decis vos. Creo que en Corrientes no le han venido dando mucha importancia, no sea por algún cartel que, por ahí, turísticamente llame la atención. Pero Corrientes tiene su ley, que falta promulgar. Sería bueno que se pongan a trabajar en eso, como una iniciativa de la lengua guaraní, que se debe hacer. Trabajar en eso, que las escuelas empiecen a poner profesores bilingües o, como tiene México, comunidades indígenas que estén habilitadas, que hablen el idioma, no prohibir a los niños hablar guaraní, o simplemente que busquen técnicos o ayudantes de escuela que sean indígenas y que puedan enseñar en la escuela, o a madres que sean guaraní. Corrientes tiene mucho que mejorar, sobre todo en aceptar que hay comunidades indígenas, que la lengua está viva, más viva que nunca. En muchas regiones, el setenta por ciento de Corrientes, creería, habla guaraní, y, en muchos lugares, no lo hablan por vergüenza, por humillación, por un despojo de la identidad que data de muchos años, también, como el que sufrimos nosotros, como lo he sufrido yo en mi niñez. Pero bueno, creo que los guaraníes son un poco rebeldes, de tener esa rebeldía, pero tenemos muy arraigado eso, lo cultural, la identidad guaraní ahí, muy arraigada. Así que creo que sería bueno que el Estado se pusiera a trabajar en aceptar a las comunidades indígenas que existen en Corrientes, que hablan el guaraní y a trabajar en esta ley que es tan importante para la educación de las comunidades, dentro de lo que es Provincia de Corrientes.

Este año, debido al papel crucial que las lenguas juegan en la vida diaria de las personas, por medio de la adopción de la resolución A/RES/71/178 sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, la Organización de Naciones Unidas también proclamó a 2019 Año Internacional de las Lenguas Indígenas.

En esta declaración se señala a las lenguas como un elemento esencial de los derechos humanos, el mantenimiento de la paz y el desarrollo sostenible, un seguro para la diversidad cultural y el diálogo intercultural, claves en cuestiones indígenas tales como la educación, el desarrollo científico y tecnológico, la biosfera y el medio ambiente, la libertad de expresión, el empleo y la inclusión social.

Este argumento, fue reivindicado el 9 de agosto, entre celebraciones por el Día internacional de los Pueblos Indígenas, debido a que, a pesar de su inmenso valor, las lenguas en el mundo, muchas de ellas lenguas indígenas, por diversas razones, -alerta ONU- "siguen desapareciendo a una velocidad alarmante".

Hoy por hoy, los pueblos indígenas representan más de cinco mil grupos distintos en unos noventa países, una gran diversidad que dirige a una abrumadora mayoría entre las seite mil lenguas que, según se estima, se hablan en el mundo.

Los pueblos indígenas están constituidos por más de 370 millones de personas, es decir, más del 5% de la población mundial y, sin embargo, "se encuentran entre las poblaciones más desfavorecidas y vulnerables representando el 15 por ciento de los más pobres".

Como resultado de la pérdida de sus tierras, territorios y recursos debido al desarrollo y otras presiones, muchos pueblos indígenas migran a las zonas urbanas en busca de una vida mejor, educación y empleo. También migran entre países para escapar de los conflictos, la persecución y los impactos del cambio climático. A pesar de la idea generalizada de que los pueblos indígenas viven sobre todo en territorios rurales, muchos viven ahora en las áreas urbanas.

En América Latina, alrededor del 40% de todos los pueblos indígenas viven en zonas urbanas, incluso el 80% en algunos países de la región. En la mayoría de los casos, los pueblos indígenas que migran encuentran mejores oportunidades de empleo y mejoran su situación económica, pero han de alejarse de sus tierras y costumbres tradicionales. Los migrantes indígenas también se enfrentan a innumerables desafíos, entre ellos, la falta de acceso a servicios públicos y a la discriminación.

