Corrientes, jueves 07 de julio de 2022

Cultura Corrientes

La Casa de la Rosa Plateada

22-06-2022
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( Por Alejandro Bovino Maciel, para momarandu.com).Allá por fines de los ’80 con Martha Quiles y otros artistas firmamos un Manifiesto del Nuevo Regionalismo literario. Abjurábamos de los viejos moldes de la narrativa pueblerina y queríamos instalarnos en otra forma de reflejar las pálidas luces del ambiente rural de Corrientes. “Velmiro Ayala Gaúna ya fue” era nuestra consigna. No negábamos el valor de cuanto se escribió antes, pero creíamos que esas formas ya se habían agotado.

Para mostrar nuestro enfoque decidimos escribir una obra de teatro con Martha Quiles. El tema: la revolución comunera en la provincia de Corrientes (1764) que depuso un gobierno arbitrario, sacristán de los jesuitas, para nombrar un nuevo gobierno comunal. En la disputa entre ambos bandos, se narraba la historia de una adolescente (Águeda del Sagrado Corazón) que huye de un prostíbulo de fronteras regenteado por una madama brasileña tan feroz como una virago: Iluminada Riquelme.

En mi casa de Almagro, donde Martha se quedó una semana, diseñamos personajes, acciones, escenas. Después, el tiempo nos separó usando el espacio. Martha en San Luis del Palmar, yo en Almagro, sin WhatsApp, ni celulares, ni modo alguno de comunicarnos fluidamente.



En 2002, viviendo yo en Asunción, me entero que Martha falleció y en lugar de ponerme a llorar busqué los viejos manuscritos y me puse a trabajar en la obra que dejamos inconclusa. En ese momento estaban en Paraguay dos directivos del portal Cervantes Virtual que administra la Universidad de Alicante, quienes me invitaron a ingresar con algo de teatro. “La casa de la rosa plateada” fue a parar allí.

Pasaron casi 20 años y este verano en vísperas de Navidad recibí una llamada de José Mazó, de Asunción del Paraguay, avisándome que estaban interesados en llevar a la escena la obra. Facilité los trámites de autorización y finalmente “La casa de la rosa plateada” tuvo el estreno que merecía bajo la dirección de José Mazó y Koki Delvalle con el elenco Anástasi y 25 personajes en escena. El drama musical se presentó con una gran producción, canto, bailes, despliegues y hasta un acróbata que, desde lo alto, agregaba seducción al ambiente del lupanar de Santa Ana do Livramento, que se trasladó a Ituzaingó al rescate de la pupila fugitiva.



Cada detalle, desde la iluminación, la escenografía, el vestuario y maquillajes estuvo concentrado en esa especie de magia que exige el teatro para trasladarnos al siglo XVIII en plena época de la colonia en una zona aún no delimitada por la cartografía y donde convivían tres idiomas: español, portugués y guaraní. En el segundo acto, precisamente, hay personajes que se expresan en los tres idiomas y, sin embargo, el espectador comprende todo cuanto sucede a pesar de ignorar el guaraní y el portugués.

En síntesis: cuando hay trabajo y dedicación, nada resulta imposible. El elenco Anástasi no recibe subsidios ni grandes ayudas financieras. Cuando se proponen algo, trabajan sin descanso en la puesta, en escenografías, en los personajes, hasta en los peinados y maquillajes. Con la venta de entradas financian cada obra que ponen. Y funciona hasta para el pago de cada actor, actriz y cantantes.

De este modo sinuoso la obra de dos autores correntinos llegó a un escenario internacional, se estrenó, mantuvo todas las funciones previstas, y consiguió aplausos. Me parece que los trabajadores de cultura correntinos estamos empezando a romper el cascarón y abrirnos al maravilloso mundo que está afuera, y es de todos y todas.

Buenos Aires, 17 de junio 2022
talomac@gmail.com