Corrientes, viernes 24 de septiembre de 2021

Sociedad Corrientes

El Banco Mundial ubica al NEA como la región más afectada por impactos climáticos

31-07-2021
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Las crisis climáticas generan en la Argentina pérdidas anuales de entre U$S 500 millones y U$S 1.400 millones, en promedio, concentradas principalmente en las provincias de la región noreste (NEA) y Pampeana, según un informe elaborado por técnicos del Banco Mundial.

Así lo indica el trabajo, denominado “Impactos de las crisis climáticas en la pobreza y la macroeconomía en la Argentina”, del Banco Mundial.

"El objetivo de este análisis es ayudarnos a comprender mejor los efectos disruptivos que tienen las crisis relacionadas con el clima en la situación social, económica y fiscal de la Argentina, e identificar medidas adecuadas para atenuar su impacto" sostiene el Banco Mundial.

Agrega que las crisis climáticas pueden afectar el bienestar de distintas maneras, por ejemplo, a través de la microeconomía de los hogares al provocar la pérdida de activos e ingresos, lo que puede causar pobreza; a través de la macroeconomía, provocando así cambios en los precios, en los ingresos y el gasto públicos o en las exportaciones; o por último, a través de otros factores no monetarios impulsores del bienestar, como la salud.

La importancia de cada uno de estos medios variará según el contexto específico de cada provincia.

Dado que es imposible crear un modelo que represente todos los impactos causados por todos los medios, en el informe se concentra en dos de los peligros que, históricamente, son los más costosos: el impacto de las sequías sobre la macroeconomía y el impacto de las inundaciones en la pobreza.

Según las principales conclusiones, el valor de las pérdidas anuales promedio de activos provocadas por inundaciones es de entre USD 500 millones y USD 1400 millones en paridad de poder adquisitivo (PPA), y se concentran en un puñado de provincias de la región noreste y pampeana (Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba).

Los cambios en la frecuencia de las inundaciones debido al cambio climático pueden tener un impacto sustancial en las pérdidas. Por ejemplo, un escenario de rango medio en el que la frecuencia de las inundaciones se duplica tiene por resultado un aumento del 125% en las pérdidas de activos.

En las provincias pobres que, además, están expuestas a inundaciones, las grandes inundaciones implican pérdidas equivalentes a un alto porcentaje de los pagos de asistencia social existentes.

El informe destaca que se necesita infraestructura para morigerar las inundaciones: realizar grandes inversiones en infraestructura tiene la mejor relación costo-beneficio en aquellos lugares donde los activos están sumamente concentrados (por ejemplo, en áreas urbanas), donde las pérdidas de activos son responsables de la mayor parte de las pérdidas de bienestar (por ejemplo, en las regiones más prósperas), donde las pérdidas de bienestar se deben principalmente a fenómenos frecuentes, o si el cambio climático aumenta la frecuencia de las inundaciones.

Para el Banco Mundial, la protección social puede complementar la mitigación de las inundaciones; las transferencias monetarias pueden ser soluciones eficientes para atenuar el impacto de las inundaciones, en especial, cuando las pérdidas de bienestar se deben principalmente a eventos poco frecuentes de gran magnitud.

A nivel nacional, las sequías tienen un impacto significativo en el PIB y en los ingresos fiscales, y estos efectos se agravan con el cambio climático. Cuando se depende de los ingresos por impuestos a la exportación, los resultados fiscales se tornan vulnerables si se producen sequías persistentes y severas.

"Si bien no hay dudas de que el sector agropecuario necesita políticas e inversiones de adaptación, en este estudio se demuestra que i) con disciplina fiscal pueden generarse mecanismos de amortiguación para absorber el impacto de las sequías en los agregados macroeconómicos de manera efectiva; ii) las reformas fiscales que reducen la vulnerabilidad de los ingresos tributarios frente a crisis climáticas tienen importantes beneficios a largo plazo, ya que ayudan a que el ciclo económico funcione con fluidez y son útiles para la planificación presupuestaria" resalta el informe del Banco Mundial.