LA TENENCIA DE LA TIERRA, UNA PROBLEMÁTICA COMÚN EN TODO EL MUNDO

-M.: ¿Cuál es la situación de la tenencia de la tierra en los pueblos originarios y campesinos en Corrientes? ¿Hay coincidencias entre las luchas y resistencias en este territorio con luchas y resistencias en otros?<
-M.S.: Creo que es el gran dilema de todo el mundo. No solamente pasa en Corrientes, sino en Argentina. Y creo que en todo el mundo la situación de la tenencia de la tierra es algo común, dentro de todos los pueblos indígenas y campesinos. Creo que en todo el mundo, en todo el país, pasa esa problemática. Esa problemática sería la más similar. También el desmonte, el robo de territorios a las comunidades indígenas, achicar nuestro espacio, y ahí, en el tema climático viene el tema de la contaminación y un montón de cosas... que los grandes terratenientes vienen y compran pedazos de suelos donde hay comunidades indígenas viviendo, y no les importa si hay niños, si hay escuela, si hay lugares ancestrales, lugares religiosos donde las comunidades indígenas están acostumbradas a hacer su ritual, a honrar a la Pachamama, a la madre tierra, al sol, a la luna. Hay un montón de diferencias, porque somos tan diferentes en muchas cosas, pero a la vez somos iguales, porque nos une como hermanos esto de la lucha en territorios, pero no una lucha sobre la valoración de la tierra, sino algo más rico como lo ancestral, lo espiritual, el valor que nosotros damos a ese pedazo de suelo que va mucho más de lo que valen unas monedas, que es lo que hacen los grandes empresarios con la tierra. Nosotros le damos una valoración más espiritual, más ancestral, porque tenemos historias ahí adentro, entonces, cuidamos eso y valoramos esa parte. Sentimos más amor hacia eso, que querer tener algo económico a cambio de ese pedazo de suelo o tierra o territorio o monte o cementerio o lugar sagrado.

A fines de 2017, el Congreso de la Nación de Argentina sancionó la Ley de Comunidades Indígenas 27.400, que fue publicada por el Decreto 950/2017. Esa ley prorroga los efectos de la Ley de Emergencia Territorial Indígena 26.160, entre otros, la suspención de las órdenes de desalojo impartidas por fueros judiciales que operan sobre territorios indígenas. Esta precaria forma de tutela se encuentra vigente en Argentina desde hace más de una década, no obstante, es una de las pocas reglamentaciones sobre los deberes que el Estado argentino juró garantizar a los pueblos originarios en el artículo 75 de la Constitución Nacional, donde reconoce “la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas” y señala que debe garantizarse “la posesión y propiedad comunitaria de las tierras que ocupan, y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano”.

En esta ley, se declara emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias del país, cuya personería jurídica haya sido inscripta en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas u organismo provincial competente o aquéllas preexistentes. En su artículo 2º, suspende por el plazo de la emergencia declarada (en la actualidad hasta el 23 de noviembre de 2021), la ejecución de sentencias, actos procesales o administrativos, cuyo objeto sea el desalojo o desocupación de las tierras contempladas en emergencia, siempre y cuando la posesión sea actual, tradicional, pública y se encuentre fehacientemente acreditada.

