Corrientes, viernes 14 de agosto de 2020

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FARMACÉUTICAS

EEUU, Reino Unido, China y Brasil se reservan primeras vacunas contra Covid-19

30-07-2020
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Con la vacuna del coronavirus a las puertas, Estados Unidos, Reino Unido, China o Brasil se han asegurado más de 2.000 millones de dosis.

Con la vacuna del coronavirus a las puertas, ya son varios los países que se han apresurado a cerrar sus compras con las farmacéuticas que están más cerca de lograr lo que los expertos definen como la única vía capaz de proteger y salvar millones de vidas en el mundo. La fórmula para acabar definitivamente con la pandemia. Algunos como Estados Unidos, Reino Unido, China o Brasil han movido ficha y entre todos se han asegurado más de 2.000 millones de dosis.

Europa se queda fuera de la adquisición masiva del futuro inyectable.

Cuatro países lo intentaron, España no era ninguno de ellos, y Bruselas lo impidió, por tratar de negociar por separado. De momento, la Comisión Europea no va a adquirir ninguna vacuna hasta que haya pruebas concluyentes de su efectividad. Esto significa que tendrían que haber superado positivamente la fase III de los ensayos clínicos. En esta situación se encuentran ahora mismo tres candidatas: la vacuna de Reino Unido (investigada por la farmacéutica AstraZeneca en colaboración con la Universidad de Oxford), el inyectable chino (de la empresa CanSino Biologics y la Academia Militar de Ciencias Médicas del Ejército de Liberación) y la compañía estadounidense Moderna Therapeutic (con los Institutos Nacionales de Salud -NIAID-).

Francia, Alemania, Italia y Holanda (Alianza Inclusiva por la Vacuna) fueron los cuatro avezados que sorprendieron a Bruselas con el anuncio de la adquisición de 400 millones de dosis de vacunas de AstraZeneca. Montaron su plan mientras Bruselas estaba planteando una central de compras para adquirir o facilitar la producción de los antígenos en nuestro continente. El objetivo de esta estrategia es actuar como único negociador a nivel mundial para conseguir que todos los países europeos tengan acceso a la vez y en las mismas condiciones a la vacuna. Es decir, tras el tirón de orejas a los cuatro adelantados, esos 400 millones de dosis de vacunas acordados ya no serán para Francia, Alemania, Italia y Holanda. Estarán a disposición de la central de compras de Bruselas para todos los miembros de la Unión Europea. La letra pequeña: la compra sólo se ejecutará cuando el inyectable demuestre efectividad.

El ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, lo explicaba así: «Somos optimistas en que habrá vacuna, que seremos capaces de diferenciar cuál es la que mejor funciona y que tendremos acceso a ella cuando sea necesario». De esta manera, a finales de junio, quedaba instaurado el equipo negociador del Acuerdo de Compra Anticipada de Vacunas frente a la Covid-19 de la Unión Europea, formado por representantes de siete países: Alemania, Francia, Holanda, Suecia, Polonia, Italia y España.

Fuera de nuestro continente, Reino Unido se ha asegurado 60 millones de dosis de la candidata de Sanofi-GSK, 100 millones de Oxford-AstraZeneca, 30 millones de Pfizer y 60 millones de una francesa que se llama Valnera. Estados Unidos, ha puesto dinero sobre la mesa para garantizar 1.000 millones de vacunas de Moderna (sólo es trato preferencial), 100 millones de Pfizer (con posibilidad de comprar 500 más si sale bien) y 300 millones de AstraZeneca. Por su parte, el Gobierno de Brasil también llegó a un acuerdo con la farmacéutica que está desarrollando el inyectable en Oxford para adquirir 100 millones de dosis y para poder producirla más adelante en el país con la transferencia de tecnología. Por su parte, China continúa trabajando con su vacuna de CanSino Biologics, que actualmente se está probando en sus propios militares.

En esta carrera por ser los primeros en tener la vacuna y garantizarse la inmunización, hay ejemplos como el de Rusia, que expone la ambiciosa intención de ser el primer país en el mundo en aprobar un antígeno contra el coronavirus (creado por el Instituto Gamaleya, en Moscú). A pesar de las preocupaciones existentes sobre su seguridad y efectividad, Rusia insiste en que lo lograrán en menos de dos semanas. Ni siquiera se han publicado datos científicos sobre sus ensayos clínicos.

Y en este maremagnum de prisas, esperanza y confusión, llega una nueva incógnita: el precio de la vacuna. Según el Financial Times, la empresa biotecnológica Moderna (que ya ha anunciado que comenzará la fabricación masiva a partir de noviembre), está negociando un coste de entre 50 y 60 dólares por tratamiento compuesto de dos dosis (unos 50 euros). El precio más alto planteado hasta la fecha. Pfizer y la alemana BioNTech han llegado a un preacuerdo con el gobierno estadounidense de cobrar unos 17 euros por dosis y la farmacéutica AstraZeneca, por su parte, ha establecido un coste de entre 2,5 y 3 euros por dosis.

Según el medio británico, el precio que pretende Moderna «causa considerable preocupación y dificultades en las negociaciones, en vista del hecho de que otras compañías han prometido precios mucho más bajos». Asimismo, Stephen Hoge, presidente de la biotecnológica, ya aclaró que no van a vender el producto a precio de coste.

Fuente: El Mundo, agencias.