Corrientes, miercoles 02 de diciembre de 2020

Sociedad Corrientes
PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS

EL NEA registra el mayor porcentaje de pymes en total operatividad y con personal en completa actividad

21-11-2020
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De acuerdo a un estudio de la Fundación Observatorio Pyme, en el marco de la pandemia las regiones “Centro” y “NEA” consultado por momarandu.com son las localizaciones que mayor operatividad exhiben de las pequeñas y medianas empresas, pymes, con un 61% y 60% de empresas, respectivamente, que se declaran totalmente operativas. En tanto, el NEA presenta a nivel país una relativa mayor actividad del personal, ya que la mitad de las empresas tienen a toda la planta de ocupados en completa actividad, por encima del promedio nacional del 30%.

Así lo reflejan datos del estudio “Coronavirus VI: ¿Hay espacio para una mayor eficiencia productiva de las PyME en la pospandemia?” de la Fundación Observatorio Pyme, en base a estadísticas que surgen del Programa de Investigación de FOP Coronavirus: Impacto sobre las PyME, producción y empleo, bajo el cual se completó un sexto relevamiento entre el 15 de septiembre y el 18 de octubre de 2020.

Para analizar la actual situación del segmento de las empresas que ocupan hasta 800 personas -segmento que representa el 99% del total de firmas del país- es importante considerar tanto el grado de operatividad del conjunto de las firmas como la tasa de actividad del conjunto de trabajadores por ellas empleados.

Según el estudio, al que accedió Momarandu.com, se pudo constatar que en el país sólo el 50% de las empresas están totalmente operativas y un 4% aún se encuentra sin operar (otro 46% reúne a las firmas parcialmente operativas).

Además, sólo el 30% del conjunto de empresas con hasta 800 ocupados tiene activo a todo su personal.

En el análisis por regiones, el Centro y el NEA son las localizaciones que mayor operatividad exhiben con un 61% y 60% de empresas, respectivamente, que se declaran totalmente operativas.

La región Sur y AMBA siguen experimentando la menor presencia de empresas totalmente operativas, en línea con las regulaciones de aislamiento más restrictivas, y Cuyo y NOA muestran una situación intermedia.

En tanto, las empresas del Sur del país y, aunque más cerca del promedio nacional, las empresas del AMBA, muestran una mayor inactividad del personal en relación a sus pares de otras regiones (43% y 29% de sus respectivas firmas con más del 30% del personal inactivo). La región Sur también destaca por la mayor proporción de empresas con todo su personal inactivo (7%).

 Por el contrario, Centro sigue siendo la región donde las empresas han podido reincorporar a su personal relativamente más que en el resto (incluso tiene la menor presencia de firmas con todo el plantel inactivo, 2%).

El NEA entre el 29 de mayo y el 10 de julio tenía 49% de sus empresas con más del 30% de personal inactivo, y en la última medición del 18 de octubre tenía el 23% de sus pymes con más del 30% de personal inactivo.

La región NEA presenta una relativa mayor actividad del personal, ya que la mitad de las empresas tienen a toda la planta de ocupados en completa actividad.

RECONFIGURACIÓN DE LA ACTIVIDAD

Según el estudio de la Fundación Observatorio Pyme, sobre los desbalances, asimetrías y situación recesiva preexistentes a la pandemia –que, en algunos casos, datan de décadas atrás-, se sumaron las alteraciones producidas por la imprevista llegada del COVID-19 y las medidas adoptadas en consecuencia.

Destacan que la pandemia ha producido una fuerte contracción de la actividad económica, la oferta y demanda agregada se ven seriamente alteradas, aunque las consecuencias de la pandemia son más profundas, ya que el mundo, y el país, se enfrentan a un cambio de paradigma en la forma en que se organiza el trabajo y se planifica la producción de bienes, la prestación de servicios y la distribución y comercialización.

La evolución de la tasa de actividad del personal a medida que van retornando a la plena actividad las empresas es un elemento esencial para la toma de decisiones de política pública.

Para el Observatorio, a partir del análisis de las estadísticas se pone a la luz un fenómeno para nada menor, aún poco perceptible a nivel agregado, pero no por eso menos fundamental: se encuentra en pleno desarrollo una reorganización microeconómica de los procesos productivos con matices entre las distintas regiones, sectores y tamaños de empresa.

Este fenómeno está condicionado también por las asimetrías preexistentes. En términos del descalce entre la operatividad de las firmas y la tasa de actividad del personal por ellas ocupado, se aprecia especialmente una discrepancia significativa ente las empresas de hasta 50 ocupados 11 y las que ocupan más de 50. Esta discrepancia profundiza la brecha dimensional que ya existe en Argentina.

Agregan que emerge una situación donde casi dos tercios de las empresas de mayor tamaño se encuentran totalmente operativas reincorporando a la actividad entre un 80 y un 90% de su planta de personal. El otro grupo, el de las empresas de menor dimensión, tiene una operatividad mucho más baja (sólo 4 de cada 10 totalmente operativas) pero incorporando a todo el personal.

 Se profundiza así la brecha abriendo un espacio para la mayor eficiencia productiva de las empresas de mayor dimensión en la pospandemia, empresas que son también las que más activamente han resistido este tiempo de pandemia.