M.: ¿En qué estado se encuentra la ejecución que obligan normas específicas sobre los derechos de los pueblos, como la Ley de Comunidades Indígenas o Ley de Emergencia Territorial Indígena?
-M.S.: En Argentina, sobre todo, no tenemos una Ley de Emergencia Territorial. Venimos pidiendo que se trabaje la Ley de Emergencia Territorial Indígena, que el país reconozca a las comunidades indígenas su territorio, que nos den la tenencia definitiva de la tierra. Creo que es un montón de trabajo que se debe hacer en Argentina, y no solamente hablo de los gobiernos, sino también de la sociedad misma, de que empecemos a aceptar que las comunidades indígenas estuvieron antes, antes de la creación de la Argentina, y que van a seguir existiendo porque siguen resistiendo. Esa lucha la dejaron nuestros ancestros, las han heredado nuestros padres y las heredaremos nosotros. Esa lucha la llevamos en el hombro, y, como decía, es valorar más lo espiritual, el amor hacia eso, algo que nos dio la vida o simplemente a nuestros ancestros, que nos dejaron toda la enseñanza en ese lugar sagrado. Entonces, como que también falta un montón de cosas que sí se deben mejorar dentro del reglamento, de las leyes, y, aunque a veces haya, como el 169 -Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes, del año 1989, aprobado por ley 24.071, de 1972 y ratificado en abril de 2000 por el Estado nacional argentino-, que son tratados internacionales, por el que se rige al país o a cualquier empresa, multinacional o como fuera, que tiene que hacer un trabajo dentro o cerca de las comunidades indígenas, la obligación de llevar a cabo una consulta previa libre, informada, ésta no se realiza jamás. Nos pasa a nosotros en Jahaveré con la donación a Parques Nacionales. Los gobiernos provinciales que entran y desmandan como ellos quieren en la Reserva -de los Esteros de Iberá- hablan de contaminación cuando ellos entran con lancha, desmontan montes donde vivieron familias, donde había plantaciones de naranja, donde había frutos de la zona, donde vivía gente, cuando se sabe que la mayoría de las comunidades indígenas vive de lo que da la tierra, de los frutos, de la naturaleza. Así que también es una pelea con el Estado y con el que tiene plata, y es lamentable, porque a veces, los gobiernos entran, aprovechan nuestro dinero, para atropellar a los más vulnerables, como lo son las comunidades indígenas, el campesino, el poriaju.

LAS COMUNIDADES ORIGINARIAS DE CORRIENTES Y EL PROYECTO DE PARQUE IBERÁ

El proyecto de ley, aún en revisión, por el que se acepta definitivamente la cesión de tierras, entre ellas amplias longitudes bajo tutela de comunidades originarias, del Estado de Corrientes al Estado de Nación para la creación del Parque y Reserva Nacional Iberá, fue tratado a fines de agosto por las comisiones de Legislación General, Recursos Naturales y Conservación y Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados de la Nación, sin embargo, no registró avances.

Según se informó a este diario, los diputados nacionales no lograron alcanzar un despacho debido a que, entre otros puntos, en su articulado, la iniciativa no considera la tutela que las comunidades originarias ejercen en la zona, miles de las hectáreas naturales mejor conservadas en Corrientes.

-M.: ¿En qué situación se encuentra la relación de las comunidades originarias de Corrientes con los proyectos de desarrollo que impulsan la Provincia y la Nación, entre ellos, el Parque Nacional Iberá?
-M.S.: En Corrientes, actualmente, es como que no escucho al gobierno que diga que existen comunidades indígenas. Nosotros somos un simple aprovechado que nos queremos hacer llamar con la identidad guaraní para sacar provecho. Como decía antes, no interesan en nada. Simplemente es donar a Parques Nacionales porque de esa manera se va a cuidar mejor, pero sabemos y conocemos la realidad de Parques Nacionales que es que una vez que ellos entran no hacen trabajo específico en comunidades indígenas. Es mentira que la relación va a a ser buena y todo eso porque sabemos cómo trabaja Parques Nacionales. Parques Nacionales concesiona a un privado y saca las comunidades indígenas que viven al borde de los Parques. Sí, el concesionario puede hacer un Sheraton cómo está hecho en las Cataratas del Iguazú, un Sheraton, adentro, como tuvieron que hacer, una estructura que, adentro, Parques Nacionales dice que está prohibida, por ejemplo. Es una mentira que nos venden como turísticamente. La realidad y la tristeza es que tuvieron que sacar a comunidades indígenas, mudar de ese lugar, para crear un Sheraton. Ese es el ejemplo que te puedo dar, pero hay un montón, por ejemplo, con los mapuches, donde viene Lewis -Joe Ted-, donde viene Benetton -Luciano-, y dice, yo tengo plata, y cierra un lago -por Lago Escondido, hacia el final del "Camino de Tacuifí"-, y se hace propiedad de los recursos naturales que son de todos y bueno, pasan estas cosas que son lamentables y tristes, porque la realidad es esa. No estamos como para ser un país ejemplar, ni una provincia ejemplar, con respecto al tratamiento de cómo se viene trabajando con las comunidades indígenas.

