Corrientes, jueves 07 de julio de 2022

Cultura Corrientes
ACTRIZ, BAILARINA, COREÓGRAFA Y DIRECTORA CON MOMARANDU.COM

Catalina Briski: Como para mi padre, Norman Briski, para mí, “el teatro es subversivo o no es teatro”

11-01-2022
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Foto: Catalina Briski. 

(Por Facundo Sagardoy para momarandu.com) "El arte tiene que ser un compañero que nos mime, que nos permita sublimar, hacer humor y llorarnos un rato, encontrarse, darse goce. Tomar del arte su capacidad inventiva para reinventarse en la vida... en un mundo tan difícil", expresa entrevistada Catalina Briski, en el marco de su gira de formación Danza-Rota por Corrientes y Chaco.

Catalina Briski es actriz, bailarina, docente y directora. Hija del célebre actor y director Norman Briski. Actualmente, dirige el Teatro del Perro dentro de la Cooperativa Perra, en Buenos Aires. Ha sido creadora, coreógrafa e intérprete del cortometraje “Cómodos” seleccionado en el Festival de Cannes en la categoría short film corner, y directora y autora de “El refugio de los Invisibles”, en el Espacio Sísmico, dentro del “Centro Cultural Borges”, en el “Teatro del Perro” y en el “Teatro Mandril”, obra seleccionada para participar del Festival Internacional de Buenos Aires -FIBA- e integrar el Programa de Factoría en Danza de la Secretaría de la Cultura de la Nación.

La obra de Briski, como coreógrafa, también puede apreciarse en “Cuentos para el coco” y en “Las 50 Nereidas”, de su padre, Norman.



Como actriz, llevó a cabo dos temporadas de “Complexión”, obra de teatro escrita y dirigida por Ramiro Guggiari, fue intérprete y creadora para “Delfín Negro”, en el Festival Rojas Danza.

Como bailarina y coreógrafa, participó del videoclip “Los golpes” de Sara Hebe, fue intérprete de “Under de si” de Diego Bianchi y Luis Garay y participó en el Festival Internacional de Danza Contemporánea del Cocoa en el Centro Cultural Rojas con la obra “Ya no eres tú”.

Como directora e intérprete, además, ha presentado “Embiste”, su primera obra de danza-teatro, con la cual llevó a cabo dos temporadas, entre las cuales formó parte del Festival de Danza por la Identidad en el Teatro Argentino de la Plata.

En diciembre pasado, Briski visitó Chaco y compartió la grilla de "La Razón Blindada", interpretada por La Trosca, en el Breve Fest, punto de inicio para un fructífero intercambio artístico que la llevaría a programar una gira de una semana por el nordeste argentino con un ciclo de formación en Danza-Teatro titulada "Danza-Rota", evento que, en pocos días, logró alcanzar a cuatro espacios culturales, y en ellos a seis grupos dedicados al desarrollo de artes escénicas, cuatro de ellos academias de danza, en alianza con organismos públicos, fundaciones, asociaciones civiles y grupos independientes en tres localidades de Corrientes y Chaco.

DANZA-ROTA: DESOBEDIENCIA, EMANCIPACIÓN Y LIBERTAD

- ¿Qué es Danza-Rota?
- Catalina Briski: Es desobediencia. Nace de las ganas de seguir insistiendo en romper la normativa que atraviesa y rige en el lenguaje de la danza y en la vida en sí. Danza rota es expresión e invoca esa ridiculez como posibilidad de emancipación. Un cuerpo libre es un cuerpo que danza, un cuerpo que danza es libre. El absurdo como una corporalidad sin órganos. Lo invisible se convierte en danza. Y lo roto es la posibilidad de que algo nazca.

En concreto, Danza Rota se presenta como cuerpo en la creación escénica, a través de una experiencia de entrenamiento e investigación.

Para eso, Briski desarrolla una serie de hipótesis investigativas sobre el cuerpo como materialidad físico-afectiva, como mapa de fuerzas, como territorio de afectación.

A su vez, indaga sobre el tiempo y el espacio como fuerzas de organización del presente colectivo, para dar paso a las siguientes preguntas: ¿Cómo producir las condiciones de aparición del acontecimiento escénico? ¿Cómo desandar los caminos fáciles y acostumbrados, para caminar sobre el terreno de la inventiva? ¿Cómo pensar una politicidad del cuerpo escénico, una posición política -emancipada, compleja, autónoma-? ¿Qué es un montaje? ¿Qué es componer? ¿Cuáles son los procesos de subjetivación colectiva en la escena, con sus prácticas de experimentación y su capacidad de crear un montaje de corporeidades?

