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Los jardines maternales atraviesan una delicada situación económica. No pocos han cerrado sus puertas o están a punto de hacerlo. Lo cierto es que el Comité de Crisis aprobó el protocolo sanitario para que reabran, pero falta una decisión política que los autorice. Mientras en localidades del interior reabrieron, en capital, donde hay alrededor de 400 puestos de trabajo, todavía no. Detalles de la situación los dio a momarandu.com Valeria Cámola, integrante de la Cámara Correntina de Jardines Maternales.
“Esta lucha arranca desde el inicio de la pandemia que lleva ya más de ciento cuarenta días, porque el lunes 16 de marzo los jardines maternales cerraron sus puertas. Comenzamos entonces a contactarnos y así se conformó la cámara”, dijo a momarandu.com Valeria Cámola, integrante de la Cámara Correntina de Jardines Maternales. “Fueron muchísimas las notas que hicimos para que nos recibiera el gobernador, pero nunca pudimos ser recibidas por nuestro gobernador. Siempre derivó en terceros, que nos recibían muy bien, pero nunca él”, contó Valeria ante la falta de una respuesta concreta que les permita reabrir sus puertas en la capital correntina, sobre todo, porque poseen la autorización del Comité de Crisis.
Los jardines maternales, que tienen niños desde los 45 días a los 3 años, no están contemplados en la escolaridad obligatoria. En la provincia existen alrededor de 50 jardines maternales, de los cuales, 25, están en la capital provincial. “Todos corren peligro de cierre. Todos los días tenemos novedades al respecto. El otro día se cerró un jardín maternal que trabajaba desde hacía más de 20 años, por la Avenida 3 de Abril, de la capital, además de varios jardines maternales barriales”, contó Cámola a momarandu.com, y agregó: “Nosotros no estamos considerados ni como PyMes ni como educación obligatoria ni como comercio…estamos en un limbo”.
El organismo que rige a los jardines maternales es Minoridad y Familia, pero cuando se pidió allí la autorización para que estos jardines pudieran reabrir sus puertas, fueron remitidos a las comunas respectivas –todos tienen habilitación municipal, como jardines maternales dentro de Desarrollo Social-. En el interior ya fueron autorizados a reabrir sus puertas por las diferentes intendencias. Pero en capital, el peregrinar sigue: la comuna capitalina los derivó a la gobernación.
Se reitera que los jardines maternales cuentan con un protocolo sanitario autorizado –hace un mes y medio- por el Comité de Crisis de la provincia que, en el interior, las localidades –que no retrocedieron de fase-, autorizadas por sus intendentes ya han reabierto sus puertas. Los jardines maternales, cuenta Valeria Cámola a momarandu.com, “hemos hecho una inversión tremenda; los últimos pesitos que teníamos los pusimos allí y ahora resulta que no tenemos respuesta”.
Ayer miércoles, representantes de la Cámara Correntina de Jardines Maternales fueron recibidas por el presidente de la Cámara de Diputados, Pedro Cassani y, también, por la Comisión de Educación de dicha cámara, quienes se comprometieron a darles una respuesta.
“Pedimos la reapertura, la situación es insostenible. Tenemos nuestros jardines equipados, el protocolo aprobado y muchos gastos fijos. El 100% somos inquilinos, nadie tiene propiedad. No se nos redujeron las cargas sociales ni las impositivas, 931, impuestos provinciales y municipales…nada de nada. Estamos en una situación límite”, dijo Valeria, para finalizar.