SEGREGACIÓN, DISCRIMINACIÓN Y RACISMO SOCIAL, CULTURAL Y LABORAL

-M.: Además de lo señalado sobre las lenguas nativas, tierras, participación política, ¿en qué otros aspectos, se continúa sobre pautas de segregación, discriminación y racismo históricas?
-M.S.: Creo que hay muchos ámbitos en los que existe la integración pero, igualmente, venimos muy marginados en esos aspectos, en el tema educación. Sé que muchas comunidades, en Salta, tienen comunidades bilingües, los Mbyá de Misiones, viene haciendo trabajos con respecto a este tema cultural, y bueno, en Corrientes estamos cero con eso. No tenemos nada de eso. Se sufre mucha discriminación. El racismo histórico de, justamente, lo que pronunciaba al principio. Eso de que si los mapuches son argentinos o chilenos, por ejemplo, me parece que es una discriminación y un racismo donde la sociedad tuvo, también, mucho que ver, en esto de opinar y desconocer la parte cultural y qué son las comunidades indígenas, que hay diferentes culturas, diferentes lenguas, diferentes etnias, que son pueblos diferentes pueblos, incluso entre los guaraníes. Los Mbyá son difrentes de nosotros, los guaraníes de Corrientes. Los guaraníes de Corrientes somos diferentes de los de Salta y de los de Santiago del Estero. O sea, la riqueza es invalorable, la riqueza de diferentes lenguas. Y sí, hay que decir que hay miles de lenguas que se han perdido, justamente por la discriminación por la que pasan muchos jóvenes cuando salen de sus comunidades; prefieren hablar castellano, prefieren hablar otras lenguas que hablar la lengua de su propia etnia. Pero no es culpa del hermano que ha dejado de hablar. Es la discriminación, el racismo que se ha sufrido en los últimos tiempos o, desde siempre. Es una lucha constante que tenemos. Creo que muchos lugares de Argentina se ha logrado algo, como decía, en muchas provincias argentinas, se está trabajando. Una nunca pierde la esperanza de que Corrientes llegue y que, por lo menos en un evento nos tengan en cuenta, tengan en cuenta que existen comunidades indígenas.

-M.: ¿Cuál es la situación de los pueblos indígenas y el trabajo? ¿Son incorporados al trabajo formal o siguen siendo explotados y aislados? ¿Sus prácticas son contenidas de algun modo?
-M.S.: En el tema laboral pasa exactamente lo mismo. Muchos hermanos indígenas tienen que salir y dejar de hablar su lengua para poder conseguir un trabajo adecuado. Son muy discriminados, es verdad. A veces en el lugar mismo de donde vienen. Para el pueblo guaraní acá en Corrientes, muchos temas con el tema de prácticas ancestrales se han perdido. Hay muchas cosas, como secretos o creencias típicas, populares, que se mantienen, y que, pensamos, sería bueno seguir manteniéndolas, no perderlas. No espero que el gobierno nos acepte, sino que nos dé ese lugar que necesitamos, el lugar de donde venimos, sobre todo, en nuestro territorio, nuestro cementerio, nuestra tierra, los lugares donde nosotros acostumbrábamos salir al monte a buscar leña, a buscar la paja colorada para las casas, las tacuaras. Es una lucha constante. En este último tiempo, hemos venido organizándonos con otros que sufren la misma problemática del territorio, el atropello, el desmán, y un montón de cosas, así que tenemos la esperanza de que estamos yendo por un buen camino.