"NO TEMEMOS AL ODIO NI A LA INCOMODIDAD"

- ¿Qué lugar ocupa el arte en tu vida?
- Catalina Briski: Es una sola cosa. Es mi manera de existir. No se si ocupa un lugar, es. Sin lugar a duda, me transforma y me vitaliza. Así como también me agota, me angustia y me produce profundas crisis. Pero, ante todo, me vuelve crítica y curiosa del mundo difícil, complejo y hermoso que vivimos.


Foto: Catalina Briski junto a su padre, Norman Briski. 

- ¿Qué influencias, especialmente de tu padre y tu familia, pueden apreciarse en tu obra? ¿Qué rol ha jugado/juega la vida y obra de tu papá, Norman, en tu vida y trayectoria artística?
- Catalina Briski: Uf. Qué difícil pregunta. Me cuesta hablar de algo que no puedo disociarme. Nunca voy a tomar dimensión de toda su influencia porque justamente es mi viejo. Es la persona que te enseña a decir “gracias”, entre otras miles más. Nos une desde eso hasta, ahora más que nunca, su enorme deseo de seguir jugando. Tenemos charlas larguísimas llenas de preguntas e inquietudes. Heredé bastante su temperamento, si me permiten seguir sin hacerme cargo: no le tenemos miedo al odio ni a la incomodidad. Son infinitas sus enseñanzas, necesitaría un monólogo para decir todo lo que mi viejo me enseñó. Hoy admiro más que nada su vitalidad y sus ganas de seguir inventando o jugar a inventar. “El teatro es subversivo o no es teatro”, otra que me gusta mucho de papá es “donde hay interés no hay afecto”.
Desde cantarme zambas hasta llevarme a pescar, hablar de Becket, Deleuze, política, exilio, los que no están y los que siguen resistiendo.


Intervención de Parque los Andes / Coreografía Cata Briski (2020)
 
BRISKI: IDENTIDAD PROPIA, ESTÉTICA Y POLÍTICA

- ¿Qué obra/obras puede considerarse mayormente representativas del arte que has cultivado hasta el día de hoy?
- Catalina Briski: "El Refugio de los Invisibles" fue la obra de danza-teatro que me permitió plasmar una identidad propia estética y política; fue el proyecto donde conocí y establecí lazos de trabajo e investigación que se sostienen en el tiempo. La estrenamos en el 2017 y hasta el día de hoy seguimos haciéndola. "El Refugio..." quedó seleccionada en Fiba12, hicimos cuatro temporadas en diversos teatros independientes de CABA. Hicimos función en la Alianza francesa, en Río Negro Neuquén en la Univeridad UIPA, y actualmente realizamos rodaje en el Cine York de Vicente Lopez.
Anteriormente, había hecho “Embiste” y una pieza breve “Cómodos” seleccionada en Cannes.
Creo que con "El Refugio..." me animo a hablar de la otredad. Y eso fue revelador y de muchísima enseñanza.



- ¿Qué opinas de la transdisciplinariedad que proponen disciplinas como la Danza-Teatro, y qué de cómo esta experiencia puede enseñar a la práctica transdisciplinaria y multicultural que hoy demandan otras disciplinas, como las artes visuales?
- Catalina Briski: Me parece hasta forzado que esté separado. La danza, la música, el teatro. Tanto en mis clases como en mis obras, son lenguajes que no solo se complementan, se necesitan. Aunque la elección sea el silencio, aunque no haya texto, aunque estén toda la obra sentadxs. Creo profundamente que ese intercambio debería estar mucho más presente en la formación.
Se multiplican las posibilidades de creación, cuando se trabaja con otros lenguajes o disciplinas.


Foto: Catalina Briski en “Delfín Negro”. 

- Como gestora, ¿qué puedes contarnos de tu gestión en el Teatro del Perro, con Cooperativa Perra y en el Teatro York? ¿Qué desafíos tienes por delante?
- Catalina Briski: Uf. Qué tema complejo la gestión cultural, la independencia. Siempre, y más en un mundo completamente tomado por las lógicas del mercado, resulta un desafío construir en colectivo, intentar hacer cultura, no depender de vender cerveza o de subsidios. Los lazos están cortados y eso también nos cabe para reflexionar. Quizás hablo de CABA. ¿Qué pasa con el pueblo y la cultura? Creo que lxs que gestionamos, lxs trabajadores de la cultura nos debemos mucha reflexión. Cierta sensación de sobrevivir más con la pandemia nos llevó a cierta obediencia y tibieza que me parece hasta peligrosa.
Me hace inmensamente feliz que en el Teatro del Perro, hay un marco político social, hay ganas de profundizar, de cuestionar, de producir y, último pero no menos importante, generar trabajo. Un mundo que te dice “ocúpate de vos” , “hace carrera”, completamente individualista; nosotres queremos ser cooperativa, queremos pensar con pluralidad y asumir esa difícil tarea. El tiempo será más lento, pero seguro más sincero.

LAS DANZAS CONTEMPORÁNEAS DEBEN "EXPLORAR OTROS TERRITORIOS"



- Entre las danzas folclóricas y la proliferación de los estilos urbanos, ¿qué lugar piensas que ocupan o deben ocupar las danzas contemporáneas en la escena del arte argentino?
- Catalina Briski: La danza contemporánea sería bueno que tome, también, la popularidad de las danzas folclóricas y/o urbanas. Creo que está anclada en un lugar de solemnidad y elitismo que la vuelve chiquita y aburrida. Insisto en el cruce, porque ahí se produce contradicción. La danza contemporánea debe ocupar no solo los espacios teatrales, sino también salir a las calles y explorar otros territorios.


Boceto Documental / Danza-Teatro a cargo de Cata Briski en el Teatro Caliban (2018)

- Como compositora, ¿qué cambios/modificaciones/ experiencias nuevas puedes citar en el desarrollo de la Danza-Teatro desde Pina Bausch a como, en particular, la concibes hoy?
- Catalina Briski: Pina es alucinante. Es la referencia más conocida. La más famosa. Nunca te cansas de ver sus piezas. Y con la película logró alcanzar otro imaginario de lo que es la danza: más que nada para las personas que piensan que la danza es la bailarina con tutú y puntas. Particularmente, también he tenido otros y otras coreógrafxs y filósofxs que inspiraron mi creación y mi investigación. La danza teatro es un lenguaje al que debemos dar nuestra identidad. Buenos Aires es muy europeísta, y eso quita autenticidad a nuestras compañías, a nuestros ballets, a las obras. Miremos a Pina, pero también observemos nuestra historia, nuestra identidad... no es el relato de un imperio. Somos colonia. Y la cultura no puede ser una imitación y tampoco sólo producción para turismo.

TOMAR DEL ARTE SU CAPACIDAD INVENTIVA PARA REINVENTARSE EN LA VIDA



- ¿Cómo surge la idea de federalizar la Danza-Teatro, con el desarrollo de los seminarios-intensivos Danza-Rota, como el que has programado junto al Grupo La Trosca con gran interés para elencos en Corrientes y en Chaco?
- Catalina Briski: Pensar en el verbo federalizar... me queda grande. Es una intención. Muy difícil siendo porteña: en principio ver mis privilegios, estar al lado del Congreso, acceso a una variedad de oferta cultural desmedida, etc, etc, etc. Empezar por conocer qué está pasando en otros territorios y analizar desde esa escucha qué intercambio se puede potenciar. El CABA centrismo no es algo que podamos combatir, se necesita de políticas públicas y pensar seriamente en qué lugar se posiciona el sector cultural.
Gracias al Festival Breve Fest nos conocimos entre artistas de Diversas regiones que sin duda tenemos ganas de hacer, de aprender, de conocer, de generar espacios pedagógicos, de creación, intercambio. El festival fue precioso y, en esos días, logramos tejer lazos que hoy nos permiten hacer este pequeño viaje y seguir haciendo lo que nos apasiona tanto. Estoy muy agradecida por el enooorme trabajo que hace el equipo de La Trosca y con el festival Breve Fest, por habernos encontrado en tan agradables escenarios. Personalmente, para mí, emigrar de esta ciudad, Buenos Aires, es pura vitalidad: falta ternura a CABA, muchísima. Y cuando viajé me encontré con mucho deseo: estudiantes y creadores deseosos de hacer: eso es más que estimulante, es lo único que necesitamos, por lo menos, para empezar.



- ¿Qué opinas de la actualidad de la performance y a qué temáticas crees que pueden adaptarse?
- Catalina Briski: La performance, creo que abarca todas las temáticas que se quiera proponer. Hay demasiada confusión cuando se usa lo performativo como adjetivo.
No construí una opinión sobre qué temas deberían tener la performance; sí creo que me resulta más interesante cuando es emergente de lo que nos esté pasando como sociedad.

- ¿Cuál es tu visión acerca de a lo que el arte se debe, o necesariamente debe expresar, hoy?
- Catalina Briski: Creo que después de tantos golpes, una pandemia que reincide, el arte tiene que ser un compañero que nos mime, que nos permita sublimar, hacer humor y llorarnos un rato, encontrarse, darse goce. Tomar del arte su capacidad inventiva para reinventarse en la vida... en un mundo tan difícil.